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miércoles, 19 de agosto de 2026

COMUNA 11

REUNIÓN DE CERCANÍA


EL MINISTRO GABRIEL MRAIDA ENCABEZÓ UN ENCUENTRO PARA ESCUCHAR LAS DEMANDAS LOCALES


Las personas en estado de extrema vulnerabilidad y las políticas sociales para adolescentes y adultos mayores fueron los ejes que marcaron el pulso de La charla.



El pasado viernes 7 de agosto, el ministro de Desarrollo Humano y Hábitat del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Gabriel Mraida, encabezó una reunión en la sede del Club Ciencia y Labor, ubicado en César Díaz 2453 (Villa General Mitre). La actividad contó con la asistencia de vecinos de Villa del Parque, Devoto, Villa Santa Rita y Villa General Mitre.

Al encuentro se sumó un funcionario de la Secretaría de Gobierno y Vínculo Ciudadano que estuvo junto al ministro y se hicieron presentes autoridades de la comuna 11. 

Tras una breve demora de la llegada del funcionario, el encuentro comenzó a las 16:15 con las dinámicas de participación habituales en este tipo de encuentros. En la primera parte los asistentes expusieron libremente sus inquietudes sobre la Ciudad; en la segunda, las autoridades respondieron cada uno de los planteos.


EMERGENCIA SOCIAL, INCLUSIÓN E IGUALDAD DE OPORTUNIDADES

Los participantes fueron exponiendo sobre distintas cuestiones. En esta oportunidad pondremos el foco  en el tema central que fue el motivo de esta invitación y en las materias vinculadas a la misión y funciones que le toca desempeñar a Mraida.

La primera en tocar la cuestión social fue Norma. Tras advertir que era la primera vez que participaba de una reunión del Gobierno de la Ciudad, manifestó la pesadumbre que le ocasiona ver a “gente en situación de calle” y se mostró interesada en “saber qué tipo de política tiene el gobierno de la ciudad para toda la gente que está en las calles”. Le preguntó al ministro “¿los tienen censados?... ¿existen lugares donde ellos pueden pernoctar?” y continuó diciendo… “Muchos no quieren ir a esos lugares…” y consideró… “aunque eso sería un parche, no la solución, porque esa gente debería tener una familia, poder volver a alguna casa…”. Norma habló también de su experiencia personal, dando cuenta que en la cuadra de su casa cada vez hay más personas viviendo en esas condiciones y remarcó que “no es gente agresiva, para nada”, aunque a su parecer “muchos tienen problemas de adicciones”. Ella planteó que tiene un debate interno “no sé si darles un plato de comida, si darles el desayuno”, considera que “la ayuda que necesitan no es la que un vecino les puede dar, es algo que tiene un fondo mucho más grande”.


Pablo abordó el tema de igualdad de oportunidades para los adolescentes. En este sentido señaló que los clubes de barrio son espacios que les brindan lugares seguros y de contención para que chicas y chicos puedan desarrollar sus potencialidades. Solicitó a las autoridades hacer todo lo que puedan para fomentar la vida de los clubes. A renglón seguido citó el programa Adolescencia y se lamentó el recorte presupuestario que está sufriendo. En alusión a ello dijo “este año han recortado casi un mes de trabajo. Me parece que ese programa es importante tanto para los chicos y chicas como para las instituciones”.

Hugo hizo varios planteos, entre ellos mencionó la tarea que lleva adelante la Iglesia Santa Ana y San Joaquín. Según su apreciación la parroquia “hace todo lo que puede, pero no es suficiente” y añadió… “yo veo a la mañana, a la tarde y a la noche gente que deambula esperando el plato de comida”. Y contó que en la parroquia “abren la ventanita, le dan el platito de comida a la gente que lamentablemente la necesita, cierran la ventanita y que Dios los ayude. La Iglesia trabaja puertas adentro, hacia afuera no hace nada. Ya lo dijo Jorge Macri”, concluyó el vecino. Y reflexionó: “no sé qué se puede hacer”… “es un tema social muy importante. La iglesia no lo soluciona”.

Ricardo lamentó que en Villa General Mitre, uno de los barrios de la ciudad con mayores índices de personas de la tercera edad, no cuente con centros de día para aquellos que viven solos y requieren una contención especial. Puso el ejemplo de la plaza Roque Sáenz Peña, que “a diferencia de otras plazas, no cuenta con actividades para adultos mayores, de recreación gimnasia, propuestas artísticas, como sí existen en otros espacios verdes”. Pidió expresamente la “creación de centros de día” o en su defecto propuso que el Gobierno de la ciudad firme convenios con centros deportivos y asociaciones culturales de la zona -como el club Ciencia y Labor- para que las personas mayores puedan desarrollar actividades de su interés en forma gratuita.

Marcela vive en las proximidades del túnel de avenida Nazca. Ella está alarmada por “la gente que viene con sus carros… colchoncitos y se instalan en la puerta de un negocio que está cerrado” … subrayó “me da temor” porque “soy sola, trato de no salir de noche, pero a veces no me queda otra que pasar por esa esquina”. Se preguntó “¿Cómo tendríamos que reaccionar, pensar y decidir?... ¿Qué falta?... ¿Qué es lo que hay que hacer” y ofreció “Si necesitan ayuda, yo estoy dispuesta…”

Luego fue el turno de Mónica que expuso “me preocupan algunos discursos y más me preocupan los hechos que podrían sobrevenir a partir de estos discursos”. En este sentido señaló que la zona vive de alguna manera una situación inédita con personas en extrema vulnerabilidad. Puntualizó “las que más se ven son aquellas que están en situación de calle, pero detrás de las paredes de muchos hogares hay adultos mayores que también están padeciendo situaciones límites. Algunos ya les han cortado el agua, la luz, el gas… y otros ni siquiera pueden alimentarse debidamente”. Mencionó que ante otros contextos difíciles que atravesó el país siempre estuvieron las instituciones intermedias cubriendo los “baches” de lo que el Estado no hacia, pero ahora lo que más llama la atención es que desde el propio “Estado haya un enfrentamiento con entidades y con vecinos que apoyan a personas en extrema vulnerabilidad”. Siguiendo con ese razonamiento puso el ejemplo de la encomiable tarea que viene realizando la parroquia Santa Ana y San Joaquín de Villa del Parque. Contó que más de 80 voluntarios están abocados a preparar casi doscientas viandas diarias que se entregan los 365 días del año. Estos platos de comida no se entregan solo a personas en situación de calle, también las reciben familias del barrio, trabajadores de comercios y de obras en construcción de las cercanías que están pasando necesidades. En cuanto a la dinámica de la entrega explicó “las personas deben recibirlas en la calle porque la casa parroquial está totalmente ocupada y abocada a preparar la comida, pero también a acondicionar indumentaria, calzado, ropa interior, juguetes y hasta bolsones de alimentos, que también están destinados a quienes precisan de esta ayuda". A renglón seguido subrayó “No es que la Iglesia no quiera ofrecer sus espacios, todos sus espacios ya están ocupados a los fines de este trabajo solidario”. Dentro de su exposición reflexionó “Argentina ha sufrido otras graves crisis sociales y el 2001 no fue menor. Sin embargo, algo que diferencia aquel momento de este es que hace 25 años atrás el Estado y la comunidad comprendieron que la única manera de salir de la situación límite en la que estábamos era con unión y mancomunadamente”. Y mirando la actualidad subrayó “en la comuna 11 no hay ningún parador ni dependencia del Gobierno de la Ciudad que atienda a las personas en extrema vulnerabilidad, así que lo que no hacen las instituciones intermedias, no hay quien lo haga”. Por eso Invitó a los funcionarios a visitar las parroquias, las iglesias y templos de los distintos credos, como así también otras ONGs y asambleas que trabajan en esta comuna para que conozcan en primera persona la tarea que se realiza desde las bases mismas de la comunidad. Finalmente pidió que desde el Estado de la ciudad no se estigmatice a quienes brindan estas ayudas.


RESPUESTAS DEL MINISTRO

Una vez finalizada la exposición de los vecinos, el ministro inició la segunda parte del encuentro detallando la política pública que desde su cartera lleva adelante en las áreas de su competencia y que los participantes fueron abordando en sus intervenciones.

Primero se refirió al Programa Adolescencia contando que “hay casi 11.000 chicos que registran un índice de fragilidad y que acceden a una beca cuando terminan la escuela, para que no estén en la calle o en la casa, sino que accedan a clubes como este, a una oferta cultural o se formen en un oficio”. A esos chicos apunta la iniciativa.

Para la tercera edad Mraida contó que existen centros de jubilados como también centros de vida. Consideró que si en Villa General Mitre no hay espacios así, puede evaluar la propuesta que realizó Ricardo.

Al abordar la cuestión de personas en situación de calle, reconoció que fue uno de los temas que surgió con más intensidad a lo largo de la charla. Reiteró que la postura del Gobierno de la ciudad es que “la calle no es lugar para vivir, no es digno para ninguna persona, pero tampoco es justo para la convivencia de los porteños. Son las dos cosas en simultáneo”. Y continuó: “una persona estando en la calle no puede conseguir trabajo, no puede tratarse de una adicción, no puede terminar la escuela… pero tampoco es justo que alguien tenga miedo de ir al cajero de su esquina o ir a la plaza del barrio con sus hijos porque tiene una persona durmiendo en la calle”.

Mraida contó que en esta materia la ciudad desarrolla una política pública que se apoya en tres herramientas:

Número de teléfono: 108, que puede llamar cualquier vecino cada vez que vea a una persona en situación de calle.

• Para dar respuesta, la ciudad cuenta con 100 camionetas que recorren las calles las 24 horas, ya sea respondiendo llamados, como también identificando y asistiendo a las personas que están en la calle. 

• En la ciudad, hay más de 60 paradores u hogares donde las personas pueden dormir, bañarse, comer. Remarcó que la actual gestión fue segmentando estos espacios por perfiles. Así hay paradores para familias con hijos, para hombres, mujeres, para adultos mayores, individuos que sufren adicciones e incluso hay lugares exclusivos para personas con mascotas. Cada uno de estos espacios cuenta con acompañamiento de profesionales especializados y equipos interdisciplinarios que aseguran un seguimiento personalizado.


De estos 60 paradores algunos son de gestión asociada donde parte del trabajo lo hace el gobierno y otra parte lo hacen ONG. Señaló que trabajan con el arzobispado, Cáritas, iglesias evangélicas, AMIA, Cruz Roja, etc.

Ahora también con el Ministerio de Salud se están articulando acciones para aquellos que tienen problemas vinculados a la salud mental. Se están desarrollando “casas vinculares” que cuentan con equipos psiquiátricos y de desarrollo social para poder atender a personas “que son estos 1.800 que están de forma crónica y con problemas de salud mental y adicciones en la calle” pero el ministro aclaró que “siempre termina dependiendo de la voluntad de la persona”.

Mrada mencionó que los censos se realizan dos veces por año. Y según estos relevamientos, desde el 2017 a la fecha, cada semestre las personas en situación de calle cada vez son más, viene creciendo sistemática e ininterrumpidamente.

Desde su perspectiva, las causas son múltiples “Si vemos hacia atrás, estos últimos nueve años, más tal vez, vienen siendo años de mucha fragilidad social y económica en Argentina” y según él esto explicaría en parte que aumente la gente en situación de calle.

Al mismo tiempo señaló que lo que sucede en la ciudad de Buenos Aires también está pasando en otras grandes capitales del mundo “que quizás no tienen los problemas económicos que tenemos en Argentina, aunque también tienen esta problemática” y evalúa que “después de la pandemia, la cuestión de salud mental y adicciones se agravó de forma severa”. Explicó “lo vemos en grandes ciudades de Estados Unidos, quizás las más icónicas sean San Francisco o Nueva York, pero también la problemática está presente en Montevideo, Santiago de Chile o San Pablo…”. Y al compararlo con nuestro país reconoció que coinciden “las dos cuestiones. Por un lado, la sostenida crisis social y económica, sumado a las problemáticas de salud mental y adicciones”.

A la hora de evaluar las responsabilidades, el ministro considera que “el 70% de las personas en situación de calle son de la provincia de Buenos Aires”. Y aunque advirtió que no iba a “usar la reunión para politizarla” remarcó que “hay una ley que obliga a cada provincia a hacer este relevamiento que hacemos nosotros, las respuestas que damos con las camionetas, el número telefónico y los paradores”

Según Mrada, en la “provincia de Buenos Aires no tienen el número de teléfono que tenemos nosotros, no tienen las cien camionetas, no tienen los 60 paradores”.

Remarcó que la ciudad atiende “a todas las personas, independientemente de dónde vengan. Por dos motivos: primero por un tema humanitario, porque si es una persona que está en extrema emergencia, hay que tratar de acompañarla, de ayudarla”.

En este sentido, el gobierno de la ciudad reconoce que hay 20.000 personas que padecen extrema vulnerabilidad, 18.000 están dentro de la red de atención social del gobierno. De esta cantidad hay cinco mil viviendo en paradores y otras 13.000 reciben un subsidio para poder alquilar o ubicarse en habitaciones en hoteles y pensiones y un número superior a 5.000 vive en paradores. Luego, hay otras 1.800 que no tienen donde ampararse.

En referencia a quienes están viviendo a la intemperie, Mrada comentó que el gobierno no tiene un problema de cobertura, es más subrayó que a la ciudad no le faltan recursos para atender a este segmento poblacional y la decisión política es dar respuesta. Sin embargo, según el diagnóstico de su cartera, muchas de esas 1.800 personas que permanecen en situación de calle padecen problemas de salud mental y adicciones.

Y considera que la limitante para atender a estos grupos es la ley de salud mental nacional, que no le permite actuar al gobierno cuando una persona no desea ser internada y tratada. Remarcó que hay personas que no pueden ayudarse a sí mismas y la ley de salud mental no permite ayudarlas.

Para finalizar, el ministro enfatizó que es una decisión del gobierno no realizar tareas de asistencialismo para las personas en situación de calle porque consideran que desde la gestión ellos llevan adelante una política pública que brinda un servicio integral con espacios que garantizan las cuatro comidas, tienen habitaciones, cuentan con equipos de profesionales que ayudan a las personas que necesitan y dan todo el apoyo necesario.


OTROS TEMAS PLANTEADOS

Como mencionamos al principio de este artículo, el temario fue abierto y los participantes tuvieron la posibilidad de exponer cualquier cuestión que estuviera vinculada al interés público.

Así, los participantes se refirieron a los problemas de tránsito y estacionamiento que sufre la zona, al código urbanístico, problemas vinculados con la fiscalización en los usos del espacio público, luminarias, semáforos, seguridad y discapacidad, entre otros.

miércoles, 25 de marzo de 2026

LA OPINIÓN DE ESPECIALISTAS

INTELIGENCIA EMOCIONAL


EL ESCUDO INDISPENSABLE PARA LOS ADOLESCENTES EN REDES SOCIALES


Escribe: CLAUDIA SÁNCHEZ ACOSTA. Coach ontológica formada en inteligencia emocional



Las redes sociales son hoy uno de los escenarios donde los adolescentes buscan pertenecer, expresarse y construir su identidad. Pero cuando la aprobación externa se mide en “me gusta”, comentarios y visualizaciones, la autoestima puede volverse frágil y dependiente. En este contexto, la inteligencia emocional se vuelve una herramienta clave para que los jóvenes aprendan a relacionarse con la tecnología sin perder de vista quiénes son realmente.

En mi trabajo acompañando a adolescentes y a sus familias, veo con frecuencia cómo las redes sociales se vuelven un escenario donde se juega algo mucho más profundo que una simple publicación o un comentario. Detrás de un “me gusta”, de una foto que no tuvo la respuesta esperada o de un mensaje que no llegó, muchas veces aparece la pregunta silenciosa de fondo: ¿soy suficiente?, ¿pertenezco?, ¿me aceptan?

Para los adultos, estas situaciones pueden parecer pequeñas o exageradas. Sin embargo, para los adolescentes tienen un peso real porque se vinculan directamente con una etapa clave de la vida: la construcción de la identidad y del sentido de pertenencia.

En los espacios de acompañamiento suelo ver que, cuando los jóvenes empiezan a desarrollar mayor conciencia emocionalcuando aprenden a ponerle nombre a lo que sienten, a entender por qué algo les afecta y a reconocer su propio valor más allá de la mirada externa—, algo cambia. La relación con las redes sociales se vuelve más equilibrada y la necesidad constante de aprobación empieza a perder fuerza.

La adolescencia seguirá siendo un tiempo de preguntas, búsqueda y experimentación. Y el mundo digital seguirá siendo parte de ese camino. Por eso, más que intentar alejarlos de la tecnología, el verdadero desafío es ofrecerles herramientas para que puedan habitar ese mundo sin perder el contacto con quienes son.

Porque cuando un adolescente aprende a conocerse, a gestionar lo que siente y a confiar en su propia voz, las redes dejan de definir su valor y pasan a ocupar el lugar que realmente deberían tener: una herramienta más, no el espejo donde se mide su identidad.

sábado, 19 de agosto de 2023

EDITORIALES

NOTA DE TAPA


UN FUTURO MEJOR

El obsequio más lindo que podemos hacerles nuestros hijos

Escribe: Lic. MÓNICA RODRIGUEZ. Dirección




El próximo 20 de agosto agasajaremos a los pequeños. Esta celebración, más alla de los obsequios, paseos y lindas ideas con las que los sorprendamos, es una fecha cuyo centro de atención debe estar orientado los derechos de las niñeces.

En nuestro país el Día del Niño fue instaurado en 1958. A partir de entonces y durante muchas décadas los festejos se llevaron a cabo el primer domingo de agosto de cada año. En 2003 la Cámara Argentina del Juguete solicitó que se corriera al segundo domingo y años más tardes finalmente terminó recalando en el tercer domingo de agosto.

A partir de 2020 ya no hablamos más del Día del Niño sino que pasamos a nombrar esa fecha como “Día de las infancias”. Este cambio tiene por objetivo visibilizar las modificaciones sociales, culturales y legislativas que vinieron ocurriendo en los últimos años, entendiendo que es apropiado dejar de hablar de niño para hablar de infancias. Muchas veces el lenguaje refuerza estereotipos y desigualdades, y es imprescindible ampliar la mirada más allá de los binarismos para incluir a las infancias en sus múltiples diversidades.

MARCO DE PROTECCIÓN

En Argentina la ley 26.061 da una cobertura legal y establece los derechos de los niñas, niños y adolescentes. Entre ellos están se reconoce que tienen derecho:
• A que se proteja su vida y se respete su intimidad.
• A la salud.
• A hacer deporte, a jugar y disfrutar de un ambiente sano.
• A no sufrir humillaciones ni abusos de ningún tipo.
• A que se respete su honor y se proteja su imagen.
• A tener su documento, su nombre, su nacionalidad y su propio idioma.
• A que se respete la forma de ser de su lugar de origen.
• A conocer a sus padres biológicos y mantener un vínculo con ellos aunque estén separados o alguno se encuentre en prisión, salvo que ese vínculo pueda provocarle daño.
• A tener una familia alternativa o adoptiva que los críe cuando no puedan tener contacto directo con sus padres.
• A recibir educación pública y gratuita en todos los niveles, respetando su derecho a ingresar y permanecer en una escuela cerca del lugar donde viven.
• A gozar de los beneficios de la seguridad social.
• A expresar sus opiniones en la familia y que sean tenidas en cuenta tanto en la familia como en la escuela, considerando su grado de madurez.
• A asociarse con fines culturales, deportivos o políticos siempre y cuando esas asociaciones o grupos estén sólo integradas por niños, niñas o adolescentes.

Como contrapartida hay actores que tienen obligación de protegerlos:
• Las familias, que deben asegurarles el disfrute pleno de sus derechos.
• Todos los organismos del Estado que tienen como prioridad protegerlos y auxiliarlos en cualquier situación y deben hacerlo con preferencia al resto de la sociedad.
• La comunidad en general por razones de solidaridad. Por eso la ley permite que cualquier ciudadano que sepa que no se respeta la ley se presente a la justicia para pedir que se tomen medidas urgentes para que los niños, niñas y adolescentes afectados puedan gozar de sus derechos.

También la normativa establece obligaciones especiales para aquellos que trabajan en escuelas públicas, colegios privados y centros de salud, teniendo que comunicar cualquier violación a sus derechos a la autoridad más cercana.

El funcionario que recibe la denuncia debe:
Iniciar el trámite en forma inmediata.
Prevenir cualquier tipo de daño en el menor.
Buscar que se reparen los daños que haya sufrido.
El trámite es gratuito. Si el funcionario no lo hace, tiene responsabilidad penal.

Cuando hay una amenaza real o se hayan vulnerado los derechos a un niño, se deben tomar medidas de protección integral.
Algunas son:
• Mantenerlos con su familia.
• Incluirlos en programas que busquen fortalecer y apoyar a las familias.
• Darles ayuda económica si hay necesidades básicas insatisfechas, falta de vivienda o dificultades económicas, para mantener los vínculos familiares y lazos afectivos.
• Incluirlos en programas de asistencia integral a la embarazada.
• Darles tratamientos médicos, psicológicos o psiquiátricos a cualquier menor que lo necesite o a sus padres.
Hay otras medidas de protección excepcionales, que solo se admiten cuando los menores están privados de su familia, aunque tengan familia pero sea conveniente que no estén con ellos teniendo en cuenta el interés y beneficio para el menor.

Dentro de este segundo grupo de medidas encontramos:
Estar por un tiempo en otro ámbito familiar pero con personas vinculadas a ellos.
Por excepción, pueden convivir con un grupo distinto al de su familia. En ese caso, se debe considerar:
Que sea por el menor tiempo posible.
Que se reencuentre con su familia y grupo comunitario cuanto antes.
Que continúe yendo a la escuela.

Solo se podrá apelar a estas decisiones más extremas si antes se han cumplido todas las medidas de protección integral, se tuvo en cuenta la opinión de los menores, para mantener la convivencia entre los hermanos y que la autoridad que genera esta disposición informe dentro de las 24 horas al juez de familia que corresponda.

SIN IGUALDAD DE OPORTUNIDADES

Se estima que casi el 60% de la población infantil de nuestro país está bajo la línea de pobreza en alguna o varias dimensiones, vulnerando sus derechos a tener una vida sana y con igualdad de oportunidades, ya sea porque padecen inseguridad alimentaria, falta de acceso a la salud, a la educación, a la salubridad (agua potable y cloacas) y/o a la vivienda digna.

Medido en términos numéricos, un estudio del Observatorio de la Deuda Social Argentina realizado por la UCA, indica que 8,2 millones de niños de nuestro país son pobres y alrededor de 4,2 millones tienen problemas de alimentación, a pesar que el 59% recibe algún tipo de asistencia social. Esto refleja la existencia de una realidad muy compleja donde las medidas asistencialistas sirven como “paños fríos” pero resultan insuficientes a la hora de salvaguardar un crecimiento sano para los niños que padecen algún tipo de vulnerabilidad.

Desde 2017 en adelante el índice de inseguridad alimentaria no dejó de trepar y encontró su pico máximo durante los meses de pandemia, orillando el 15% en 2020. En los dos últimos años se observa una mejora ya que descendió a alrededor de 12% el universo de menores de edad que no acceden a una correcta alimentación, pero sigue siendo una cifras extremadamente alta para un país que paradójicamente es productor de alimentos.

En este marco, crecieron de manera ininterrumpida las ayudas alimentarias directas e indirectas. Se incrementó la cobertura de las transferencias de ingresos orientadas a los sectores sociales más vulnerables. Se estima que en 2022 la Asignación Universal por Hijo (AUH) y otros beneficios que apuntalan a los chicos y chicas alcanzaron al 49,8 por ciento de la infancia y adolescencia. La cifra es más elevada que en los años previos a la irrupción del coronavirus e incluso que en la pandemia. También surgieron más comedores escolares y comunitarios que contribuyen de manera sustantiva y son una salvaguarda para todas aquellas familias que requieren ayuda. La creación de la Tarjeta Alimentar se constituyó en un nuevo soporte que actualmente cubre al 59% de la población infantil menor a seis años.

Pese a todo este bagaje de instrumentos, los niveles de pobreza e indigencia continúan siendo muy elevados.

A lo largo de 2022 y en lo que va de este año la economía muestra signos de crecimiento y se registran bajos niveles de desempleo. Pero continúa el deterioro sostenido del ingreso real de las familias, carcomido por los altos niveles de inflación. Esta realidad amplía abrumadoramente la brecha de la desigualdad. En el segundo semestre de 2022, un niño o niña ubicado en el 25 por ciento más pobre de la pirámide social registraba 17 veces más chances de estar en una situación de privación alimentaria por problemas económicos que su par en el 25 por ciento superior.

Además, estas desigualdades sociales se ven agravadas por las desigualdades regionales. Así, se observa que esta situación se eleva por encima del promedio en la población infantil de ciertas zonas del conurbano bonaerense, de la ciudad de Buenos Aires y de las principales áreas metropolitanas del país (Rosario y Córdoba), además de la región noreste: Formosa, Chaco, Misiones y Santiago del Estero.

El estudio de la UCA también señala que la escasa estimulación emocional e intelectual en los primeros años de la infancia es otro factor limitante en el desarrollo de muchos niños y niñas. La investigación revela que el déficit de estimulación en menores de 0 y 8 años a través de la palabra llega al 30,8 por ciento; el déficit de interacción a través de dibujo, al 22,7 por ciento entre el año de vida y los 8 años; al 12 por ciento cuando se trata de compartir canciones, como otra forma de oralidad; y al 6 por ciento cuando se trata de jugar.

Es decir que a tres de cada 10 niños no les hablan de manera temprana para estimular el desarrollo de capacidades y habilidades sociales. Estas carencias aumentan su incidencia a medida que desciende el estrato social y en algunos casos en el análisis se presentan diferencias regionales relevantes.

EL "TALÓN DE AQUILES"

Hasta aquí hemos podido ver datos que revela este estudio y son sucesivas fotos que muestran una pobreza estructural creciente y multidimensional, a pesar de los notables esfuerzos que se realizan desde diferentes sectores de la sociedad civil y desde el propio Estado que va tratando de establecer paliativos.

Sin embargo, podría transformarse en una película de terror porque esa población infantil que hoy no está correctamente asistida y crece en la pobreza y marginalidad, en pocos años se transformará en una población adulta vulnerable física e intelectualmente, que tendrá enormes dificultades para asimilar una capacitación e incorporarse a la vida laboral que está en medio de la cuarta revolución industrial donde se ponderan habilidades como el pensamiento crítico, la creatividad y la capacidad de innovar como requisitos indispensables. Y donde además la persona humana ya está compitiendo en ciertas áreas con los avances de la inteligencia artificial y la automatización de tareas.

En este contexto resulta imperioso que la comunidad en su conjunto asuma el compromiso de darle prioridad a la que quizás es, hoy por hoy, la problemática estructural más seria de nuestro país y que puede terminar transformándose en nuestro talón de aquiles. Promediando el siglo XXI, el capital social es el mayor y mejor recurso estratégico que una Nación puede tener. Nosotros lo estamos dilapidando y a la par hipotecando nuestro futuro como país.

Podemos negar esta realidad, echarle la culpa al dirigente o gobierno de turno, seguir apelando al individualismo que insufla el sálvese quien pueda o buscar soluciones colectivas superadoras.

Como sociedad tenemos una elevada deuda pendiente con nuestras infancias. Está comprobado que las medidas asistencialistas y la inconmensurable labor de gran cantidad de ONGs, que colabora con un vital voluntariado no alcanza porque se necesita un sistema que contemple múltiples instrumentos.

PRINCIPIOS DE SOLUCIÓN

Se requiere por lo tanto un gran acuerdo social y político, multipartidario y multisectorial que ponga esta materia como máxima prioridad y se aboquen a elaborar un plan integral para el desarrollo saludable de nuestras infancias y adolescencias, donde el sector público y privado trabaje a la par y codo a codo.

Sabemos todos que Argentina vive hoy una situación extremadamente delicada, no tomar las medidas adecuadas, que parte de la dirigencia siga jugando al “Antón Pirulero” o impulsar políticas donde la variable de ajuste sea quitarle derechos dignamente adquiridos a un sector mayoritario de nuestra sociedad que lucha día a día por mantenerse a flote, o peor aún, ir sobre aquellos que han caído en una condición de desgracia, no solo no nos sacará del pantano sino que muy probablemente más temprano que tarde añoraremos estos días que pensábamos que eran terribles pero en los que aún contábamos con las herramientas para salir adelante sin condenar nuestro futuro y sin perder la paz social.