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jueves, 23 de noviembre de 2023

VILLA DEL PARQUE

HISTORIAS DE VIDA...


CINCUENTA AÑOS DE AMISTAD INQUEBRANTABLE:

Un grupo de compañeros se mantiene unido desde el jardín de infantes


Hace exactamente 50 años, en 1973, un grupo de nueve amigos embarcó en una travesía que los llevaría a forjar una amistad sólida y eterna en un lugar para ellos extraordinario: la Escuela Nº3 D.E. 17 "Policía Federal Argentina", situada en la calle Argerich 2846, en el corazón del Barrio de Villa del Parque, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Esta Escuela pública, se convirtió en el crisol, donde, sin importar la procedencia social o el pensamiento de cada uno, se unieron no solo a pesar de sus diferencias, sino gracias a esas diferencias, apreciándolas, creciendo con ellas y transformándolas incluso en la fuerza que mantiene viva su amistad.

Escuela Nº3 DE 17
"Policía Federal Argentina"
Esa institución no solo les brindó educación en sus años formativos, sino que sembró en sus corazones los valores que se convertirían en el cimiento de su amistad. A lo largo de cinco décadas, estos amigos han mantenido en su memoria a cada maestra, directora, anécdota, rincón especial y travesura compartida en "su" escuela. Incluso el eco de alguna canción folklórica que entonaban en sus clases de música con su exigente maestra de música, tiene el poder de transportarlos de nuevo a esos días de la infancia.

Después de completar la Escuela Primaria en 1980, siguieron rutas diferentes en la Escuela Secundaria y luego también en los estudios superiores. Sin embargo, en lugar de alejarse, su amistad se fortaleció. Continuaron reuniéndose, compartiendo inolvidables fines de semana, disfrutando de asados, quintas, campamentos, partidos de futbol y celebrando juntos los cumpleaños y muchas vacaciones. Así como de niños presenciaron y se alegraron juntos con las primeras transmisiones de televisión a color, también se apoyaron mutuamente en los momentos difíciles, como la pérdida de alguno de sus padres.

Los Campeonatos Mundiales de fútbol fueron siempre una tradición compartida. Recuerdan y esperan con ansias cada edición, como aquel inolvidable año de 1978, cuando Argentina ganó su primer Campeonato Mundial de fútbol. Entonces, con tan solo 10 años de edad y cursando el cuarto grado, escuchaban por radio y a escondidas, los partidos en la Escuela. Luego llegarían los festejos del Campeonato de 1986, cuando tenían 18 años y los del 2022.

Todos juntos en Córdoba
A medida que crecieron, llegaron las novias, los casamientos y los hijos, pero su amistad se mantuvo inquebrantable, celebrando juntos cada momento de felicidad con la familia ampliada.

Ahora, en el año 2023, Daniel Cores, Andrés Vitale, Enrique Hellner, Gustavo Jeraci, Leonardo Pérez, Marcelo Monteverdi, Mariano Los, Roberto Vázquez y Sergio Munich, celebraron con alegría 50 años de amistad, más unidos que nunca, compartiendo unos cuantos días juntos en Córdoba como festejo de su amistad, con la convicción de que esa amistad dejará un legado duradero y ejemplar en la vida de quienes los sigan, considerando que de alguna manera es un legado más que todos anhelan dejar.

Este grupo de amigos es un testimonio concreto de que la verdadera amistad no se ve limitada por barreras sociales ni por el paso del tiempo, y su historia es un recordatorio inspirador de cómo los lazos especiales formados desde una edad temprana, pueden mantenerse a pesar de todo lo que suceda alrededor.

viernes, 6 de enero de 2023

CIUDAD DE BUENOS AIRES

EN EL RECUERDO


RODOLFO LIVINGSTON

Un arquitecto de familia que puso su profesión al servicio de la gente.

1931 - 2023



Rodolfo Livingston
había nacido en Buenos Aires el 22 de Agosto de 1931 en el seno de una familia con un muy buen pasar. Hijo de un prestigioso odontólogo se crió en el barrio de Recoleta rodeado de todas las comodidades y pronto descubrió su pasión por la arquitectura. 

En sus años de estudiante comenzó a cuestionar algunos de los paradigmas que le imponía la academia y apenas se recibió comenzó a construir su propio camino en la profesión tomando como base sus propias experiencias y escuchando a la gente.

Así, con el título bajo el brazo transitó una de sus primeras experiencias en el Chaco donde comprendió que muchos de los formalismos eran inaplicables en ciertos lugares y para avanzar se necesitaba saber que necesitaban las personas de los arquitectos.

Otra experiencia que lo marcó profundamente fue su viaje a Cuba en la década del `60. Allí participó de un Proyecto de construcción colectiva de 124 viviendas en la localidad de Baracoa. En el trámite tuvo que enfrentarse a los desafíos que le imponía el entorno. Por un lado, construir viviendas donde no había cemento implicó encontrar materiales sustitutos y para esto fue trascendental escuchar a los lugareños. Por otro lado, convencer a los habitantes de esa localidad de construir casas con techos piramidales, lo cual ayudó a que en esa zona de huracanes las casas resistieran durante años las tempestades.

Ya en la década del '80 y con el advenimiento de la democracia, Livingston decidió abrir su propio estudio de arquitectura, con una impronta única y absolutamente disruptiva.

Elaboró ​​​​un método propio cuyo objetivo consiste en ofrecer soluciones reales a los problemas de las personas con sus casas, es decir, en poner la arquitectura al servicio de la gente.

Mediante este método participativo se decodifica la demanda real del cliente para potenciar sus propias ideas y ofrecer soluciones alternativas, que se basan en los mismos deseos originales, pero más económicos, en armonía con el entorno, con los habitantes y con "la película" de la familia, es decir, teniendo en cuenta futuras transformaciones previsibles, como hijos adolescentes que demandarán más independencia, padres mayores que vendrán por temporadas, y otras necesidades familiares.

A través de una serie de encuentros entre el arquitecto y sus clientes - la familia completa - se desentrañan las demandas y necesidades de cada uno, tanto las manifiestas como las latentes. Para ello se utiliza una serie de juegos y dinámicas que permitirán compartir los deseos de cada miembro de la familia y, en el caso de reformas, los problemas de la vivienda que se desea reformar.

​Al final de la primera etapa, el arquitecto presenta tres o cuatro soluciones alternativas para que la familia, con su asesoramiento, las evalúe y entre todos lleguen a una solución final. Y los profesionales acompañan ese vínculo hasta que la obra está concluida.

Rodolfo Livingston publicó más de una decena de libros, algunos de los cuales fueron reeditados más de 38 veces. Entre sus títulos podemos destacar Casas de barrio, Arquitectos de familia, Cirugía de casas, El método, Arquitectura y autoritarismo , entre otros.

Fue docente universitario y cofundador de la Facultad de Arquitectura en la Universidad del Nordeste.



En el plano personal, tuvo tres hijos, Juan, Ana y Tomás. Con su compañera de vidaNidia Marinaro, también compartía la profesión.

Javier Barbis, en la despedida a esta notable persona y profesional, contó varias anécdotas que lo pintan de cuerpo entero.

“Aún en los peores momentos de nuestra historia, Rodolfo siempre cuestionó el orden impuesto para el uso del espacio público. Por ejemplo con el libro ARQUITECTURA Y AUTORITARISMO.

“Durante la dictadura, Rodolfo salía a correr vestido como linyera por la zona de Puerto Madero para llamar la atención sobre el abandono del lugar. Incluso, haciéndolo al borde del absurdo, gritando de manera enérgica “soy el Coronel Washington Pérez” para que los efectivos de la prefectura que custodiaban el lugar no lo detuvieran.

“Un hombre altisonante y rupturista de los parámetros preestablecidos desde sus años en la facultad, un lugar por el que circulaba en patines.

Sus actitudes lo llevaron a ser columnista estrella de la revista Humor e integrante del staff de colaboradores del programa de TV La Noticia Rebelde. Una época en la exhibición con gran ironía su Carnet de Loco.

“Rodeado a intelectuales y artistas del Di Tella, y luego de ejercer la docencia en Perú interpeló de manera directa a la ortodoxia de la arquitectura.

"Descubrió la muerte del living como espacio central de una casa, sosteniendo que debería ser probablemente por la cocina.

"Construyó las casas de personajes de la cultura como Tato Pavlosky y Horacio de Dios donde exhibió gran parte de su ideario sobre la arquitectura. Ese registro quedó impreso en el libro “Cirugía de casas”.

“A fines de los 90 vuelve a Cuba, da una conferencia y conoce a Selma Díaz, cuñada de Camilo Cienfuegos, y comienzan a trabajar juntos.

"Fue recibido en Baracoa como un héroe, y pudo ver las casas terminadas que había tenido que dejar por una enfermedad mucho tiempo atrás.

"Volvió varias veces a Cuba y finalmente sistematizó su Método de trabajo, pero se dio cuenta de que su esfuerzo no evolucionaba cuando se iba. Junto con Selma crea el programa Arquitectos de la Comunidad, con el apoyo del gobierno en Holguín.

"Sus amigos siempre recuerdan una discusión con Fidel Castro en la que tiró un vaso sobre escritorio. La burocratización en la que entró el programa en Cuba lo alejó de la isla.

"Luego de eso escribió “El método”, que fue reeditado varias veces y que en su última versión fue titulada como “Arquitectos de Familia”.

"Rodolfo se convirtió en un personaje mediático, sin embargo no capitalizó eso como arquitecto. Siempre fue un bon vivant. Elegía a sus clientes. Y sus clientes que se acumularon millas nunca dejaron de expresar el cariño y la admiración con la que siguieron manteniendo el contacto. Adoraba el ceviche y el caviar, negro aclaraba; los mariscos, el vino blanco, las frutillas con crema y las cerezas. Un hombre que amaba su casa, y ver cine en compañía de su esposa y su hijo.”

"Siempre sostuvo que las casas evolucionan con la dinámica de la familia. “La casa es un proceso, y ese proceso lleva el 70% de la energía constructiva de una ciudad, de un país. El resto, el otro 30% de venta en las revistas.”

"Rodolfo dejó como legado miles de casas e historias personales que crecieron en esas casas, cientos de arquitectos de familia que se formaron con su método de trabajo, y una arquitectura mucho más cerca de las personas."

A los 91 años Rodolfo Livingston murió rodeado del cariño de su familia en uno de los lugares que más amaba estar, como era su casa de veraneo en Mar de las Pampas.  

Q.E.P.D.

lunes, 2 de enero de 2023

LA OPINIÓN DE ESPECIALISTAS

SOCIEDAD

SALUDO PARA LOS DOLIENTES

Tu mejoría no empieza hoy, empieza cuando puedas dejar de llorar.


Escribe: ADRIANA DEZA  -  Psicóloga (MN: 55.836)




Según la teoría ocupada en la investigación de las personas con dificultades psíquicas o problemas existenciales no resueltos, se enuncia al consultor de diferentes maneras. Todos los nombres y sus variadas acepciones se encuentran equidistantes a una distancia exacta del dolor. En esta oportunidad, elijo llamarlos dolientes.

Los dolientes son por lo general sujetos/as con un pasado complejo ¿por qué no? triste. En el presente está muy de moda ignorar a la tristeza, exaltar la capacidad resiliente, fortaleza, la no victimización, creo que a un extremo perturbadoramente insensato. Porque la realidad de algunos seres es cruel y por lo tanto, el tiempo de recuperación, largo. Largo y difícil. Con esto no desestimo para nada, las ayudas de los libros de autoayuda, los videos y todo el material actual y pasado, para generar resistencia en los seres parlantes (nosotros) y hacernos sentir mejor. Pasa que muy pocos se detienen en el duelo, en la melancolía, en el dolor, en la angustia. Y muchas veces, los padecientes, pacientes, consultantes o dolientes, como elegí llamarlos aquí, se sienten peor. Es algo así como contar dinero delante de los pobres, o comer muy rico delante de un niño desamparado, con la ñata contra el vidrio como dice el tango, cirujano eximio de la vulnerabilidad en carne viva.

Siempre sostuve que perdonar a los injustos, es ser cómplice del delito, potencial o consumado. Lo sigo pensando. Ciertos principios no cambian. El cambio lo operan las personas. En un mundo mejor, la gente se aferraría más a los principios y nos los dejaría fácilmente. No hablo de instalarse en la melancolía para no salir más, hablo de la comprensión humanitaria de la angustia del doliente.

Doliente que padece un vacío existencial desde niño. Doliente que quisiera erguirse y aprender a sortear obstáculos, doliente que aún sabiendo que su hogar lo intoxica tiene motivos para quedarse. Doliente que no sabe cómo comportarse y percibe con claridad, que su indecisión genera rechazo. Doliente, observador de las máximas triviales al estilo de “mirar la copa llena y no la vacía” y tiene el alma apretada por múltiple amarguras sin superar.

A ese hombre o mujer, le dedico esta nota. Los quiero saludar desde el anonimato, les quiero decir, que los felicito por su lucha para seguir respirando, ya que, en cada respiración hay un poco de esperanza. Esperanza de un futuro que todavía no tiene forma, no tiene imagen y por momentos pareciera, no estar. Sin embargo, aunque hoy, no me creas, un día cualquiera te despertarás y empezarás a sentir un pequeño alivio. Cual animal herido y perdido en la calle, asomarás tu rostro y una sonrisa podrá resultar un estímulo para avanzar unos pasos.

Sabemos que a la amargura le sigue un descenso del aparato inmune, por eso, a los dolientes les comento, que caminen, vayan a un parque, miren flores, pájaros. La naturaleza genera milagros. La naturaleza alivia. La naturaleza nos ayuda a pensar y a sentir. Podemos colocar una rosa en la tumba de un ser amado, enterrar papeles escritos con nuestros peores recuerdos y hacer volar globos con nuestros deseos más íntimos.

Comenzamos un nuevo año y lo común es recibir saludos de buenos augurios. Como sostengo en esta nota, puede que hoy, no te resulte satisfactorio nada de ello. Entonces, te saludo de todos modos y te digo con mis mejores intenciones: date tiempo de llanto, soledad y reflexión. Porque lo último que necesitamos en este momento, es agregar alguna nana, por tener las defensas bajas.

Hoy no hay sugerencias, ni métodos.
Hoy. Te acompaño con mi mejor energía y deseos conscientes, de que tus penares terminen pronto.

Recuerda: tu mejoría no empieza hoy, empieza cuando puedas dejar de llorar.

La Lic. Adriana Silvia Deza es Psicóloga, Magíster en Neuropsicología clínica. Ex profesora de Filosofía secundaria y universitaria. Especialista en investigación educativa. Ex perito psicológica laboral.

sábado, 10 de diciembre de 2022

LA OPINIÓN DE ESPECIALISTAS

SOCIEDAD


LOS ACUMULADORES


Escribe: Lic. en Psicología ADRIANA SILVIA DEZA (M.N. 55.836)



Existen varios nomencladores de salud de Mental. El más validado hasta hace poco es el DSM 5. Si bien, existe un consenso mundial en psiquiatría al realizarlo, hay varios puntos en el mismo, que consideran atenuantes. Es decir, factores socio-culturales incidentes en el sujeto padeciente, al punto de enmascarar su cuadro mental. Por qué digo: atenuantes, término más jurídico si se quiere que ¿psicológico? Porque me parece adecuado. Efectivamente, existen casos en dónde los criterios diagnósticos deben ser atenuados, por factores que escapan a dichos criterios.

Los acumuladores de animales y los acumuladores de objetos tienen algo en común, juntan ganas de tener algo que no pueden y entonces, juntan. A pesar de esta coincidencia las diferencias son demasiadas como para realizar una analogía. El tema de los animales y sobre todo, por tratarse de seres vivos, formará parte de otra nota y a futuro.

Acumular objetos implica rodearse de elementos importantes para esa persona sola interiormente y a veces, sola también exteriormente. Las piezas la abrazan, le dan seguridad y en ocasiones, forman un muro facilitador para alejar a los intrusos. Esos intrusos, que nunca supieron o no pudieron ver, la necesidad afectiva y material de ese prójimo sufriente. Ser humano que encuentra como defensa psicológica abrigarse con elementos útiles. La utilidad se convierte en real. Una blusa, un saco, un pantalón. Esa cosa que para el otro, no sirve, es empleada para vestirse. Acá no hablo de acumular y vender como forma de vida. A no equivocarse. Estoy enunciando una carencia. Un poder decir la verdad íntima de ese sujeto/a. De no poder actuarla. Convertirla en acto. Si para Aristóteles la semilla es un árbol en potencia y el árbol la semilla en acto. Para Hegel, un adulto es la actualización de un niño, que conserva en él, parte de ese niño y como tal, se relaciona consigo mismo y los otros.

El acumulador quiere actualizar su verdad. Sabe que no puede. Sigue manteniendo a su niño en su adultez, aunque a ese pequeño no le permiten dormir más con el peluche, sin dejarlo de considerarlo "loco" o "loca".

El acumulador tuvo que desacumular parte de su vida. Separarse de seres queridos y además de hacer duelos, aprender a soltar (está de moda). Tuvo que encontrar un lugar dónde estar. Juntar fuerzas, juntar desesperanzas y convertirlas en esperanzas. Juntar dinero cuando no se tiene y aprender a conformarse con mercadería de trueque Si, el acumulador cambia sus ganas de tener un calzado nuevo por uno usado. También sucede, que aún con dinero, compra muchas chucherías en lugar de un objeto determinado.

El acumulador junta y junta. Con cada juntada cubre en cierta medida la falta. La falta quizás alguna vez se satisfaga. Por lo menos, por un tiempo. Ese tiempo puede durar años. Y aquí, hay que celebrar y no, juzgar para criticar mal.

En muchas oportunidades, el acumulador dejó de aceptar ofertas laborales interesantes para cuidar a sus padres o a uno de los dos, deja de lado posibilidades de salvarse solo/a para seguir acompañando a un hermano/a. No lo hace porque la soledad física es insoportable, lo hace por solidaridad. Lo hace porque tiene valores propios, pero valores al fin.

El acumulador suele tener una historia de entregas existenciales. Por eso, ahora necesita guardar, necesita no volver a perder. Juntar es su única forma de saciar el hambre de tanto despojo.

Como el acumulador no puede tener lo que quiere, junta ganas. Y esas ganas, se transforman en juntadas.

martes, 18 de octubre de 2022

LA OPINIÓN DE ESPECIALISTAS

SOCIEDAD


UNA CERTEZA...

EL AMOR PUEDE LLEGAR A CUALQUIER EDAD.


Escribe: ADRIANA DEZA - Lic. en Psicología (*)


Definir al amor es más difícil que su finitud. Sí, el amor es finito, se termina ¿Será una relación sexual controvertida? como dijo el gran “Lacan” ¿Será un amor real aquel, que se basa en el conocimiento del otro? como sostuvo el no menos grande “Platón”. ¿Será dar u ofrecer? Si pensamos en que a pocos les importa nuestro interior, la segunda premisa resultará más tentadora. Para no ser percibidos como criticadores de la raza humana, digamos que, si quieres conseguir amistades, amantes, gente que te quiera: aprende a escuchar. Y no lo digo por mi profesión, más que terapia, me dedico a evaluaciones neurocognitivas y psicodiagnósticos, a veces, algún caso, amerita la psicoterapia, depende, puede o no, ser. Escucho bastante, pero en muy poco tiempo. Hago pocas intervenciones, aunque en ocasiones, contundentes. Tanto como para decidir cambiar de profesión o de pareja.

El afecto forma parte de mi trabajo, obviamente, siempre hay una excepción pero no voy a hablar de psicópatas sino de amor.

Amor en sus diferentes formas. Se puede amar a una mascota, un amigo, un pariente, un vecino, el amor tiene diferentes estereotipos y personajes. Uno de los amores más dependientes y anormales, es el amor de pareja. Los inicios de un vínculo amoroso compartido nos hace ir a la luna todas las noches y parecer payasos, al que nunca se le borra la sonrisa. Nos hace felices, aunque por momentos nos sintamos enfermos o un poco locos. Perdemos nuestra capacidad de concentración y los diferentes canales de comunicación se convierten en sabia para nuestras venas.

¿Alguna vez te pasó? Seguro que sí. De lo contrario, te va a pasar. ¿Es cuestión de proponértelo? No completamente. Algo de eso hay. Como se dice comúnmente “nadie tocará el timbre de tu casa, para proponerte ser tu pareja” ¿Entonces?

Según mi experiencia de vida, hay algunos pasos previos que definen la posibilidad casi del 100% de conseguir pareja. Y cómo quiero verlos alegres, se los cuento.
1) Empieza por arreglarte a vos mismo. Verte bien, te dará las ganas necesarias como para intentar seducir.
2) Comienza a buscar grupos en dónde se comparta un interés de tu agrado. Café literario, canto, actuación, natación, ajedrez o lo que se te ocurra.
3) No repitas lugares que resultaron mal. A veces, no se trata de encontrar un alma gemela por los parecidos sino lo contrario, los polos opuestos se atraen.
4) Trata de hacer un viaje, cerca o lejos. Te aseguro, al regreso, serás otra persona.
5) Si te conviertes en otra persona, por fuera y por dentro, probablemente te conectes con alguien.
6) Intenta puntear cualquier relación humana con diálogo y desde el principio. Nunca se sabe, si estás disputando en una charla con tu futuro amoroso.
7) Guarda tus secretos y tus penas para tu psicoterapeuta. El secreto profesional te protege y de la angustia, salen las mejores respuestas, cuando las conversas con un psicólogo/a. Al resto, tus quejas los aleja. Es mentira que en un taxi u otro sitio, hablas como si hicieras terapia. Te aseguro y hablo con conocimiento de causa, que 6 sesiones de terapia darán una posible solución a tu problema. La catarsis, no lo es. Es como ir al baño cuando tienes necesidad de ello.
8) Insiste, si alguien es de tu agrado, insiste. No te limites en gastos. Obsequia, busca frases bellas, flores, indumentaria, calzado, entradas para un recital. Insiste, no tanto para perder otras oportunidades, insiste lo suficiente para lograr tu meta.
9) Por último, no hay edad para amar y esto es cierto como que existen muchas historias avalando esto. El refrán siempre hay un roto para un descosido, es súper acertado.

Espero haberte brindado alguna idea alentadora. La esperanza nos mantiene vivos los proyectos.

(*) Lic. en Psicología: Adriana Silvia Deza. M.N.: 55.836. Magíster en Neuropsicología clínica. Especialista en investigación educativa. Ex profesora de filosofía en enseñanza secundaria y universitaria.

viernes, 14 de octubre de 2022

OPINIÓN

CAMBIOS


UNA SOCIEDAD POSTPRESENCIAL

Escribe: FRANCO CINALLI


El tan mentado “retorno a la normalidad” resulta un problema. Luego de dos años de pandemia, y con indicadores de contagio bajos, porcentajes muy altos de vacunación y el fin de todas las restricciones oficiales que impuso una pandemia sin precedentes en la historia contemporánea; asistimos a un vacío de propuestas que tomen los aprendizajes que deberíamos haber hecho, gracias a todas las restricciones que tuvimos que atravesar hasta hace muy poco.

A lo largo de la pandemia, hemos escuchado diversas frases como “nadie se salva solo” o “de esta salimos mejores”. ¿qué pasó con esa recreación de un sentido colectivo en un mundo que parece apuntar en la dirección contraria? ¿en qué momento se desdibujaron o incluso se olvidaron esas frases? ¿ya no tienen sentido porque la pandemia “ya pasó”? ¿necesitamos una pandemia para darnos cuenta de que somos uno con la Tierra y entre nosotros? ¿cómo es posible que nos olvidemos tan rápido de tan valiosas lecciones?

Uno de los cambios más importantes que parece haberse asentado luego de la pandemia es la acelerada virtualización de un conjunto cada vez más amplio de actividades, ya sean laborales, educativas, sociales o culturales en una gran y diversa gama.

Esta virtualización trajo consigo una mejora sustancial de la calidad de vida de la población y del ambiente urbano. Basta ver los resultados de diversas encuestas a trabajadores de estos sectores “no esenciales” para corroborarlo. Como así también la percepción generalizada de aire más limpio, entornos públicos más habitables, y hasta una mayor presencia visual y sonora de pájaros. Existen numerosos testimonios y análisis sobre la importancia de frenar una buena parte de las actividades humanas que generan emisiones de gases de efecto invernadero. Uno de ellos puede verse acá.

En septiembre de 2021 Newmark Argentina mostró los resultados de una encuesta realizada a trabajadores de más de 190 compañías en la cual el 67% de la planta elige la modalidad de trabajo híbrido con un fuerte componente de “home office”. No hay razones para suponer que en el sector público esto sería diferente. Los resultados completos de dicha encuesta los podés ver acá.

También un estudio de Advanced Workplace Associates señala que sólo un 3% de los trabajadores prefiere asistir a la oficina los cinco días de la semana, mientras que el 86% quiere trabajar desde su casa al menos dos días a la semana.

A su vez, numerosos especialistas se han expresado en favor de estas tendencias, incluso antes de la pandemia, tales como la abogada Viviana Laura Díaz y el juez nacional del trabajo Julio Grisolía. En el caso de Díaz, ella es la autora del libro “La oficina en casa. Mitos y realidades del teletrabajo” donde demuestra con datos, estudios y sólidas explicaciones conceptuales y constataciones empíricas lo deseable que resulta para el conjunto de la comunidad el teletrabajo como modalidad laboral. Este libro se publicó en 2013 cuando aún una pandemia como la del coronavirus era imposible de imaginar. Más recientemente, esta abogada se ha expresado críticamente acerca del, a su juicio, acelerado retorno a la modalidad laboral prepandémica, incluso en sectores que habían trabajado de manera remota sin ningún problema. Como puede leerse en esta nota.

En el ámbito educativo se pueden ver tendencias similares, aunque en este caso, mucho más condicionadas por el peso inercial de tradiciones normativas. Por lo cual, el regreso a la presencialidad ha sido más considerable, aunque no siempre justificado, ni siquiera en términos pedagógicos. En este sentido, también numerosos especialistas en educación se han expresado en favor de migrar hacia universidades que adopten de forma inteligente una mixtura entre actividades y clases presenciales y a distancia. La mayoría de estos considera, en general, que se trata de dos instancias del proceso de enseñanza-aprendizaje que se pueden retroalimentar positivamente a medida que docentes y estudiantes lo consideren necesario. En ningún caso se aboga por una presencialidad o una virtualidad totales, dejando de lado todo fetichismo posible.

Entre los numerosos autores que abonan por este paradigma se encuentran la Doctora en Educación Mariana Maggio, Hugo Pardo Kuklinski y Cristóbal Cobo, Silvia Andreoli y Diana Mazza, entre tantos otros.

Asimismo, quiero expresar mi preocupación ante el avance irreflexivo, regresivo, nocivo para la salud física y mental del grueso de los trabajadores y para el ambiente y calidad de vida urbanos de esta presencialidad innecesaria. Creo que todavía estamos a tiempo de generar políticas públicas que rescaten todos los aportes y enseñanzas positivos que nos ha facilitado la pandemia. Los datos que respaldan esta afirmación son contundentes.

Por todas estas razones, creo yo que mantener a distancia todas las actividades posibles, necesarias y deseables es algo bueno para el conjunto de la sociedad. Por supuesto, siguiendo la jurisprudencia vigente, toda forma de teletrabajo o teleeducación debería ser voluntaria y preferencial; pero a su vez, debería estar garantizada si es que el trabajador o el estudiante así lo desea, prefiere o necesita. Es, sin ninguna duda, un aporte individual que repercute en un bienestar colectivo. Por si hace falta explicarlo, menos personas circulando en la calle, aún sin pandemia, permite un tránsito más fluido, una conducción más placentera y segura, menor riesgo de accidentes, menos estrés, malestar y violencia social, mayor comodidad en el transporte público, menores niveles de interferencias por obras, menos smog y ruido, una mayor eficiencia energética global, menor exposición a la inseguridad, mayor ahorro en gastos de transporte, alimentación y vestimenta, mayor productividad por ahorro de tiempos improductivos, mayor disponibilidad de tiempo y energía para actividades recreativas, familiares y ambientales (entre las cuales podemos destacar el dedicarse a una mejor alimentación). Sin mencionar los beneficios que también han reportado las empresas por todo esto. Este nuevo paradigma al que nos invita -y yo agregaría, casi que nos obliga- la pandemia lo tenemos enfrente de nuestras narices. Da la impresión de que nunca fue tan sencillo dar el salto. Si a todas las razones mencionadas más arriba agregamos la movilidad sustentable, el mayor uso de la bicicleta, del transporte público y todo el conjunto de políticas “verdes” que ya tenemos en nuestra caja de herramientas, más otras que creativamente podremos generar, el resultado estará a la altura de las circunstancias y tal vez nos libere de otras pandemias.

Esto último nos remite a otro de los ejes de la postpresencialidad. Que la mayor proporción de los desplazamientos posibles deberían ser de carácter voluntario. Cuando a fines de 2020 y comienzos de 2021 el Estado Argentino decretó el fin de la cuarentena, fue sin duda una buena noticia en el sentido de que podíamos salir de la casa si así lo deseábamos. Pero todavía en ese momento no había, en una buena parte de empleos y de centros de estudio, un retorno a una presencialidad obligatoria, lo cual a muchos nos hacía pensar: “¿Para qué tendríamos que volver a eso?” O por lo menos, que ese regreso no fuese de manera total. Esto es así ya que pudimos percibir durante todo 2020 que habíamos ganado un montón de cosas buenas para nuestra vida que ahora -y creo yo, con todo el derecho del mundo- ya no estábamos dispuestos a abandonar. Es sin duda una herida enorme que hayamos tenido que pasar por una pandemia tan dolorosa para darnos cuenta de esto.

viernes, 12 de agosto de 2022

LA OPINIÓN DE ESPECIALISTAS

SOCIEDAD


¿DE QUÉ HABLAMOS EXACTAMENTE CUANDO HABLAMOS DE "CONSULTORÍA PSICOLÓGICA"?


Escribe: NATHALIE WEICHSLER  -  Consultora Psicológica

La Consultoría psicológica o "Counseling" es una profesión de ayuda que apunta desde su saber psicológico a la prevención y atención, de personas con problemas existenciales, conflictos y crisis vitales. Desde el establecimiento de una relación de ayuda, un consultor psicológico colabora en la resolución de conflictos de diversa índole, tanto a nivel individual, de pareja, familiar y grupal. Como abordaje, esta profesión no procura la cura de ninguna índole, ya que no comparte el paradigma médico terapéutico, donde hay una persona a quien curar.
Promueve el bienestar humano y el desarrollo de las potencialidades individuales en cualquier contexto donde se vean involucradas las relaciones interpersonales.
El objetivo de esta profesión es la prevención de enfermedad y la promoción de salud.
Ya que el término surge de un contexto psicológico, es importante entender que un consultor ofrece orientación psicológica a personas en cualquier etapa de su vida, trabajando los aspectos sanos de la persona. Es un profesional formado para brindar ayuda psicológica y despliegue de las potencialidades de los individuos.
La integración en su formación de disciplinas tales como la filosofía, la psicología, la educación y la medicina, entre otras, hacen de la consultoría psicológica una profesión única que permite a los profesionales utilizar un abordaje multidimensional que atiende holísticamente (integralmente) las necesidades de los consultantes. Este proceso tiene como encuadre un marco actitudinal de diálogo, relacional, empático, incondicional y auténtico que se brinda a los individuos, parejas, familias, grupos u organizaciones.
No es una rama de la psicología, de la medicina, ni de la filosofía, sino una profesión de la salud con plena autonomía y caracterizada por su propio cuerpo de conocimientos, experiencia y práctica profesional.
Aunque el consultor es un profesional independiente, no es extraño encontrar profesionales que provengan de otras profesiones como psicólogos, trabajadores sociales, médicos, educadores, abogados, etc, que desean prepararse para ejercer la consultoría psicológica.
En su ámbito de acción se incluyen: crisis evolutivas ( adolescencia, primera juventud, constitución de una pareja, embarazo, nacimiento y crianza de los hijos, salida de los hijos del hogar, menopausia, edad madura, senectud), crisis situacionales ( muerte, enfermedades, accidentes, pérdida laboral, separaciones, etc.), adicciones, sexualidad, y temas de ámbitos educativos, laboral y deportivo, entre otros.
El consultor puede trabajar de manera particular en su consultorio, o inserto en equipos interdeisciplinarios, en diversos ámbitos ( colegios, hospitales, instituciones mentales, empresas, centros deportivos, etc.)

Algunos artículos de diarios en donde se abordan las características de la consultoría psicológica:

Diferencias con la Psicología clínica

El consultor, como profesional de la salud, entiende que ciertas dificultades psicológicas de las personas incluyendo los conflictos interpersonales que se atraviesan necesariamente durante la existencia forman parte del proceso normal de la vida y no constituyen una enfermedad.
Es en este sentido que la consultoría psicológica se diferencia de la psicología clínica y de su modelo de relación entre un psicólogo clínico y su paciente inspirado en el modelo de la relación de un médico con el enfermo que trata, y en el cual una persona acude en la búsqueda de un proceso curativo que finaliza cuando el profesional le da de alta. Esto presupone la existencia de una asimetría en la relación entre el profesional quien es el que cuenta con el saber sobre la problemática y su paciente, En consultoría la relación consultor-consultante es simétrica, en donde la persona del consultante es quien cuenta con el saber de su propia problemática y el consultor oficia de facilitador, propiciando una relación en la que sea posible para el consultante encontrar sus propias respuestas.
En su abordaje terapéutico un consultor no persigue un propósito curativo ni se refiere a sus consultantes como pacientes, tal como sí se acostumbra en la psicología clínica. La consultoría psicológica toma a la persona de manera integral tratando de unir los distintos aspectos de la personalidad, potenciando el autodesarrollo, basándose en la presencia de una motivación innata que se encuentra presente en toda forma de vida, y que está dirigida a desarrollar sus potenciales hasta el mayor límite posible; es esta tendencia (denominada tendencia actualizante por Carl Rogers) la que guía a la persona y sobre ella trabajará el consultor. El consultor no guía, no indica cómo debe proceder o actuar el consultante, sino justamente basándose en esta tendencia actualizante, ayudará al consultante a encontrar su propio camino, acompañándolo en el proceso.

viernes, 22 de julio de 2022

LA OPINIÓN DE ESPECIALISTAS

SOCIEDAD


NO TE SIENTAS SAPO DE OTRO POZO
¿Será que estás en el charco equivocado?


Escribe: Lic. ADRIANA SILVIA DEZA - Psicóloga


Como sabemos, el hombre es un ser macabro y bello. Capaz de hacer actos horribles y por suerte, los dioses o el destino, también es capaz de hacer actos buenos, nobles, altruistas. Es decir, si un grupo de mal nacidos puede llevarnos al exterminio otro grupo de bien nacidos, nos puede salvar. Con estas premisas básicas y en las que, creo podemos estar todos de acuerdo, introduzco el tema de hoy. Integración social y salud mental.

Elegí el ejemplo del sapo porque es archiconocido. “Me sentí como sapo de otro pozo” te cuenta un amigo sobre su visita a un sitio infrecuente. “Después de transitar sola casi toda la noche, una sonrisa, me hizo sentir viva.” Podemos extraer frases varias y múltiples como los sujetos portadores de estos sentimientos. Es bastante común, llegar a un grupo y sentirse raro. Lo sigue siendo, adoptar un personaje conforme al entorno. La idea a esta altura, casi de supervivencia es: integrarse a la sociedad.

Tal vez, la sociabilidad esté sobrevaluada, en algunas oportunidades hablé de la importancia de aprender a estar con uno mismo. Hoy te hablo de lo otro. Te hablo de estar con otros u otras, o como quieras llamar a ese humano con quién compartir un momento, un día o la vida. Vos elegís como nombrarlo, no necesitás de ningún lenguaje especial para incluirlo. La inclusión está en vos. Ahora bien, la gente tiene estereotipos. Con esto digo, que si bien somos diferentes, no lo somos tanto, como para pensar que nuestro perfil es único e irrepetible. Entonces, puede acontecer que estemos con personas equivocadas, las causas son muchas.

Hay seres cuya esencia está teñida de odio. Se une sólo a odiadores y cualquier pretexto alcanza.

Otros, buscan pasarla bien, sin molestar a nadie. Acá el universo es amplio.

Tanto, que cualquier ámbito en dónde ni siquiera se nombre al resentimiento, vale.

Otros sujetos/as son cazadores de sensaciones compartidas. Escribir, pintar, decorar y lo que te venga en mente.

Existen humanos sostenidos por su religión. Algunos por una determinada, otros, por cualquier otra que cubra sus necesidades de creencias metafísicas.

Personas a las que le interesa sólo hablar de temas agradables sin negar la realidad y negadores profesionales, conscientes e inconscientes.

El universo es extenso casi como lo son, sus variables. Me ocupan los padecientes y su integración social. Me ocupan mis estimados distintos al común denominador. Me ocupan porque a veces, no les permiten tener voz. Me ocupan porque tratan de convencerlos de actuar y ser, como la normatividad transitoria les exige. Me ocupan mis pacientes, consultantes, colegas de sin sabores y alegrías. Me ocupan porque la maldad no tiene nada que ver con ciertas patologías psíquicas y se engaña al contexto, entre otras razones para ocultar a los verdaderos responsables. Es más fácil hablar de locura que de los daños cerebrales provocados por el consumo de alcohol. Es más fácil nombrarte antisocial, que sugerirte que cambies de lugar, de gente, de entorno.

Pensá cuántos somos. ¿Creés que no podés llevarte bien con nadie?

No te sientas sapo de otro pozo. Buscá otro charco.

La Lic. en Psicología: Adriana Silvia Deza. (M.N.: 55.836) es Magíster en Neuropsicología clínica. Especialista en investigación educativa.

Atiende en su consultorio privado en C.A.B.A.

Consultas: 11.3656.0318

jueves, 30 de diciembre de 2021

LA OPINIÓN DE ESPECIALISTAS

SOCIEDAD

¡ CELEBREMOS !
Fin y principio de año nuevo.

Escribe: ADRIANA SILVIA DEZA
Lic. en Psicología. (M.N.: 55.836). Magíster en Neuropsicología clínica.


Haber y debe. Balance. Dar vuelta la página. Terminar por fin. Empezar con fe y alegría.


Diciembre es un mes clave para realizar un análisis del año vivido. Luego de las fiestas navideñas, los recuerdos amargos y dulces, las presencias y ausencias. Llega por fin o no, la culminación del año, en este caso del 2021. Año que como todos sabemos tiene la particularidad de estar atravesado por la nueva peste del siglo XXI. Y tal cual era de esperarse al inicio del Covid, aparecieron las vacunas y con ellas, cierta esperanza de seguir viviendo. Por supuesto, los antivacunas con derecho a serlo, no estarían de acuerdo con esta frase. Este tema lo abordé hace bastante y hoy, no motiva este artículo. Su mención es aleatoria, a una cuestión más inquietante. ¿Qué hicimos este año? ¿Qué nos llevamos? ¿Para qué seguir? Y cuando digo seguir, no me refiero al simple hecho de respirar. Como dice una canción bastante conocida "transcurrir no es lo mismo que vivir, ni honrar la vida". De esto quiero hablar. De una vida valiosa y digna, cuya valía amerite continuarla. Porque no podemos ser tan hipócritas de suponer que cualquier existencia y en cualquier circunstancia nos acredita a querer seguir. Para no ponerme demasiado realista e inexorablemente oscura, voy a obviar a los refugiados, migrantes, bebés y personas en general criadas en guerra, a los abusados, en fin, a los eternos sufrientes pululando por el planeta tierra. No por acción y gracia de poderes demoníacos sino por la maldita condición humana, por suerte jaqueada, por otras condiciones humanas mejores. Gracias a las segundas, todavía el planeta sobrevive y con él, nuestro breve transitar.
Sí, el camino de la existencia es un soplo tibio en el huracán de las múltiples vidas humanas. ¿Tuvimos en cuenta este año, cuánto daño hicimos? ¿Cuánto bien? Porque suele ser bastante común, golpearse el pecho y decir y decirse. Yo no. No me equivoco, Te miro y te saco, son toda una basura. Claro, en esa totalidad ¿dónde cabemos? ¿En qué parte limpia quedamos para sentirnos excluidos de la mugre
Encuentros y desencuentros ¿es sólo eso? El conflicto forma parte de la vida. Ahora bien, si ese conflicto condujo a un ser querido a terminar con un Accidente cerebro vascular por una desmedida conducta nuestra ¿da lo mismo?
Mientras maldecís al incesto enarbolás a tu familia como el mejor modelo a seguir. La endogamia es lo tuyo y por ende, el incesto. No extrínseco sino intrínseco a tu personalidad. Por eso, a pesar de decir amar a tu pareja, no querés saber nada con su madre, padre, hermanos, cuñados/as, etc. Porque tus elecciones son siempre óptimas y las de él o ella, no.
Te pasaste todo el año trabajando pero a la hora de festejar un encuentro de dos horas. Preferís alejarlos de tu núcleo cercano. ¿Tanto te cuesta celebrar en familia la llegada del año nuevo? ¿Podés por una vez siquiera, obviar los detalles insignificantes? ¿Alguna vez te detuviste a pensar, el daño causado a la familia del hombre o mujer, que decís amar? ¿Será qué mentís? ¿Será, qué te mentís?
¿Qué te hace creer que sos bueno o buena? La bondad es carencia de mal para algunos filósofos. Es bastante aproximado a una certeza. No me vengas con que todo es interpretación porque matar siempre es malo y ayudar a quien lo necesita siempre es bueno. Tampoco me vengas con ardides falsamente éticos. Al estilo, de matar por venganza o ayudar para expiar culpas propias. No estoy hablando de eso, que por supuesto existe y exige otro artículo. Estoy hablando de algo más simple. Unirse para festejar en familia el fin del año que se va y el nuevo que llega. Sí, estoy hablando de contar del 1 al 10 regresivamente tomados de la mano. De disfrutar y no de sufrir. Brindemos aunque sea con agua, olvidemos por dos horas; el avance de la insignificancia y en comunión de almas y corazones, compartamos la algarabía de un día diferente. Tal vez, un pretexto. No importa. Lo sabés. En ocasiones, así como los cumpleaños, este tipo de fiestas son excusas para la concordia.
Hay niños y niñas solos, hay abuelos y abuelas solos, hay mucha soledad inevitable y otras soledades menos solas con nuestra colaboración. Un timbrazo, una campana, una sonrisa, un saludo. La visita a un hospital, un geriátrico, puede calmar a nuestra propia soledad además de la ajena.
Si tenés familia, tratá de anestesiar con olvido las pequeñeces y disfrutalos. Este año puede ser el último. La vida es una ráfaga prestada por el azar, el destino, Dios o los dioses. Podés malgastarla pero no arrastres a otros en un momento de disfrute.
Nada ni nadie merece la entrega sacrificial de un ser vivo. No hay causa ni persona que merezca tu nulidad como sujeto. No permitas que te nadifiquen, no te perdones nadificar a un ser estimado o querido. Si de verdad, lo querés.
En general, somos críticos feroces de nimiedades. Esta hermosa fiesta amerita focalizarse en la algazara a lo grande y sin pequeñeces tan ridículas como absurdas.
En un diccionario de etimología dice sobre celebrar: "hacer una ceremonia de respeto o alegría, festejar, honrar, elogiar. Del Latín celebrare "frecuentar, ir muchas veces; ir mucha gente; llenar; celebrar (…) numeroso (…) festejado. (…)".
Llega un nuevo año, y con él, la esperanza de un futuro mejor. ¡Festejemos y celebremos con nuestra mejor energía!




(*) Exprofesora de Filosofía Occidental en enseñanza secundaria y universitaria. Especialista en investigación educativa.

Contacto:
11.3656.01318
Consultorio privado en CABA.

jueves, 2 de septiembre de 2021

LA OPINIÓN DE ESPECIALISTAS

VÍNCULOS


DESAPEGO

¿Quiero separarme?
Maltrato psicológico, daño moral. Toxicidad. 

Parte I.


Lic. en Psicología. ADRIANA SILVIA DEZA. M.N: 55.836
Magíster en Neuropsicología clínica.


Hoy un encuentro amoroso, mañana un insulto público por las redes. Una semana somos novios. Luego captura de pantalla con foto de antaño. Tengo que esconder mis marcas, las exteriores y las interiores. Trato pésimo a mis hijos y la culpa no me deja vivir. Busco métodos. En uno, me convencen de que la culpa no sirve. No sirve ¿para quién? Porque mi familia va a terminar como mínimo, con trastorno límite de la personalidad.
Me encuentro y comienzo un alejamiento en calma. Terminamos a los insultos en el mejor de los casos o en una cama dónde cada vez nos llevamos mejor. Ante la pregunta ¿novios para siempre? Respondo. No. Quiero un hogar. Hijos felices, jardín, pileta, mascota y si es posible renovación de votos con fiesta según nuestras tradiciones. El proyecto dura un día como máximo. ¿Fundirnos en uno por la pasión? La intensidad es proporcional a las consecuencias.
En terapia digo la verdad, el secreto profesional me ampara siempre. Mi verdad es: “no sé qué quiero” Tomo distancia y cuando descubro que ya tiene una nueva pareja, los celos no me dejan dormir.
Hablo del tema con los amigos, miro documentales, cursos, leo y en general, casi todo me convence. El punto, es llevarlo a la práctica.
Te quiero contar, le quiero informar, que el desapego va a detener el sufrimiento fuerte y mejorará su calidad de vida y la de su familia. También que aprender a quererse a uno mismo, no significa convertirse en un monstruo egoísta, educando a futuros infelices.
El desapego, no es un método, no se aprende en pasos determinados y es para débiles. El desapego se trabaja en terapia virtual o presencial con protocolo y lleva como mínimo 12 sesiones, a razón de una por semana.
Cuando la necesidad lo amerita, les hago test neurocognitivos. En ocasiones, un déficit de esta índole puede favorecer el maltrato recibido y efectuado.


Consultas:
CEL: 15.3656.0318 
Consultorio privado: Avda. San Martín 2885. CABA.

jueves, 18 de marzo de 2021

LA OPINIÓN DE ESPECIALISTAS

SOCIEDAD


TIEMPOS DE PANDEMIA… 

Como seguir...


ESTE ES EL MOMENTO EN PONER EN PRACTICA O ADQUIRIR HERRAMIENTAS PARA SALIR DE LA CRISIS…


Escribe: CRISTINA SANDOVAL - Consultora Psicológica y Coach


Estamos viviendo un momento muy especial de la vida, en la cual no sabemos si es una película de terror o de ficción, no lo sabemos.
Lo cierto es que las calles están vacías, que tenemos que tomar distanciamiento social, no nos podemos besar, darnos la mano, etc.
¿Para pensar no?

Yo que hace rato que trabajo con el SER!!!... con la mirada, la escucha, la empatía, con adquirir herramientas para poder salir de crisis, angustias, etc.
Hoy es el momento de poner esas herramientas en practica… si las adquiriste … o de empezar a adquirirlas.
Tiempo de introspección de dejar atrás la vida que tuvimos, porque después de esta PANDEMIA comienza una nueva vida.

CAMBIO: esa es la palabra. Hay un cambio radical del mundo, ya no vamos a volver a SER los mismos.
Esto produce expectativas, incertidumbre, ansiedad, inestabilidad, y ni hablar de lo económico.
En estos casos muchas veces lo mas rápido es medicar, y así caemos en antidepresivos, y sus derivados que a la larga tienen una efecto poco saludable.
Así como también está la forma natural, caminar, meditar, hacer yoga, y preparar tu mente de forma sana.
Experiencia Counseling te propone trabajar en vos de forma personalizada y diseñando un cambio hecho a tu medida, con encuentros individuales, la cual es la única manera de salir adelante.

EL MUNDO CAMBIO, CAMBIA VOS.
Este es el momento… invertir en vos …
Solicita una entrevista para conocernos,  el primer encuentro es sin cargo… tu decides


Consultas:
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lunes, 1 de marzo de 2021

LA OPINIÓN DE ESPECIALISTAS

SOCIEDAD

ALTERACIONES EMOCIONALES

Afectan nuestras cogniciones y por ende, nuestra vida de relación


Escribe: Lic. ADRIANA DEZA
Lic. en Psicología (M.N-: 55.836). Magíster en Neuropsicología clínica. Perito


“Existir en la palabra, radicarse en ella, es tanto como hacer de la palabra la forma de la existencia.”
Pedro Cerezo Galán.

Hoy, frases para alumbrar el camino cotidiano y más….

“Es, en efecto, cosa terrible tener que escribir cuando se siente uno dominado por una potencia lírica, cuando la intimidad le rebosa, cuando no son noticias, ni ideas o frases repetidas lo que se quiere decir, sino íntimas preocupaciones, de ésas que por ser cada uno lo son de todos.”
Las máscaras de lo trágico. Pedro Cerezo Galán.

“Hayoth” (seres vivientes) se llaman los ángeles cuádruples del Libro de Ezequiel; para el Sefer Yetsirab, son los diez números que sirvieron, con las veintidós letras del alfabeto, para crear este mundo; para el Zobar, descendieron de la región superior, coronados de letras.”
El libro de los seres imaginarios. Jorge Luis Borges, obras completas.

“Quien comienza muchas cosas, a menudo no llega a un inicio. Ciertamente nosotros, hombres, nunca podemos iniciar con el inicio –sólo un dios puede-, sino que debemos comenzar, es decir, empezar con algo que primero guíe o lo indique.”
Martín Heidegger. Los himnos de Hölderlin.

“Demasiado estrecha y limitada es nuestra jornada
Somos, vemos y nos asombramos, y ya cae la tarde.
Nos dormimos y por encima, como estrellas
Pasan las edades de todos los pueblos.”
                                                                   Rousseau.

“La soberbia no es grandeza sino hinchazón, y lo que está hinchado parece grande, pero no está sano.”
San Agustín.

“No se trata del orgullo de lo que tú eres, sino el menosprecio de lo que es el otro. De no reconocer a los semejantes.” (…) “Ocurre que hay momentos en los que se toma como soberbio a quien sobresale por sus virtudes.” “El excelente no tiene la culpa de serlo.” Fernando Savater en su libro: Los siete Pecados Capitales, además de citar a San Agustín, sigue con el filósofo argentino, Tomás Abraham “Hay un tipo de soberbia que me provoca ira: la soberbia combinada con la ignorancia (…) “Es una forma de pedantería cuando uno se permite despreciar al otro sin haberse tomado el trabajo de conocerlo.”

“`La definición´de la verdad como un estar al descubierto y ser-descubridor tampoco es la mera aclaración de una palabra, sino que surge del análisis de aquellos comportamientos del Dasein que solemos llamar en primera instancia `verdaderos´”.
“Ser verdadero, en tanto que ser-descubridor, es una forma de ser del Dasein (…) Los fundamentos existenciales del descubrir mismo ponen por primera vez ante la vista el fenómeno más originario de la verdad.”
Martín Heidegger. Ser y Tiempo.

Por último, parafraseo a Jürgen Habermas en su libro: Teoría de la acción comunicativa.
En una sesión de terapia el paciente o consultante, no está obligado a decir la verdad. Se diferencia de un alegato jurídico en dónde la verdad objetiva debe aspirar como mínimo, a ser evidencia y por tanto, prueba.

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