Mostrando entradas con la etiqueta patrimonio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta patrimonio. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de abril de 2026

CIUDAD DE BUENOS AIRES

ESPACIO PÚBLICO Y PATRIMONIO


EL PLANETARIO CUMPLE 60 AÑOS


Este emblema de la ciudad se está renovando con la colocación de 390 nuevas luminarias en su cúpula y bases, que lo harán aún más imponente.



Ya comenzó el reemplazo de las luminarias de la cúpula y en las bases de apoyo, que permitirán programar efectos lumínicos como reproducir las distintas fases de la luna. El recambio se realiza a mano con una cuadrilla trepada en el techo del Planetario.


El nuevo sistema es parte del plan de renovación de iluminación de fachads y monumentos que está llevando adelante el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

El Planetario Galileo Galilei es uno de los puntos más icónicos del paisaje porteño. Su silueta sobre el lago de Palermo forma parte de la identidad visual de la Ciudad desde hace seis décadas. Para que su presencia nocturna esté a la altura de su valor como emblema urbano, el Ministerio de Espacio Público comenzó la modernización de su sistema de iluminación exterior.

En concreto, se están colocando 390 luminarias (360 en la cúpula y 30 en las bases de apoyo) con tecnología moderna de mayor rendimiento y durabilidad. Para esta sustitución, una cuadrilla se trepa a la cúpula del Planetario y cambia las luminarias una por una.

El ministro de espacio público, en torno a esta obra, dijo "Con esta obra estamos recuperando su iluminación y le damos una nueva herramienta para seguir siendo protagonista de la Ciudad todas las noches y en las fechas que más importan".


La modernización no se limita a renovar las luminarias existentes, cuyo desgaste por el paso de los años afectaba su potencia y la calidad cromática. El nuevo sistema contará con tecnología de telegestión que permite programar y controlar las luces de forma remota y combinarlas para generar distintos efectos sobre la cúpula. Las nuevas luminarias admiten mayores niveles de graduación del color y de movimiento, lo que abre la posibilidad de, por ejemplo, reproducir las distintas fases de la luna sobre la superficie semiesférica del edificio.

Las luminarias utilizan tecnología RGBW -sigla que en inglés refiere a los colores rojo, verde, azul y blanco- que permite generar cientos de miles de combinaciones de color. Al mezclar los cuatro canales en distintas proporciones, el sistema puede producir una gran variedad de tonalidades con alta calidad cromática, lo que lo hace especialmente adecuado para la iluminación decorativa de estructuras y edificios emblemáticos.

La modernización de las luminarias del Planetario forma parte del plan de renovación de las luminarias de monumentos y fachadas que lleva adelante el Gobierno porteño y que tiene al Teatro Colón y a la Torre de la Ciudad como hitos más inmediatos. Vale mencionar que la Ciudad cuenta con un circuito de íconos porteños que la iluminan con colores o efectos especiales para acompañar efemérides, homenajes y fechas significativas a lo largo del año. El Obelisco, la Floralis Genérica y el Puente de la Mujer son algunos de los puntos que también forman parte de ese circuito.


SEIS DÉCADAS DE ASTRONOMÍA EN EL CORAZÓN DE PALERMO

En el próximo mes de diciembre el Planetario Galileo Galilei cumplirá seis décadas como el principal centro de divulgación de astronomía de la Ciudad.

Su sala de proyección semiesférica cuenta con 360 butacas reclinables y una cúpula de 20 metros de diámetro donde se reproducen cerca de 8.900 estrellas, planetas y satélites del universo. El edificio de cinco pisos alberga además un museo, una sala de proyección secundaria y una colección de meteoritos.

Maqueta del planetario realizada en el marco del proyecto 

A principios de los años 30 numerosas personalidades e instituciones argentinas comenzaron a insistir sobre las ventajas que traería a nuestra actividad cultural la instalación de un planetario. En 1958 se designó una comisión asesora honoraria que debía estudiar la adquisición y futura ubicación del mismo; en septiembre del año siguiente ingresó al Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza que proponía la compra de un planetario marca Zeiss que se construiría en Oberkochen, Alemania, y su instalación en un edificio que se levantaría en los jardines de Palermo, en la ciudad de Buenos Aires. En 1960 se aprobó la resolución.

La Intendencia Municipal de Buenos Aires dispuso habilitar oficialmente las instalaciones del Planetario -entonces en construcción- para la realización de un coloquio en diciembre de 1966, como acto de clausura de los festejos por el Sesquicentenario de la Declaración de Independencia. Para entonces ya había sido aceptada la sugerencia de instituciones italianas que habían propuesto que se lo denominara “Galileo Galilei”. La primera función con carácter experimental se realizó el 13 de junio de 1967: su público fueron alumnos de la Escuela Comercial Nº 1 de Banfield y del Colegio de la Santa Unión de los Sagrados Corazones de la Capital Federal, la apertura para el público en general se realizó el 5 de abril de 1968.

A lo largo de todos estos años, se fueron realizando diferentes innovaciones que tuvieron como objetivo sumar atractivos a las actividades acorde a los avances tecnológicos que se fueron produciendo en cada etapa.

El "Galileo Galilei" en 1966

1971 - Modificación en el proyector original, para transformarlo en modelo V. Proyector de la Luna en condiciones de representar eclipses (uno total y 4 tipos de eclipses parciales). Proyector del Sol ofrecía 10 posibilidades de eclipses: total, parciales y tránsito de Venus por el disco solar. Proyector de Saturno con un objetivo zoom 1:0. Proyectores de nubes, escalas de coordenadas esféricas
1972 - Seis proyectores panorámicos de horizonte. Proyector del globo terráqueo, provistos por la casa Carl Zeiss.
1977 - Sincronizador Fasten con el fin de automatizar a los proyectores auxiliares.
1981 - 22 proyectores de efectos especiales. 10 proyectores Kodak Ektagraphic.
1993 - El Gobierno de Japón donó un estudio de video, 3 proyectores de video (SONY), proyectores Goto para diapositivas, para nubes crepusculares y un zoom 1:6. En ese mismo año, se incorporó un reproductor de láser disc SONY.
1998 - Sistema para la automatización de los efectos especiales de sala, el equipo “All sky system”, tres proyectores de efectos especiales, diapositivas, láser disc y un grabador Tascam de cinta abierta, con cuatro canales. Sistema digital para programar y activar efectos.
2011 - Renovación tecnológica completa de la Sala de espectáculos e instalación de iluminación led en cúpula externa.
Reemplazo del Planetario Zeiss por un Planetario modelo Megastar II A, instrumento de 32 lentes y lámparas LED que muestra estrellas de hasta una 11° magnitud, 140 cúmulos, nebulosas y la Vía Láctea. Sky Skan Definiti Projection Systems, sistema de video full dome que cubre la cúpula semiesférica completa integrado por: DigitalSky2: (software con panel de navegación para recorrer el Universo); Ocho computadoras gráficas de alta perfomance que procesan la información para traducirla en video y audio y seis proyectores tecnología DLP, responsables de proyectar al domo de 20 m. de diámetro entornos virtuales de realismo (resolución de 3K y 14.000 lumen).
2017 – Se completa la renovación tecnológica y puesta en valor del patrimonio.
En el interior del Domo, se instalaron nuevos proyectores que permitieron cuadruplicar la calidad de las proyecciones 6 proyectores Sky-Skan con resolución 8K. Las proyecciones tienen un contraste elevadísimo de más de 10.000 a 1, con un sistema de brillo de más de 126.000 lumens.
Muchas son las actividades que se realizan a diario en el Planetario, más 400.000 personas nos visitan anualmente , estamos agradecidos y orgullosos de esta trayectoria de 52 años que posiciona a nuestro Planetario como ícono de innovación y referente de divulgación de las ciencias de la Ciudad de Buenos Aires.

miércoles, 8 de septiembre de 2021

VILLA DEL PARQUE

TRISTE NOTICIA


LA CASA DEL “CUARTITO AZUL” ESTÁ EN VENTA.


El lugar, declarado de interés cultural en 2012, preserva ese "cuartito" en el que el Maestro Mariano Mores creó este gran clásico de nuestra música ciudadana. Y está preservado en idénticas condiciones a las que tenía cuando el entonces joven compositor vivió allí.

¿Será el fin de un emblema de nuestro barrio y de nuestra ciudad?


En el día de hoy SilviaGuillermo, vecinos de nuestro barrio, se comunicaron a nuestra redacción para contarnos con pesar este triste descubrimiento que acababan de hacer y es que la casa donde Mariano Mores se inspiró y escribió el famoso tango “Cuartito Azul” ostenta un cartel de venta. En la misiva el vecino expresó… “hay que hacer algo para que este lugar vinculado a nuestra historia cultural no se pierda”.
Y cuánta razón tiene Guillermo porque a pesar de no visualizarse como un barrio arrabalero y tanguero, Villa del Parque esconde en sus callecitas un pasado que fue escenario e inspiración de grandes Maestros, como Mariano Mores - en la calle Terrada 2410-, Julio Sosa -que moró en la calle Helguera 2440, Sebastián Piana, Horacio Salgan y Leopoldo Díaz Vélez, este último si bien no residió en Villa del Parque, de alguna manera adoptó a nuestro barrio en las innumerables tardes que junto a Elena Ferral disfrutó conduciendo el Centro Cultural Docentes de la Tercera Edad. También es dable mencionar a Pedro Lauga, cantor de la orquesta del gran Julio de Caro, que vivió en el vecino barrio Rawson.

24 de Junio de 2012 la casa fue declarada
de Interés Cultural por la Legislatura porteña
UNA HISTORIA DE AMOR, UN CUARTITO AZUL, UN EMBLEMA DEL BARRIO Y PATRIMONIO DE LA CIUDAD

La casa de la calle Terrada 2410 fue declarada de Interés Cultural el 24 de junio de 2012, en un acto en el que también se homenajeó al Gran Maestro Mariano Mores, al que concurrió junto a su esposa Myrna. Ambos se mostraron muy felices en aquel acontecimiento que de alguna manera inmortalizaba el lugar que fue inspiración y dio luz a la letra de un tangazo que cuenta su gran historia de amor.
De frente blanco, ventanas grandes, construida hasta la línea municipal y de apariencia sencilla, la casa de la calle Terrada 2410 conserva en su seno e intacto aquel cuarto que casi 80 años atrás inspiró a un joven y novel compositor que hacía sus primeros pasos en la historia grande de nuestra música ciudadana.

Un "cuartito azul" que se 
preservó en los últimos 80 años
Corría el año 1937 cuando Mariano Mores decidió mudarse a Villa del Parque para poder estar cerca de su novia, Myrna, quien luego se convertiría en su esposa y compañera de vida.
Mores consiguió, a una cuadra de la casa de ella, una pieza no muy grande, pero que tenía su propio baño y un lavabo. La habitación estaba pintada de azul pero cada 15 días se descascaraba y entonces él la volvía a pintar con cal y jabón azul para lavar la ropa.
Fue ahí donde se inspiró en componer “Cuartito azul”, su primer gran éxito que lo lanzaría a la fama y popularidad.
La habitación siguió intacta con su baño y bacha. Desde 2009 la casa pertenece a Susana Acuña, y cuando se enteró que en el cuartito de arriba había vivido Mariano Mores y que allí había compuesto su famosa canción, decidió conservarla. Es la única parte de la casa que no se remodeló y Susana le prometió en aquella ceremonia a Myrna y Mariano Mores que… “Me parecía un pecado tocarla. Quiero que sepa que su cuarto esta acá conservado, y que va seguir estando por muchos años más porque ya les pedí a mis hijos que cuando yo no esté, siga igual”,
El proyecto para declarar la casa de Interés Cultural fue de Roberto Quattromano y Cristian Ritondo, por aquel entonces legisladores (PRO) de la ciudad.


¿Será el fin del "CUARTITO AZUL"?

Por más buena voluntad que puedan tener los particulares de preservar unidades patrimoniales, a veces resulta difícil de sostenerlo en el tiempo. Y en este caso más allá de los deseos de Susana Acuña, los dueños decidieron poner la inmueble en venta. En estas circunstancias se abre un interrogante sobre el posible destino de este lugar. 
Sería deseable que las autoridades tomen nota del actual estado de situación y nazca la posibilidad que este baluarte de nuestra cultura popular no sea uno más de los que se conviertan en escombros.
Cuando los argentinos viajamos por el mundo nos asombramos y valoramos que otros pueblos preserven su patrimonio.
Sería bueno que también podamos enorgullecernos de la protección que damos a nuestros emblemas y que forman parte de nuestro acerbo cultural y arquitectónico.

lunes, 16 de noviembre de 2020

CIUDAD DE BUENOS AIRES

EN DEBATE


PLAN URBANO AMBIENTAL
La columna vertebral de Buenos Aires


Si hay una ley medular que regula los temas más estratégicos de la ciudad en términos de desarrollo urbano y planificación, es el Plan Urbano Ambiental (PUA), una asignatura que la ciudad tiene pendiente hace 7 años y que debería haber sido tratado mucho antes que los Códigos Urbanístico y de Edificación que deben encuadrarse en esta ley madre, del mismo modo que deben hacerlo los códigos de transporte (que nunca se dictó) y el de habilitaciones y verificaciones.
A mediados de este año, el Gobierno de la Ciudad decidió impulsar la discusión del modelo de ciudad que debe imponerse y estar a la altura de desafíos tales como el cambio climático, la digitalización y la gobernanza metropolitana, al mismo tiempo que se garantizará una ciudad sostenible, resiliente, diversa y con perspectiva de género.
Este instrumento técnico-político, plasmado en la ley 2930/08, tiene como objetivos específicos:
  • Mejorar la calidad de vida de la población.
  • Promover un desarrollo más equilibrado y equitativo de la Ciudad.
  • Generar el consenso y compromiso con los distintos sectores de la sociedad.
  • Promover y hacer más eficientes las inversiones públicas y privadas en términos sociales, ambientales, urbanísticos y económicos.
  • Promover la gestión integral entre las áreas gubernamentales de la Ciudad y las jurisdicciones metropolitanas.
  • Tender a que todos los vecinos de la Ciudad tengan acceso a disponer de aire, agua y alimentos, química y bacteriológicamente seguros, a circular y habitar en áreas libres de residuos, de contaminación visual y sonora y ambientalmente sanas, al uso y goce de espacios verdes y abiertos;
  • Preservar el patrimonio cultural, arquitectónico y ambiental.
El proceso de debates abiertos dio inicio a mediados de año y durante el contexto de aislamiento por el Coronavirus los encuentros se están desarrollando de manera virtual.

La actualización del PUA se puso en marcha a través del Consejo del Plan Urbano Ambiental (COPUA) del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Este proceso requiere la participación y compromiso por parte de las organizaciones vecinales, instituciones, cámaras, organizaciones de la sociedad civil, legisladores, y autoridades de las 15 comunas de la Ciudad. El trabajo es conjunto y la mirada antropológica surge como la herramienta que permite articular el abordaje de proyectos en términos de planificación urbana y territorial.
Desde el punto de vista teórico y en los papeles, el gobierno asegura se trabaja en simultáneo en tres instancias participativas que se retroalimentan y que ayudan a delinear un diagnóstico con perspectiva antropológica y territorial, para enriquecer y ajustar la planificación de estrategias de intervención pública a los problemas y necesidades concretas de los vecinos.

Nivel 1: Agenda estratégica de la ciudad.
Nivel 2: Plan de Comunas
Nivel 3: Lineamientos metropolitanos

El proceso se co-produce por niveles con socios estratégicos que van enriqueciendo cada nivel por separado y que nutre al conjunto.
En cada uno de los niveles supone que se trabaja en equipo con los diferentes actores sociales y gubernamentales relacionados a cada temática específica. Asimismo cada uno tiene una serie de productos asociados que quedarán como legado: Una agenda estratégica para la Ciudad, quince planes de comuna y lineamientos estratégicos para la región metropolitana de Buenos Aires.
Además el COPUA cuenta con el apoyo de la Secretaría de Desarrollo urbano de la Ciudad, que a través de las Direcciones Generales de Antropología Urbana y Planeamiento urbano están dando acompañamiento técnico a las distintas actividades y hay instituciones que conforman la Comisión Asesora Permanente, entre otros: CAI- Centro Argentino de Ingenieros, CPAU-Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo, SAPLAT- Sociedad Argentina de Planificación Territorial, FARN-Fundación Ambiente y recursos naturales, SCA - Sociedad Central de Arquitectos…

Llama la atención que en esta como en otras oportunidades las instancias de diálogo y participación comunitaria en lo que respecta a las comunas estén tan alejadas de las instituciones naturales que prevé la Constitución de la Ciudad y la ley 1777 de Comunas.
El Gobierno de la Ciudad suele implementar “sistemas de participación” ad hoc, saltando la institucionalidad vigente y que sumado a la escasa y/o deficiente comunicación hace que merme sustantivamente la posibilidad de los vecinos y entidades de intervenir en el debate. A ello se suma que ante la pandemia estas discusiones son virtuales y el gobierno dispuso que la cantidad de participantes por cada encuentro virtual no puede exceder las 100 personas.
En las Comunas 9 y 11 donde ya se llevaron a cabo estas reuniones comunales “pasaron cosas” -como dijo alguna vez el Presidente Macri (mandato cumplido) y hoy ya forma parte del acervo popular-. En el caso de la primera, no fueron notificadas ni invitadas a participar las autoridades de la junta comunal ni del Consejo Consultivo.
En la Comuna 11 la reunión se llevó a cabo el 4 de noviembre y en este caso, ni los Comuneros oficialistas ni los de la oposición extendieron a las instituciones intermedias y vecinos de su distrito la invitación a formar parte del debate. Tampoco se notificó a los medios de comunicación regionales para que el evento llegara a oídos de los vecinos.
Muchos vecinos pueden pensar que este tema está lejos de sus vidas, pero hete aquí que todo los que se decida en esta materia, impactará de lleno en los próximos años en el día a día de todos los habitantes de esta ciudad.
La democracia se construye haciendo, no “haciendo que hacemos”, esto último es mero gatopardismo.