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jueves, 19 de marzo de 2026

ESPACIO PÚBLICO

ENTREVISTA


EN DEFENSA DEL ARBOLADO PÚBLICO

“La acción nos salva y la unión nos fortalece”


María Angélica Di Giacomo
Bajo esta consigna el colectivo “Basta de Mutilar Nuestros Árboles” lanzó un relevamiento del arbolado público para establecer su estado y mensurar ejemplares maltratados o afectados por la desidia. María Angélica Di Giacomo conduce este espacio ciudadano y nos contó los alcances de esta iniciativa.


Vivir en nuestra ciudad tiene aspectos fascinantes y otros menos placenteros. Como toda urbe inserta en una megalópolis registra desigualdades sociales, territoriales y ambientales.

En esta última dimensión, el rol que cumple el arbolado público resulta clave en el equilibrio ambiental. Está científicamente comprobado que los árboles tienen un valor inconmensurable tanto para el bienestar de las personas como para los ecosistemas.

Los árboles contribuyen a la producción de oxígeno, la absorción de dióxido de carbono (gas que aporta al efecto invernadero ), la intercepción de contaminantes, la retención de partículas, la retención de agua de lluvia y la morigeración de temperaturas extremas, entre las cuestiones más importantes. También aportan beneficios para la salud psíquica y física de la población, le dan identidad a los barrios, a las comunas y la ciudad toda.

En consonancia con estos principios, la ciudad de Buenos Aires sancionó la ley 3263 de Arbolado Público Urbano que tiene por objeto "proteger e incrementar el Arbolado Público Urbano, implementando los requisitos técnicos y administrativos a los que se ajustarán las tareas de intervención sobre los mismos". A estos efectos, existe un Plan Maestro de Arbolado Público y es función de cada comuna implementarlo.

¿Pero la letra de molde, se condice con la realidad que vivimos los porteños día a día?

Según los expertos, en zonas urbanas debería haber un árbol cada 3 habitantes. Si bien algunas de las zonas más privilegiadas de nuestra ciudad pueden acercarse a esta estadística, en otras, como los barrios populares, el promedio es un árbol cada 80 habitantes.

Pero este no es el único aspecto a tener en cuenta, porque los árboles y su importancia ambiental no solo se cuenta en cantidad de ejemplares sino que su valor fundamental se apoya en su frondosidad, cada rama, cada hoja cuentan. En función de esto, resulta trascendente como se los cuida y se los mantiene.

Convocatoria abierta a la ciudadanía
Hablar de este tema resulta esencial a la hora de preservar un bien común que debe estar entre los más preciados por la comunidad.

Por eso nos pareció clave conversar con María Angélica Di Giacomo , quien lidera el grupo Basta de Mutilar nuestros Árboles . Este espacio ciudadano, creado en 2012, se aboca a investigar los beneficios de la arboleda frondosa y dedica tiempo para trabajar por la conservación y protección del patrimonio arbóreo de la ciudad, detener su destrucción y maltrato.

Recientemente ha lanzado una convocatoria para que la comunidad participe activamente de un relevamiento que busca establecer el estado del arbolado urbano y visibilizar los casos de maltrato y desidia. La información que se recabe será útil para armar una base de datos que sirva como insumo para que desde esta asamblea se impulsen proyectos en defensa del arbolado, presentación de trabajos en congresos y profundizar investigaciones en curso.

Angélica nos brindó una entrevista donde pudimos abordar distintos aspectos que la ocupan y preocupan en cuanto al arbolado público.

P: ¿Qué objetivos persigue esta convocatoria?

R: Básicamente son los siguientes:
• Aprender a observar el arbolado urbano para conocer, conocer para respetar, respetar para proteger.
• Generar conciencia sobre el mantenimiento del arbolado por parte de los gobiernos municipales.
• Comprender la importancia del arbolado en el ambiente del que formamos parte.
• Generar una base de datos para poder impulsar proyectos concretos de defensa de nuestro arbolado.
• Reconocer la importancia de la participación ciudadana en el cuidado del bosque urbano.
• Observar la realidad del arbolado urbano en una manzana típica de la ciudad.
• Fortalecer la acción directa en el cuidado y la preservación del arbolado urbano
• Obtener información relevante para nuestros trabajos de investigación y presentaciones a congresos.

P: ¿Cómo surgió la idea de hacer esta convocatoria?

R: En realidad la teníamos planeada desde hace alrededor de dos años pero la actividad cotidiana de Basta de Mutilar no nos ha dejado espacio para concretarla antes.
Mucho de nuestro tiempo lo invertimos recibiendo las denuncias que nos llegan a diario desde distintos barrios y comunas. Esto evidencia que hay una falta de escucha de parte de funcionarios, porque de otro modo, no tendríamos tanto trabajo.

Basta de Mutilar le dice
"no a la poda reiterada y sistemática"
P: ¿Cuál sería el primer lugar dónde el vecino tendría que poder reclamar?
R: Si se pudiera denunciar, el 147 sería un buen comienzo. Pero en el 147 los operadores solo están entrenados para recibir reclamos por podas o extracciones. No hay manera de pedir lo que nos importa a nosotros, que es el cuidado y preservación. No toman denuncias por casos de incumplimiento de la ley, maltratos y talas ilegales .

P: Por eso decidió emprender esta iniciativa…

R: Nosotros fuimos haciendo actividades en las plazas durante varios años. Al finalizarlas, solíamos dar una vuelta de manzana para ver el estado de la arboleda. En estas experiencias siempre aparecen casos de incumplimiento de la ley y todas las formas de maltrato. Esos intercambios resultaban muy formativos para la gente, empezaban a tener el ojo más entrenado para observar ciertas cosas a las que antes no le prestaban atención.
Este año decidimos hacerlo de manera más orgánica con este relevamiento. Y hay que aclarar que no se trata de un censo para contar árboles, ni ver qué tipo de especies hay, tampoco queremos contabilizar las planteras que faltan. Nuestro foco está puesto en visibilizar el maltrato y la falta de cumplimiento de las leyes de protección y defensa del arbolado.

P: ¿Quiénes pueden formar parte de este proyecto?

R: Esperamos que se sumen todas las personas que deseen hacerlo, especialmente quienes alguna vez nos han consultado y pedido asesoramiento, como así también quienes integran colectivos que participan de nuestra red.  Nosotros en este momento estamos cursando las primeras invitaciones.

P: ¿Cómo se hace el relevamiento?

R: Pedimos que como mínimo cada uno haga una manzana, pero generalmente, una vez que las personas emprenden la tarea, se entusiasman y suelen hacer áreas más grandes. Hay quienes ya han relevado hasta 30 manzanas.
Nosotros le enviamos un enlace que contiene una planilla de excel y la pueden completar en línea desde su celular. Para aquellos que no están familiarizados con este programa, pueden imprimir la planilla, completando a mano cada casillero y luego, cuando ya tengan todo el recuento, le sacan una foto y la envían a nuestro correo electrónico (arboladourbanocaba@gmail.com).

P: Por lo que contás, la idea es generar en el ciudadano mayores conocimientos y a la vez ejercer un control sobre las autoridades de aplicación, ¿es así?

R Así es. Basta de Mutilar le dice no a la poda sistemática y reiterada. Consideramos que solo en casos muy específicos se debe podar, cuando no queda otra alternativa. Puede ser el caso de ramas secas, dañadas, con alguna enfermedad o que produzcan un inconveniente grave.
Para nosotros la poda verde, también llamada “despeje de luminarias ” es un invento nefasto , del mismo modo que es ilegal la poda de corredores .
En este tema nos cuesta muchísimo, porque ni siquiera el Poder Judicial ha logrado que el gobierno respete las sentencias y la ley.
Por eso, ahora nos enfocamos a que cada comuna se involucre en la problemática, particularmente en los casos de maltrato y talas ilegales .

P: Aquí surgen varios interrogantes. El primero: en nuestra experiencia observamos que los vecinos suelen pedir “despejes de luminarias” en las reuniones de cercanía y en los reclamos que hacen a la Comuna, aduciendo, principalmente, problemáticas de inseguridad. ¿Ustedes que responden?

R: El vecino no puede pedir poda porque no es especialista y el bien común debe primar sobre los intereses particulares.
En cuanto a seguridad, Macri sostuvo que solo el 12% de los delitos ocurren durante la noche. De ser cierto este dato, el tema de la seguridad no mostraría un correlato directo con la nocturnidad ni con la iluminación. Y en todo caso, debemos buscar que haya luz en la vereda, pero no por eso afectar a seres vivos ni inducir a la contaminación lumínica.
La ley 3263 habla de educación y concientización de la ciudadanía. Las comunas deberían empezar por ahí. Ellos deben hacer campañas permanentes para dar a conocer el valor del arbolado, las ventajas para la salud ambiental, física y psíquica de quienes transitamos y vivimos en esta ciudad.
Y algo que casi no se difunde es que de todas las ventajas que produce un árbol, la mayoría de ellas dependen de su follaje. Con lo cual con cada poda, cada hoja que se saca, nos quita beneficios. Eso no se lo dicen al vecino.
Por esto, con la plantación sola no basta. Nosotros esperamos que también se preserve la integridad de nuestros árboles.

P: Y el segundo punto, en nuestra comuna suelen haber reclamos por talas ilegales. Desde la Junta Comunal indican que el vecino que sea testigo de estos sucesos, debe formular en el momento la denuncia al 911. ¿Ustedes están de acuerdo con este procedimiento?

R: Este tema es realmente un drama. Nosotros recibimos varias denuncias todas las semanas por talas ilegales y maltratos. En muchos casos están involucradas empresas constructoras pero también hay vecinos que lastiman deliberadamente a los árboles de sus veredas y compañías de servicios públicos que actúan de manera descuidada.
Nosotros solicitamos que las comunas se involucren más con estas problemáticas porque con recomendarle al vecino que llame al 911 no alcanza. Suele suceder que cuando llega la policía le presentan resoluciones y órdenes de extracción “truchas” y los agentes no están debidamente capacitados ni informados de cómo deben proceder en estas circunstancias. A veces, no saben ni el nombre de la persona que debe firmar estas actuaciones, muchos menos pueden controlar.

P: ¿Considerarás que las autoridades en esta materia no ejercen la función como deberían?

R: Me parece que en esta ciudad priman los intereses de las empresas con más poder: inmobiliarias, constructoras, gastronómicas…. El avasallamiento en el espacio público por parte de estas empresas no se detiene y tampoco se sanciona desde las Juntas comunales que tienen Poder de Policía (ley 1777) y deben ejercerlo.
Entonces, lo que nosotros decimos es que se escucha más al vándalo, porque las talas y el maltrato son casos de vandalismo, que destruyen un bien común para beneficio del bolsillo de unos pocos.
Desde Basta de Mutilar Nuestros Árboles percibimos que esto no se ve como un problema de la magnitud que es, no se le da la importancia que debería.

P: ¿Ves algún aspecto positivo y avance de la ciudad en materia de arbolado público?

R: Ha habido algunas buenas noticias. El pliego de licitación de mantenimiento de arbolado público de 2023 por medio del cual se contrata a empresas tercerizadas para hacer los trabajos, ha introducido que el cuidado durante los primeros 18 meses de un árbol plantado corresponde a la empresa, incluida la revisión de tutores, riego y control de plagas.
Otro paso positivo es que en el nuevo contrato se pasó la apertura de planteras al rubro A (obligatorio). Esto era algo que hace años veníamos pidiendo porque antes estaba en el rubro B, que es optativo.
Hay otros aspectos que ya estaban antes, como es que las empresas concesionarias están comprometidas durante el período de poda a extraer objetos extraños que pudieran tener los ejemplares, como clavos, tornillos, alambres, cinta. Sería correcto que las comunas ejerzan el debido control para ver si se cumple o no.
Por eso, nos parece que este relevamiento que estamos encarando puede ser muy valioso y va a arrojar resultados sorprendentes.
Otro aspecto que rescatamos es que algunos consejos consultivos comunales están entendiendo nuestro mensaje gracias a la participación de vecinos activos y desde ellos se van dando resultados alentadores.


P: Pero hay urgencias que no pueden esperar…

R: El arbolado es una herramienta no estructural para la adaptación al cambio climático y ello ya está ocurriendo. No podemos demorarnos porque nuestra salud depende del follaje frondoso. Los árboles son los seres vivos más longevos, no solamente forman parte de la identidad barrial sino también de nuestra memoria personal y social.
Desde nuestro espacio permanentemente hacemos hincapié en que el arbolado es un bien común, que tiene valor patrimonial, es un ser vivo y todo daño que le hagamos es irreparable. Hasta ahora sentimos que no hay suficiente escucha.

P: Basta de Mutilar Nuestros Árboles viene trabajando desde el año 2012, en que instancias accionan?

R: Trabajamos a todo nivel. Con el Poder Legislativo venimos colaborando desde el año 2017 asesorando a equipos de legisladores. A nivel judicial colaboramos con la acción de amparo interpuesta por la doctora Claudia Heras , en una causa que aún no ha concluido porque a pesar de tener sentencia, el gobierno de la ciudad no ha pagado las astreintes (multas diarias) y sigue apelando sin cumplir con la ley de arbolado público.
A nivel profesional y académico trabajamos en forma conjunta con la  Red Argentina del Paisaje  y la Asociación Nacional de Arboricultura.
Y a nivel ciudadano, permanentemente estamos atendiendo dudas y denuncias de los vecinos. Para ellos elaboramos instructivos. En Instagram ya superamos los 19.000 seguidores.
También intentamos estar en contacto permanente con las juntas comunales .
Trabajamos en todos los niveles posibles porque entendemos que “la acción nos salva y la unión nos fortalece”, pero a pesar de todo esto, sentimos que no damos abasto.

viernes, 26 de enero de 2024

EDITORIALES

NOTA DE TAPA

EN LA CIUDAD, LOS ÁRBOLES YA NO MUEREN DE PIE


Escribe: Lic. MÓNICA RODRÍGUEZ - Dirección.




La caída de casi mil árboles en la ciudad y alrededor de cinco mil ramas de distinto tenor y envergadura que se derrumbaron sobre más de 400 calles paralizando el tránsito, afectando frentes de domicilios y aplastando vehículos estacionados debe movernos a la reflexión tanto a especialistas, como autoridades y también a los vecinos de a pie.

La comuna 11 por ser la segunda jurisdicción con más arbolado público fue una de las que más estragos sufrió en la ciudad, particularmente los barrios de Villa del Parque y Devoto. Aún hoy siguen trabajando en las calles varias empresas contratadas por el gobierno de la ciudad para terminar de recoger el follaje caído, revisar árboles y verificar que no queden ramas desprendidas pendientes de caer.

Como habitantes, la primera responsabilidad comienza en cada uno de nosotros. Por ello, estar bien informados y formados en esta materia es el primer paso para comprender lo que está en juego.

Ante situaciones como la que sufrimos los porteños el último 17 de diciembre y que días después se repitió con una tormenta de menor envergadura, algunos pueden pensar que “cortar el hilo por lo más delgado” beneficiaría. Traducido en buen criollo significaría decir que extraer los árboles que nos parezcan “dudosos” o “demasiado grandes” ó simplemente “deshacernos de aquellos que consideramos que molestan” estaría la solución. Pues bien, quizás, muy por el contrario, fueron pensamientos como estos y las malas prácticas las que nos trajeron hasta aquí: podas incorrectas, plantearas cubiertas con cemento, envenenamiento con derrames de productos tóxicos, raíces cortadas porque levantan las veredas, falta de mantenimiento apropiado para evaluar y curar árboles “enfermos” (como marca la ley) no hicieron más que debilitar y poner en riesgo a ejemplares plantados en espacio público.

Beneficios del arbolado público en números

En grandes ciudades como la nuestra que forman parte de una enorme megalópolis de más de 15 millones de habitantes, la existencia de parques, plazas, arbolado de alineación, terrenos absorbentes con pasto, plantas nativas y fauna autóctona son claves para mantener en equilibrio nuestro ecosistema, resultan vitales a la hora de garantizar la sustentabilidad, tanto como el aire mismo que respiramos. Romper esos delicados equilibrios nos pone en riesgo y las consecuencias, agravadas por la crisis climática pueden ser impredecibles e irreparables. En Buenos Aires los dos mayores riesgos a los que nos enfrentamos son: las inundaciones y las islas de calor que aumentan a partir de la mayor cementación y construcción, la desaparición de pulmones verdes, tierras de escurrimiento y arbolado de gran follaje.

Es importante remarcar que es un error hablar de cambio climático, cuando en realidad estamos frente a una crisis climática. Podemos pasar de una de las peores sequías como la vivida en 2023 a etapas húmedas que nos sumerjan en inundaciones sin precedentes como se pronostica para el presente año. Es decir, las alteraciones en el clima y las temperaturas pueden ir de un extremo al otro y no responden a determinados períodos estacionales. Es decir, no se trata solo de una mera variabilidad de las temperaturas constantes.

¿QUÉ DICEN LAS AUTORIDADES?

José Fiorentino, gerente de mantenimiento de arbolado público porteño, en una reciente entrevista a un medio gráfico admitió que “la modificación para reducir el impacto en próximos temporales sería algún tipo de cambio en el mantenimiento de los árboles, no en las especies…”

Al respecto, el funcionario no encuentra en el tipo de árboles plantados la mayor problemática. Señala que las tres especies más populares de la ciudad, aunque no son nativas, han mostrado un buen comportamiento. El fresno (americano) que es el que actualmente tiene mayor presencia, el plátano y el tilo “tuvieron una respuesta aceptable en el temporal”.

Según el técnico, las especies que más incidentes generan son los paraísos y los arces porque “no tienen un buen desempeño. Se ahuecan, no resisten enfermedades, como hongos que se comen la madera”. Por eso, desde el gobierno han decidido ir retirándolos en la medida de lo posible.

Con esta comprobación en mano, los técnicos se orientan a realizar una modificación en el mantenimiento y tendencias en la poda del arbolado público. Fiorentino remarca que el sistema de poda de la ciudad “busca intervenir lo menos posible los árboles, manteniendo la copa, que da sombra y brinda todos los servicios prosistémicos, como el aumento de la humedad por transpiración de los árboles hasta absorber los gases contaminantes”. Pero ahora se dieron cuenta que determinadas formas de poda, favorecen el desbalanceo del árbol, haciéndolo más vulnerable a los eventos del clima. Debido a esta razón, en determinadas zonas de la ciudad van a rever el sistema de poda y buscarán darles una forma que soporte los vientos fuertes.

EL APORTE DEL MUNDO ACADÉMICO

Hay que recordar que el Gobierno de la Ciudad tiene un convenio con la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires brinda asistencia técnica para el relevamiento, valoración, servicios ecosistémicos y manejo del arbolado público. Apuntando en este sentido, esta casa de altos estudios acaba de crear el Centro de Arbolado y Silvicultura Urbana, integrado por docentes e investigadores que abordan, interdisciplinariamente, la temática del arbolado urbano. Entre sus objetivos el centro se propone realizar “proyectos de investigación orientados a la generación de nuevos conocimientos hacia el correcto manejo de los árboles y la infraestructura verde urbana (…) y la importancia de su conservación…”

Se propone incluir también entre los destinatarios de la información a la comunidad toda ya que el arbolado urbano público es un recurso compartido por los ciudadanos de gran valor para la sociedad, que como eje de la infraestructura verde en su totalidad ofrecen variados servicios ecosistémicos y subrayan que “hay bastante desconocimiento sobre estas cuestiones”.

Otro aspecto no menor es que este centro también está abocado a dar información correcta sobre lo que significan las buenas prácticas del manejo de los árboles, sobre lo cual existen algunas falsas creencias, opiniones y prácticas…

Desde este centro consideran que es relevante concientizar a la población que “los árboles presentes en calles, plazas y demás espacios verdes son vitales porque colaboran con la mejor calidad de vida y bienestar de los habitantes de los entornos urbanos y suburbanos (…) entre otros para atenuar los efectos de las olas de calor, que son cada vez más intensas y frecuentes.”

La extracción de numerosos árboles
en Villa Santa Rita en 2021 despertó
el enojo de los vecinos
LA MIRADA DE LAS ONGs

Ni bien pasó el temporal del 17 de diciembre, la asociación civil “Basta de Mutilar nuestros árboles” lanzó una serie de flyer donde explicaba que desde su óptica las malas prácticas en la poda fueron las causantes del derribo de tantos árboles porque “menos poda es árboles más sanos y resistentes” y ejemplificaba que los árboles que más resistieron el embate de los vientos fueron aquellos que no fueron podados reiteradamente, como por ejemplo los enormes árboles de Viamonte y Uriburu.

Al mismo tiempo desde Basta de Mutilar señalan que los árboles no se deben contar por unidad sino por su cantidad de hojas. Los árboles frondosos son los que más nos protegen frente a estos episodios extremos porque absorben el agua de lluvia, sostiene el terreno, disminuyen la temperatura y el follaje relentiza la caída del agua de las precipitaciones.

La poda sistemática, según los especialistas de la entidad, hace más vulnerable a los árboles frente al viento porque su energía no puede disiparse en hojas y ramitas antes de llegar al tronco. La poda provoca que los árboles se enfermen y se les produzcan huecos o pudriciones.

Además, los árboles frondosos se protegen entre sí.

En virtud de este posicionamiento, desde esta asociación exigen un plan integral de preservación del arbolado, en vez de la mutilación y destrucción y hacen un llamamiento a la comunidad para preservar, plantar y cuidar a nuestros árboles, respetándolos y amándolos como parte de nuestros bienes comunes. Ellos son seres vivos que conforman nuestro patrimonio natural, paisajístico, histórico, cultural.

UN CONFLICTO QUE LLEGÓ A LA JUSTICIA...

En un artículo publicado en 2022, Guillermina Bruschi escribió un artículo para este medio donde relató el derrotero que asociaciones de la sociedad civil llevaron a la Justicia frente a las prácticas que el Gobierno de la Ciudad hacía sobre el arbolado público.

En esa nota contó que la sentencia definitiva fue en Julio de 2022 cuando la Corte Suprema de Justicia dejó firme la medida cautelar que prohibió la poda indiscriminada de árboles en la Ciudad de Buenos Aires, en el marco de la causa iniciada por la Dra. Claudia Heras y la ONG Basta de mutilar nuestros árboles en 2017”.

La Dra. Claudia Heras presentó una acción de amparo según expediente “4570/2017 Heras Claudia contra GCBA y otros” (1) en el Juzgado número 13, secretaría 26 a cargo del Juez Guillermo Scheibler. El Juez, otorga la medida solicitada en Julio del mismo año (2), pero el GCBA apela la decisión. Allí comienza un camino que tendrá la sentencia final de la CSJN en Julio 2022.

Ante el pedido de la Dra. Heras, el Juez Scheibler resolvió ordenar “al Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que arbitre las medidas correspondientes para materializar la inmediata suspensión de cualquier actividad de poda y/o tala del arbolado público existente en la Ciudad que no cumpla con lo dispuesto por los artículos. 10, 11 y 12 de la ley 3263, siempre que no mediaran situaciones excepcionales que no admitan demora, las que –de configurarse– deberán ser individualizadas, debidamente fundadas y puestas en conocimiento del Tribunal” . 

El Poder Ejecutivo de la ciudad apeló en sucesivas oportunidades pero ninguna apelación resultó a su favor, y por lo tanto debió contratar la plantilla de inspectores idóneos necesaria para que cada Comuna pudiera realizar un dictamen de cada ejemplar a evaluar y estar presente durante todo el proceso de intervención. Esta plantilla luego se amplió o modificó debido a un acuerdo entre el GCBA  y la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires. 

A partir de esto, quedó determinado (como manda la ley) y rige aún hoy, que todas las intervenciones deben ser evaluadas por un inspector. Las extracciones en tanto etapa de diagnóstico y las podas, tanto de ramas como de raíces, primero como un diagnóstico y luego como un control durante su realización para asegurar un cuidadoso tratamiento de cada ejemplar.

Es importante saber que el Juez Scheibler indicó medidas ya en su primer medida cautelar indicando al gobierno de la ciudad lo que debía hacer antes de realizar una intervención sobre el arbolado público:
a. Implemente un sistema informático de acceso libre, gratuito y público que contemple la totalidad de las acciones correspondientes a la gestión del arbolado público, permita seguir la trazabilidad de cada uno de los ejemplares (tal como lo exige el artículo 4º, inciso “g”, de la ley 3263) y posibilite a la ciudadanía controlar y verificar en tiempo real el cumplimiento de las previsiones de los artículos 10, 11 y 12 de la ley 3263; 

b. Unifique o reglamente pautas comunes para el cumplimiento de las previsiones de los artículos 10, 11 y 12 de la ley 3263; 

c. Finalice y publique en su página oficial de internet de modo fácilmente accesible el Plan Maestro de Arbolado Público de la Ciudad de Buenos Aires (art. 3º,inciso “a” y art. 22 de la ley 3263); 

d. Actualice, complete y publique en la página oficial de internet de modo fácilmente accesible el censo arbóreo informatizado (art. 4º, incisos “a” y “g”, de la ley3263); 

e. Instrumente las medidas necesarias para dar cumplimiento —de modo público y verificable por la ciudadanía— a los requisitos de capacitación, evaluación y certificación de la idoneidad del personal involucrado en la gestión del arbolado urbano previstos en los artículos 10 y 11 de la ley 3263; 

f. Diseñe y ejecute un esquema de tareas de conservación en salvaguarda de las plantaciones existentes (art. 3º, inciso “c”, ley 3263), en el que la poda no resulte la única y exclusiva herramienta de manejo; 

g. Adopte los recaudos necesarios a fin de comunicar fehacientemente a Comunas y empresas contratistas que las intervenciones que eventualmente resulte necesario efectuar sobre tipas y jacarandás se deberán realizar exclusivamente en los períodos que el Plan Maestro de Arbolado determina para ello; 

“Hasta tanto se haya dado íntegro cumplimiento a lo dispuesto en el punto I de este resolutorio, se suspenda todo tipo de actividad de poda y tala de árboles. Solamente podrán realizarse intervenciones en aquellos supuestos excepcionales que no admitan demora por encontrarse comprometidas la seguridad pública, la integridad de bienes o personas o la realización de obras públicas. En tales casos deberán de todos modos publicarse en la página oficial de internet —de modo claro y accesible— los informes técnicos respectivos e imágenes que ilustren detalladamente la situación previa y posterior a la intervención”. 

“No puede soslayarse que un árbol no es un integrante más del mobiliario urbano, fácilmente reemplazable, fungible en sus funciones como una farola, un banco de plaza o una parada de colectivos. Se trata de un ser vivo que nos acompaña y ayuda en el muchas veces difícil tránsito de habitar grandes ciudades. Alcanzar su porte majestuoso le irroga décadas de crecimiento y cuidados, por lo que todo lo que hace a la gestión de este patrimonio no puede ni debe efectuarse a escondidas de la comunidad, a la ligera y sin los recaudos que la ley y el Plan Maestro elaborado por el propio GCBA imponen.”

Por su parte la Cámara de Apelaciones ratifica todo esto y añade en la página 90 de la sentencia que  “es el ordenamiento jurídico aquel que prevé cuándo la poda o la tala de los especímenes arbóreos de la Ciudad deben ser intervenidos y no la mera voluntad de los particulares”, respondiendo a los argumentos oficiales que indicaban que las intervenciones se realizan por ser solicitadas por los ciudadanos.

Intentando cumplir con las mandas del juez el GCBA mientras apelaba la sentencia, creó la página web “Arbopedia”, aunque desde las organizaciones no gubernamentales que se ocupan de este tema reclaman que hasta el día de hoy el Gobierno no completa lo ordenado por la justicia.

Paralelamente sigue podando y extrayendo ejemplares con el mismo personal, tanto inspectores como operarios y sin volcar ninguna inversión a la Parte B del pliego de licitación de mantenimiento de arbolado público que establece: tratamientos, herramientas de diagnóstico e instrumentos tendientes a mejorar el estado fitosanitario del arbolado, a evaluarlo en profundidad y a prevenir fallos o posibles accidentes sin necesidad de intervenciones dañinas e invasivas, como ser tomografías y otros estudios.


domingo, 18 de junio de 2023

ESPACIO PÚBLICO

MEDIO AMBIENTE


ARBOLADO PÚBLICO


Estudiantes y graduados de FAUBA supervisan y controlan las intervenciones que se realizan sobre los ejemplares.


Está vigente un convenio de arbolado público entre la Facultad de Agronomía (UBA) y el Gobierno porteño, mediante el cual estudiantes y egresados/as de las carreras de Agronomía, Planificación y Diseño del Paisaje, Ciencias Ambientales y Jardinería realizan evaluaciones técnicas e inspeccionan la aplicación de buenas prácticas en el arbolado de la Ciudad de Buenos Aires.

Así, mientras la FAUBA capacita estudiantes y graduados contribuye a la asistencia técnica,  mantiene asesoramiento y soporte durante sus funciones, la gestión porteña se compromete a incorporar a un promedio de 150 profesionales y alumnos/as próximos a egresar de las carreras mencionadas a su planta de inspectores de arbolado urbano.

Recientemente se ha concretado una nueva etapa del acuerdo con la novedad que se incorporó la carrera de Ciencias Ambientales.

¿Qué tareas realizan?

Los/as inspectores/as supervisan las tareas del arbolado en todas las Comunas de la CABA. Específicamente supervisan las podas, inspeccionan las plantaciones y tareas de mantenimiento de los nuevos ejemplares, evalúan el riesgo de los árboles y determinan las medidas de manejo; en aquellos casos donde el nivel de riesgo es elevado, ordenan la extracción de los ejemplares. Luego, los trabajos son llevados a cabo por personal de empresas contratistas.

También verifican el correcto cumplimiento del plan de trabajo relativo al mantenimiento de los espacios verdes y realizan relevamientos de la vegetación, entre otros.

Es decir, cada práctica debe ser ejecutada siempre y cuando sea pertinente, debe realizarse en la época correcta y en una intensidad que asegure la vitalidad, la sanidad, la seguridad y larga vida de los árboles de la Ciudad. Cuando efectivamente se concretan las tareas, los inspectores deben estar presentes y supervisar la correcta realización. Por lo tanto, es tan importante la correcta evaluación de los ejemplares como la inspección de las tareas.

En la Ciudad de Buenos Aires, según datos del último censo de arbolado urbano público realizado desde la FAUBA (2017-2018), el 86 % de los 431 mil ejemplares existentes, está presente en las veredas y conforma el denominado ‘arbolado viario’.

Desde FAUBA, confirman una vez más que “los árboles constituyen la columna vertebral de la infraestructura verde urbana. Son numerosísimos los beneficios que brindan los árboles en las ciudades, tanto ambientales, ornamentales y estéticos como sociales y económicos. Pero sin duda, frente a las múltiples condiciones de estrés urbano, que plantean desafíos y limitaciones, sumado a la actual problemática del cambio climático, los servicios ambientales brindados por los árboles adquieren una mayor relevancia”.

“Por ello conservar, mantener e incrementar el recurso arbóreo de la ciudad constituye una estrategia para el desarrollo sustentable de la misma. Los árboles contribuyen con la reducción de las altas temperaturas, la denominada isla urbana de calor, regulan el ciclo hídrico, atenúan los ruidos, reducen los niveles de contaminación gaseosa y particulada, por lo cual purifican el aire. Todos esos servicios suponen una mejora en la calidad de vida de los habitantes de la ciudad”.