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martes, 4 de julio de 2023

CIUDAD DE BUENOS AIRES

RECURSO DE AMPARO


SOLICITAN QUE HAYA UN CENTRO DE ATENCIÓN VETERINARIA EN CADA COMUNA


Y se cumpla la ley 4351




La “Fundación por el Derecho de los Animales No Humanos” y la “Asociación Civil Callejeritos de Flores para la Defensa de Perros y Gatos en Estado de Abandono” junto a los juntistas Nayla Loitegui (Comunal 8), Pablo Ortiz Maldonado (Comuna 12), Leonardo Lucchese Di Leva y Julián Cappa (Comunal 7), presentaron una acción de amparo que en principio recayó en el Juzgado en lo Contencioso Administrativo y Tributario N° 24 (Av. Pres. Roque Sáenz Peña 636) de la Ciudad a cargo del Juez Darío Reynoso y una vez sorteada, la causa pasó al Juzgado en lo Contencioso, Administrativo y Tributario N°2 a cargo de Roberto Gallardo, quien deberá resolver la medida cautelar y la cuestión de fondo.

La acción judicial busca que se cumpla la Ley 4351, cuyo objeto es el control poblacional y sanitario de canes y felinos domésticos y domésticos callejeros. Y fundamentalmente, se construyan Centros de Atención Veterinaria comunales, tal como establece la norma.

En su presentación los amparistas solicitan que en lo inmediato se cree una mesa de diálogo entre las autoridades del Gobierno de la Ciudad y los actores involucrados, para que en un plazo de 180 días eleve un informe de diagnóstico y propuestas urgentes.

En representación de la “Fundación por el Derecho de los Animales No Humanos”, la señora Mary Antunez explicó que “desde 2012, la Legislatura por unanimidad sancionó la ley 4351, que debe crear un centro veterinario público y gratuito por comuna para la atención sanitaria de perros y gatos, incluyendo castraciones masivas, con el objetivo específico de lograr un equilibrio poblacional y a fin de disminuir la cantidad de animales en situación de calle. Pero a más de 10 años de su sanción, con presupuesto e infraestructura asignadas, no se cumple. Solo tenemos dos containers a la intemperie que no son los centros que ordena la Ley.”

El Gobierno de la Ciudad, según datos oficiales, dispone de Centros Móviles de Atención Veterinaria y 2 puntos fijos de atención: Centro Fijo Costanera Sur (Costanera Sur); Centro Fijo de Villa Soldati - Parque Indoamericano (Villa Soldati). Sin embargo, la ley establece que debe instalarse al menos un Centro de Atención Veterinaria por Comuna. En la actualidad no existe ninguno. 

Además, quienes llevan adelante este reclamo remarcan que los 2 puntos fijos existentes, son contenedores de chapa que no cumplen con las condiciones necesarias para su correcto funcionamiento. Y comentan que los días de lluvia o frente a las inclemencias del tiempo deben suspender los servicios porque la espera, tanto antes, durante y después de la atención, los perros y gatos junto con sus dueños deben hacerla a la intemperie. Es decir, no cuentan con ámbitos que permitan dar una atención digna a los animales y sus acompañantes

En el amparo sostienen que “El incumplimiento de la creación de los Centros de Atención Veterinaria Comunal que establece la norma, y las dificultades en la obtención de turnos en los centros móviles, representa un serio problema para quienes no pueden tener acceso a la atención privada veterinaria y dejan en estado de vulneración a los animales que no pueden tener la atención sanitaria correspondiente.” A su vez, destacan que el cumplimiento efectivo de la ley busca garantizar el derecho a la salud de las personas que habitan la ciudad, tendiendo a evitar la proliferación de enfermedades zoonóticas y la disminución de la cantidad de niños, niñas y adolescentes con parasitosis a causa del contacto con animales que no tenido ningún tipo de intervención veterinaria.

En el marco de esta presentación, el martes 4 de julio, a las 11 de la mañana se reunieron quienes se constituyeron como “Amicus Cureae” apoyando este proceso para que llegue a buen fin. Entre ellos, estuvieron la legisladora porteña Bereniz Iañez y la juntista de la Comuna 11, Victoria Pugliese.

lunes, 22 de mayo de 2023

EDITORIALES

NOTA DE TAPA


LOS PORTEÑOS QUIEREN SABER DE QUE SE TRATA


Escribe: Lic. MÓNICA RODRÍGUEZ. Dirección


El próximo 10 de diciembre los argentinos estaremos celebrando 40 años viviendo en democracia ininterrumpida, algo que no es poco en un país que tuvo los anteriores 50 años signados por continuos golpes institucionales que derrocaron gobiernos legítimamente elegidos por el pueblo.

Estas cuatro décadas no han sido fáciles y el resultado es una democracia imperfecta, que algunos denominan de “baja intensidad” porque tiene grandes asignaturas pendientes, sobretodo en materia institucional, social y económica. Es una democracia donde la clase política no ha sabido zanjar sus diferencias más elementales -está a la vista que se han profundizado- para arribar a un proyecto nacional equitativo con directrices que garanticen la inclusión de los sectores más vulnerables y una movilidad social ascendente que premie a quienes día a día luchan para seguir adelante y trazarse un mejor porvenir.

En ese devenir de nuestro país, se produjo la reforma constitucional de 1994 en la que se le otorgó a la Ciudad de Buenos Aires su autonomía, sin dejar de ser capital de la república y asiento del gobierno federal.

Este fue el puntapié inicial para que la Convención Constituyente porteña sancionara el 1º de octubre de 1996 una Carta Magna progresista que consagra para nuestra urbe una democracia participativa, atribuyéndole al ciudadano un rol directo y protagónico. Así se contempla que el “vecino” deberá ser convocado a Audiencias Públicas para la sanción de determinadas leyes, podrá apelar al derecho de iniciativa popular, ser llamado a votar en referéndums o bien invitado a votar en consultas populares no vinculantes. Inclusive el electorado se reserva el derecho a requerir una revocatoria de mandato de funcionarios cuando hubiere causas que lo ameriten.

Pero el aporte más sustantivo de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires al ejercicio de la democracia participativa es la creación de las comunas (art. 127 y ss.). Concebidas como “unidades de gestión política y administrativa con competencia territorial”. 

En Villa Devoto el colectivo "DEVOTO UNIDO"
lucha para reformar el Código Urbanístico,
el Distrito del Vino y mantener una mejor convivencia
con el polo gastronómico
Esta ley de leyes les asigna a estas unidades políticas y administrativas facultades exclusivas en sus territorios sobre temas relevantes, como la elaboración de un anteproyecto de presupuesto anual, y la ejecución del mismo; la iniciativa legislativa y la presentación de proyectos de decretos al Poder Ejecutivo; el mantenimiento de las vías secundarias y los espacios verdes; y la administración de su patrimonio. Y también les otorga facultades concurrentes con el poder central de la ciudad, entre otras se hallan el fiscalizar y controlar el cumplimiento de normas sobre los usos del espacio público y el suelo conforme lo asigne la ley; decidir y ejecutar obras públicas, prestar servicios públicos, ejercer el poder de policía, evaluar demandas y necesidades sociales, participar en la planificación y control de los servicios.

Siguiendo los preceptos constitucionales, las comunas cuentan con un órgano ejecutivo, la Junta Comunal, con siete integrantes elegidos en forma directa con arreglo al sistema de representación proporcional, conforme al caudal de votos obtenido por los distintos partidos políticos. Otro instituto fundamental es el Consejo Consultivo Comunal, un órgano “de deliberación, asesoramiento, canalización de demandas, elaboración de propuestas, definición de prioridades presupuestarias y de obras públicas y seguimiento de gestión”, integrado por representantes de entidades vecinales no gubernamentales, otras formas de organización, redes y vecinos domiciliados dentro del territorio.

Es así como la legislación que estructura institucionalmente la ciudad garantiza la democracia participativa y abre camino al ejercicio pleno de la misma en la toma de decisiones políticas.

Sin embargo, esta voluntad de los constituyentes y legisladores que quedó plasmada en la letra de molde y en el papel no encontró una rápida implementación.

En Villa Santa Rita, los vecinos agrupados en el colectivo
#unaplazaparavillasantarita lograron que pronto
esa demanda será una realidad
En este sentido, podríamos comenzar diciendo que el proceso de creación de las comunas se demoró casi quince años y estas unidades de descentralización recién vieron la luz en el año 2011. Y desgraciadamente esto no ocurrió porque fuera la voluntad política de los gobernantes de turno sino que se debió a una interposición ante la justicia de un pueblo que no se resignó a seguir demorando el ejercicio de sus legítimos derechos.

A doce años de aquel nacimiento debemos decir que los vecinos de la ciudad seguimos pariendo la democracia participativa con forceps porque hoy el texto constitucional se sigue asemejando a una suerte de catálogo de buenas intenciones y políticas públicas incumplidas.

Es así como salvo algunas excepciones, el funcionamiento de las comunas es deficiente, burocrático y atiende más a las directivas que bajan del gobierno central que a responder a las demandas de la representación que le deviene de sus electores.

A resultas de lo cual vivimos en jurisdicciones donde las facultades exclusivas de la comuna solo pueden ser ejecutadas en función del presupuesto que determine y devengue el Poder Ejecutivo porque nunca se les permitió a las comunas elaborar su propio presupuesto participativo, donde queden plasmadas las prioridades, una vez debatidas y consensuadas por la ciudadanía de cada territorio. A tal punto llega la dependencia y ausencia de descentralización que la mayoría de estas unidades políticas no disponen de CUIT propio ante la autoridad fiscal y el presupuesto participativo fue suplido algunos años por “Buenos Aires elige”, una plataforma digital donde los vecinos podían volcar sugerencias para sus barrios.

Si nos referimos a las facultades concurrentes también está obturada la participación real del vecino en el diseño, implementación y control de las políticas públicas que se llevan a cabo en sus barrios, porque los órganos naturales, que son los Consejos Consultivos, no funcionan adecuadamente y/o no existe un diálogo con las juntas comunales para articular sus sugerencias y propuestas.

En su lugar, se suele invitar a los vecinos a “reuniones de cercanía” con los funcionarios donde en general se promueve y se privilegia dar la palabra a reclamos de carácter individual a vecinos que apuntan a “su metro cuadrado” antes que dar lugar a planteos de preocupaciones generales y colectivas.

Dentro de esta dinámica y funcionamiento la coalición gobernante supo tejer alianzas con otras fuerzas políticas en la legislatura, logrando conformar las mayorías suficientes para sancionar leyes que fueron diseñando un modelo de ciudad que nunca se ocupó de pasar por el tamiz de la democracia participativa y a medida que avanza va encontrando oposición en vecinos que sufren las consecuencias directas de políticas que impactan de lleno en su calidad de vida y por ello comienzan a alzar la voz porque quieren ser partícipes, sienten que la ciudad es de quienes residimos en ella.

Algunas de las políticas que están siendo más controvertidas son las que tienen que ver con la sanción e implementación de los nuevos Códigos Urbanísticos y de Edificación que se llevaron adelante antes de haber cumplimentado el obligado paso previo que debió haber sido la actualización del Plan Urbano Ambiental; los proyectos a realizarse sobre el borde costero, la venta de tierras públicas; las “calles verdes”; las obras realizadas sobre el casco histórico; el déficit de espacios verdes y tierras absorbentes frente al efecto isla de calor y amenaza de inundaciones producto de la crisis climática; el uso y abuso del espacio público y la creación de distritos económicos, como el distrito del vino en la Comuna 11, están movilizando a la población.

Es así como muchos vecinos que no encuentran por dónde canalizar sus reclamos y a la vez sienten que se les cercena su derecho a la participación, se van conectando entre sí, arman grupos de Whatsapp, se reúnen, se organizan y van formando colectivos con demandas que suelen ser muy concretas. Algunos encuentran respuestas satisfactorias en la Justicia y/o en otros casos presentan proyectos legislativos acompañados por ONGs y profesionales que colaboran y le dan el status técnico necesario. Por este camino fueron y han conseguido pequeños grandes triunfos los vecinos de avenida Honorio Pueyrredón que obligaron a partir de una cautelar judicial que el Poder Ejecutivo tuviera que cumplir todos los pasos legales para llevar adelante la “calle verde”; colectivos de Bajo Belgrano, Nuñez y Barrio River consiguieron una limitación al Código Urbanístico para construir en altura en esas zonas; en Villa Santa Rita un grupo de residentes trabajaron para que el barrio -el único de la ciudad que no tiene espacio verde público- muy pronto tenga su primera plaza. En el tintero permanecen un sinfín de reclamos de decenas y decenas de grupos vecinales que siguen bregando por la resolución de sus demandas.

Pero lo que resulta más interesante es que muchas de estas agrupaciones se van interconectando, conforman redes donde las experiencias de unos son recogidas por otros y se va construyendo una espiral virtuosa de aprendizajes ciudadanos. Así se fueron estableciendo vínculos más consolidados que posibilitan que algunos de estos actores sociales se animen a lanzarse como una nueva fuerza política que buscará en las próximas elecciones pasar a tener algún nivel de representación.

Es así como en la ciudad de Buenos Aires, donde los porteños muchas veces somos tildados de individualistas, vemos que la indiferencia va dando paso a un interés real por “saber de qué se tratan” las políticas públicas que se llevan adelante en nuestra ciudad y particularmente en nuestros barrios, un ejemplo de mancomunión social que parte de la base misma de una comunidad que va presionando con la genuina intención de ejercer a pleno los legítimos derechos que le otorga la democracia participativa, entendiendo que los gobiernos cumplen sus mandatos, los funcionarios pasan y los vecinos quedamos disfrutando de las buenas políticas públicas o padeciendo las malas decisiones.

¿Usted qué opina?

miércoles, 13 de noviembre de 2019

EDITORIAL

CIUDAD DE BUENOS AIRES


POR DERECHO PROPIO

“La legitimidad de una decisión no puede basarse sólo en la legitimidad de la autoridad que la toma, sino que debe apoyarse también en la legitimidad del proceso que condujo a tomar esa decisión”.
Blondiaux

Escribe: Lic. MÓNICA RODRIGUEZ


Desde que Buenos Aires concretó su autonomía y dictó su Constitución en 1996 organizó sus instituciones como una democracia participativa y a la vez se descentralizó en Comunas: “unidades de gestión política y administrativa con competencia territorial, con facultades exclusivas y concurrentes”.
Después de 23 años de aquel trascendental paso que convirtió a la capital de los argentinos en una Ciudad – Estado con rango similar al de una provincia, los porteños seguimos pujando por nuestros derechos, ya sea porque la Nación nos adeuda el traspasado de potestades propias como la Justicia penal, la Terminal de Ómnibus de Retiro y el Puerto de Buenos Aires o porque nuestros propios institutos locales no funcionan de acuerdo al espíritu con los que los consagraron los constituyentes y luego los legisladores que regularon su funcionamiento, es el caso de la Ley 1777, conocida también como ley de comunas.
En el mes de octubre finalizó en nuestro país un trascendente proceso en el que elegimos autoridades nacionales y de nuestra ciudad: Jefe de Gobierno, Legisladores y Comuneros.
En el caso de las Comunas fue la tercera vez que entremos al cuarto oscuro para elegir a los juntistas.
Sin embargo, muchos vecinos no tienen en claro cuál es su rol y se preguntan si estas figuras sirven.
Impera en esta materia el desconocimiento, la desinformación y las comunas tampoco están funcionando como deberían. Las normas no se cumplen, se cumplen parcialmente o se distorsionan en su aplicación.
Por qué decimos esto?. Pongamos algunos ejemplos de lo que está sucediendo. Muy pocos saben que en la votación del 27 de octubre, las boletas de los candidatos a las Juntas Comunales deberían haber ido en boletas separadas del resto. Parece un punto menor, pero no lo es.
El gobierno central no ha cumplido con la Ley de Comunas y las sigue manteniendo prácticamente como simples oficinas regionales, como eran antiguamente los C.G.P; nombró a más de medio centenar de gerentes que erosionan las funciones propias de los representantes de los vecinos. En términos reales, hasta ahora las comunas prácticamente son delegaciones desconcentradas donde el vecino puede volcar sus demandas, reclamos, inquietudes, quejas y hacer trámites pero no opera la verdadera descentralización porque el gobierno central no respeta su autonomía y no les otorga presupuesto propio. Por supuesto, para funcionar, como cualquier oficina pública se les asignan partidas, pero ese presupuesto en cuanto a su destino debería ser determinado y manejado por la Comunas.
Y así como no funcionan adecuadamente las juntas comunales tampoco lo hacen los Consejos Consultivos, órgano por excelencia de participación vecinal en la elaboración del presupuesto participativo, de debate de proyectos y propuestas, del proceso de toma de decisiones y de control de gestión de la Junta Comunal. Una institución conformada por vecinos y organizaciones de la sociedad civil que de manera voluntaria y ad honoren colaboran para el bien común.
En este marco deberían darse las reuniones de funcionarios del gobierno central con los vecinos, para informar y someterse a los requerimientos que se les haga.
Sin embargo, la misión de este órgano democrático fundamental para las comunas está siendo reemplazada por “reuniones de cercanía”, “charlas de café exclusivas” de funcionarios con vecinos seleccionados desde un escritorio, el “Buenos Aires Elige” una plataforma digital para hacer presentaciones y/ o votar propuestas que son seleccionadas de manera poco transparentes y además desvirtúa el rol que el vecino debería tener en la elaboración del presupuesto participativo (cuánto, cómo y en qué se gasta) Ahora, la última estrella es el tecnológico “Boti”, el robot de la ciudad que te atiende por whatsapp pero es incapaz de responder qué es el Consejo Consultivo Comunal.
Este despojo que se le hace al ciudadano de lo que por derecho propio le corresponde no es gratis ni inocuo para ninguno de los actores que participamos de la vida democrática.
Blondiaux, autor del “El nuevo espíritu de la democracia”, dice… “La legitimidad de una decisión no puede basarse sólo en la legitimidad de la autoridad que la toma, sino que debe apoyarse también en la legitimidad del proceso que condujo a tomar esa decisión”.
Hay vecinos que aún desconocen sus derechos y toman las dinámicas propuestas por las autoridades de la ciudad como naturales, aunque no lo sean.
Otros están dispuestos a ejercer su ciudadanía a pleno y quieren ser artífices de su propio destino. Para ello se van abriendo camino de manera creativa, en diálogo con sus pares, en la confección de lazos de confianza, en la comunicación y elaboración de proyectos colaborativos, que luego son consensuados o contrastados con las autoridades hasta el punto que éstas deben ceder ante la presión y contundencia de los reclamos. De estos colectivos van surgiendo nuevos dirigentes sociales, algunos de los cuales van canalizando su participación en espacios políticos.
En estas elecciones algunas valiosas personas presentaron su candidatura y tienen en su ADN la impronta que las comunas deben funcionar dentro del marco de la ley y la democracia participativa, y así lo expusieron en los debates televisivos.
Poco a poco y a pesar de la resistencia, la democracia representativa va dando lugar a la democracia participativa en un camino sin retorno. Así, los vecinos nos vamos emponderando y transformando en verdaderos protagonistas de la construcción de nuestro futuro común, porque como dijo algún gran estadista “Los males de la democracia siempre se curan con más democracia!”.

lunes, 28 de octubre de 2019

ELECCIONES 2019

CIUDAD DE BUENOS AIRES


Lo que las elecciones nos dejaron...

CONTUNDENTE TRIUNFO DE JUNTOS POR EL CAMBIO EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES


Nueva relación de poder. A pesar de la derrota el Frente de Todos se consagra como segunda fuerza y obtiene por primera vez la presidencia en 2 comunas (4 y 8).
La baja performance de otros espacios y la desaparición de algunos que compitieron en 2015 dejan a la Legislatura y a las Comunas con menos pluralidad de voces.


Sin duda la jornada de ayer dejó a Juntos por el Cambio como el espacio claramente ganador y a Horacio Rodríguez Larreta le dio un triunfo inédito al haber ganado en primera vuelta y evitar el balotaje.
Un análisis más pormenorizado nos revela como quedará la relación de fuerzas, teniendo en cuenta que hasta ahora lo estamos evaluando desde el escrutinio provisorio.
A prima facie, hay una clara consecuencia y es que la ciudad ha perdido pluralismo y se tiñe prácticamente solo de dos colores representados por Juntos por el Cambio y el Frente de Todos. Esto en la Legislatura tendrá sus consecuencias.

Veamos cada categoría categorías:

Jefe de Gobierno:
Larreta mejoró sustantivamente su performance en relación a las P.A.S.O. aumentando casi 10 puntos porcentuales. Y por supuesto también si lo comparamos con el 2015 porque en esta oportunidad no necesitó ir a balotaje.
Al mirar el mapa territorial, fue aplastante su triunfo en las Comuna 3 (73.82%), 13 (69.75%) y 14 (69,21%), seguidas por la 6, 11, 12, 13, 14 y 1 donde también estuvo por encima de la media. Por debajo del promedio estuvieron las comunas 3, 5, 7, 9, 10 y 15.
Por su parte, el Frente de Todos osciló entre el 30% y el 37% en la mayoría de las comunas. Ganó en dos comunas: la 4 (45.33%) y la 8 (50,90%). Si en el escrutinio definitivo se confirman estos datos, Lammens se quedará con la Comuna 4 donde en las P.A.S.O por muy poquito no pudo superar a Rodríguez Larreta.
El resto de las fuerzas tuvo una pobre actuación en esta elección que tuvo claros visos de poralización
Tombolini (Consenso Federal) denunció que en varias comunas colocaron boletas apócrifas de su espacio e irá a la Justicia acompañado por la Defensoría del Pueblo. Este espacio político obtuvo sus mejores resultados en la Comuna 10.
El FIT quedó cuarto con 3,6%.

Legisladores:
En esta categoría se notó un leve corte de boletas.
Quizás es aquí donde el triunfo de Juntos por el Cambio haya sido menos contundente.
Las alianzas que el oficialismo hizo con partidos como Confianza Pública, ECO y el Socialismo le habían dado en la cámara una mayoría automática que le permitía sancionar todo tipo de ley.
En estas elecciones, esos partidos fueron dentro de Juntos Por el Cambio, así el oficialismo puso en juego 18 bancas y obtuvo con el resultado de ayer 16. Si bien va a mantener la mayoría, a partir del 10 de diciembre ya no tendrá los dos tercios en el recinto.
Otro aspecto no menor, es que con estas alianzas y fusiones la Legislatura ha perdido pluralismo y representaciones que aunque minoritarias siempre tuvieron un peso específico que daba señales de contralores dentro del cuerpo colegiado.

Comunas:
Hasta ahora y en los 8 años de existencia de las Comunas siempre el oficialismo retuvo las presidencias comunales. A partir de la reciente elección habrá perdido dos comunas, la 4 y la 8 que pasarán a ser conducidas por primera vez por la oposición, en este caso el Frente de Todos. Otro avance significativo de esta fuerza política.
El resto de las Comunas tienen un claro sesgo amarillo obteniendo un número de escaños para comuneros claramente mayoritario. En las 13 comunas donde el Frente de Todos sacó entre 30 y 37% de votos podrá aspirar a dos o tres lugares, en el mejor de los casos.
A pesar de ello, la fuerza comandada por Lammens queda como única fuerza opositora en las comunas y en muchas mejora su posicionamiento, ganando espacios que antes estaban en manos de otras fuerzas opositoras, como sucedió en 2015 con ECO (Lousteau). Tanto el FIT como CONSENSO FEDERAL no llegan a obtener bancas.
En las comunas también a partir del 10 de diciembre se perderá pluralismo.
En la Comuna 11 el Presidente será Agustín Suárez (Juntos por el Cambio); en la Comuna 12 Gabriel Borges (Juntos por el Cambio) y en la 15 Martín Garcilazo ((Juntos por el Cambio).