Mostrando entradas con la etiqueta EXTRACCIONES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EXTRACCIONES. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de agosto de 2026

VILLA DEL PARQUE

PLAZA ARISTÓBULO DEL VALLE


PODAS Y EXTRACCIONES DE ÁRBOLES

La desaparición de seis ejemplares movió la consulta de vecinos que quisieron saber las causas de esa medida. 

La comuna explicó los motivos y se comprometió a reforestar.



El lunes 3 de agosto residentes cercanos a la plaza Aristóbulo del Valle se percataron que el Gobierno de la Ciudad estaba interviniendo ejemplares en el espacio verde, realizando tareas de poda y extrayendo varios ejemplares.

Ante esta novedad, las consultas no tardaron en llegar a “Vecinos en Red de la Comuna 11”, un sistema de gestión rápida que tiene habilitado un grupo de WhatsApp donde confluyen residentes de los cuatro barrios que componen la jurisdicción y funcionarios de diferentes áreas a los que se les puede formular preguntas y plantear reclamos vinculados a cuestiones de interés público. Así una vecina advirtió “en la plaza están sacando árboles (…) ¿por qué los sacan de cuajo?. No entiendo” a la que se sumó otro participante del mismo grupo para preguntar “¿Nos podrían informar cuáles son las razones de la extracción?”



La respuesta llegó de inmediato por parte de una colaboradora de la Unidad de Atención Ciudadana de la Comuna 11, exponiendo las tareas que se están realizando en las plaza y por qué se extraen los ejemplares “En relación a la consulta sobre las tareas de mantenimiento general del arbolado que se están llevando adelante en la Plaza Aristóbulo del valle, [les] comentario que algunos ejemplares requieren únicamente poda de mantenimiento, mientras que otros deben ser extraídos por presentar distintos problemas, como encontrarse secos, con presencia de hongos o con ahuecamientos que comprometen su estado.”

Y continuó explicando: "En esta oportunidad está prevista la extracción de seis ejemplares (un muérdago, un pino, un roble y tres especies no identificadas). Todos fueron previamente relevados y evaluados por Ingenieros Agrónomos, cuentan con su correspondiente informe técnico y las tareas se realizan bajo su supervisión".

Remarcó que los profesionales que realizan las evaluaciones no dependen de la comuna 11 y son ellos los que determinan que intervención se debe realizar sobre cada ejemplar a fin de preservar fitosanitariamente cada especie.

Y aclaró que sin dejar de valorar la importancia que tiene el ciclo natural que se requiere para que un árbol alcance la magnitud de algunos de los que se estaban extrayendo en el espacio verde, enfatizó que la decisión se tomaba en función de la seguridad de las personas porque “un árbol que se encuentra con sus ramas principales secas y en la base está ahuecado es un ejemplar que presenta un riesgo potencial de caída, y al tratarse de un espacio tan concurrido debemos actuar en consecuencia” terminó de exponer.

La Comuna también envió a nuestro medio de comunicación un informe técnico con el detalle de cada una de las extracciones que se están realizando en la plaza Aristóbulo del Valle.

El mapa del Informe técnico detalla la ubicación de los árboles a extraer


Se trata de seis ejemplares ubicados en las siguientes alturas:

Baigorria 3241. La ficha técnica especifica que se trata de un ejemplar de la especie Ilex sp, de dos metros de altura aproximadamente, con defoliación total, seco y sin actividad vegetativa.

Baigorria 3247 árbol de especie botánica no identificada. Ocho metros de altura, con ramas secas, signos de insectos y sin actividad vegetativa. Muerto en pie.

Baigorria 3241 es un pinus de veinte metros de altura, que registraba ramas secas, defoliación total y no registraba actividad vegetativa.

Campana 2622, en este caso la profesional no pudo identificar la especie. Tenía aproximadamente17 metros de altura. Presentaba ramas secas y defoliación total. Se procedió a la extracción porque estaba seco, sin actividad vegetativa, con fuste descortezado y presencia de moho

Marcos Sastre 3290 en esta ubicación estaba un árbol de especie no identificada, de 13 metros de altura con fuste y ramas principales agrietadas, ahuecamientos y presencia de moho. Mostraba un compromiso estructural y sanitario

Campana 2606 estaba un Quercus sp, de 15 metros de altura aproximadamente. Este árbol presentaba ramas secas en parte de su estructura y resto del follaje con afección fúngica. Por su deterioro sanitario general se indicó la extracción.

La inspectora verificadora a cargo que autorizó cada una de estas extracciones es Ing. Agrónoma Mariana Feuerstein.

Además de las mencionadas extracciones la comuna estará completando durante el mes de agosto la poda de invierno. Entre los meses de junio, julio y en lo que va de agosto se han podado 2758 árboles y restan podar 1500 más antes de fin de mes para cumplir con la planificación prevista antes que comience nuevamente la veda.

Es importante señalar que la Comuna 11 es el segundo distrito de la ciudad con más ejemplares en vía pública. Según el censo de 2018, había 37.500 árboles, pero gracias a un plan de apertura de planteras y reforestación se estima que este año estará rondando los 40.000 ejemplares de alineación y en espacios verdes de la comuna.


PODAS EN LA CIUDAD

Conocer la planificación sobre las intervenciones que se pueden realizar (o no) sobre el arbolado público le permite a los ciudadanos poder ejercer un mejor control, saber qué y cuando formular peticiones y eventualmente elevar reclamos cuando no se cumple con las normas. Lo primero que hay que saber es que el mantenimiento del arbolado público, de alineación y en plazas, es una misión que está descentralizada y a cargo de las comunas.



De acuerdo a la política que lleva adelante la administración local, la poda del arbolado urbano es una herramienta fundamental para garantizar tanto la buena estructura de los árboles que lo conforman como la seguridad de las personas que habitan la Ciudad.

Esta práctica se realiza para generar y mantener una estructura sólida, orientando la arquitectura de la copa del árbol según el sitio en el que se encuentre plantado. Esto quiere decir que cada poda va a ser diferente, dependiendo de las características individuales del árbol y lo que lo rodea, haciendo que cada árbol se adecue a su entorno apropiadamente.

Además, la poda se efectúa con el objetivo de prevenir la caída de ramas, corregir tempranamente defectos y evitar que el árbol mantenga estructuras que en el futuro deberán eliminarse. Generalmente, se concentran en la época invernal, pero pueden realizarse durante todo el año, siempre dependiendo de la especie.

Otro de los motivos por los que se podan los árboles se vincula con la eliminación de interferencias que puedan ocurrir con luminarias, señalética vial y cámaras de seguridad, así como también con frentes de viviendas, balcones y terrazas.


Plan Estratégico de Poda

Para organizar y sistematizar el cuidado de los árboles en las veredas, en 2018 se puso en marcha el Plan Estratégico de Poda.

Este esquema trabaja a partir de las inspecciones en terreno realizadas por un equipo técnico, lo que permite priorizar los sectores que más lo necesitan y definir una planificación integral para todo el arbolado que requiera atención.

Gracias a este enfoque, solo se intervienen los ejemplares que realmente lo justifican, evitando podas innecesarias en árboles que se encuentran en buenas condiciones. Al mismo tiempo, el plan asegura que cada árbol de la ciudad sea evaluado periódicamente, de modo que ningún sector quede desatendido, incluso si registra una baja cantidad de reclamos por parte de los vecinos.


Plan de Poda Lineal o "por Corredores"

Se trata de una actividad planificada donde se intervienen ejemplares arbóreos a lo largo de una o más cuadras (o corredores). Los árboles son inspeccionados y evaluados previamente para conocer su estado general y estructura, evaluando su necesidad real de poda previa a cada ejecución. Esta planificación se relaciona con el “Plan Quinquenal” que tiene como objetivo garantizar la poda sobre los ejemplares que así lo requieran al menos una vez cada cinco años.

De esta manera, se trabaja integralmente sobre el conjunto de árboles de la Ciudad para reducir riesgos como caídas de ramas, interferencias con propiedades privadas y públicas, entre otras, así como también permite adecuar los árboles al espacio que disponen para su crecimiento y desarrollo.

La mayor parte de esta tarea se realiza durante el invierno, cuando la mayoría de los ejemplares se encuentra en período de reposo. La veda es la época del año en la que se interrumpe la poda, respetando los ciclos biológicos de las distintas especies, ubicándose temporalmente en otoño, durante la caída de hojas, y en primavera, durante la brotación de las mismas. A lo largo del año, excepto los períodos de veda, se siguen completando las tareas de poda menor o poda verde. La duración de estos períodos, más allá de las estaciones, varía en función del tiempo meteorológico y, por este motivo, se analiza año a año.


Podas de Seguridad

Las podas de despeje de luminarias y cámaras de vigilancia tienen como objetivo eliminar obstáculos visuales y contribuir a la seguridad de los vecinos y el buen funcionamiento del Centro de Monitoreo de la Ciudad.

Se trata de acortar y/o eliminar las ramas que obstaculizan las luminarias, mejorando su efectividad y garantizar el campo visual de las cámaras, como así también despejar la señalética vial para garantizar su correcta visualización y de ese modo prevenir accidentes.


Poda puntual

Es aquella que consiste en podas que se ejecutan, previa inspección y evaluación, a partir de relevamientos de oficio realizados por el personal técnico de GCBA o solicitudes específicas de vecinos/as y que no se encuentran en la planificación de la campaña en curso.

Cada día se planifica una recorrida de inspección en la que el equipo técnico evalúa las solicitudes recibidas. En este proceso, se determina la necesidad y pertinencia de la intervención, teniendo en cuenta los siguientes criterios:

Estado fitosanitario del ejemplar: Evaluación de la salud del árbol para determinar si la intervención es beneficiosa o si puede comprometer su vitalidad.

Estructura y desarrollo de la copa: Revisión de ramas con riesgo de quietud, conflictos con el entorno urbano o problemas de crecimiento.

Interferencia con infraestructura: Análisis de la interacción con luminarias, fachadas, señalización, cables u otros elementos del mobiliario urbano.

Época del año: Consideración de la estacionalidad para minimizar el impacto de la poda y respetar los ciclos biológicos de las especies.

Si la evaluación técnica determina que la solicitud no es adecuada, la tarea puede ser modificada por el personal técnico, priorizando otra acción de mantenimiento más acorde a las necesidades del ejemplar y efectuando el informe técnico correspondiente.

domingo, 24 de abril de 2022

LA OPINIÓN DE ESPECIALISTAS

ARBOLADO PÚBLICO


“TOCAR EL ÁRBOL LO MENOS POSIBLE PARA CUIDARLO"

La poda de invierno también es dañina.


Escriben: Equipo de Basta de Mutilar Nuestros Árboles.

A mediados de Marzo, en una reunión con vecinos sobre temas de seguridad, Nicolás Mainieri presidente de la Junta Comunal 11 fue claro al decir que, según las evaluaciones de los idóneos Inspectores de Arbolado en la Comuna, “se trata de tocar el árbol lo menos posible para cuidarlo”.
Palabras más que acertadas cuando se busca preservar el follaje frondoso, una de las herramientas más efectivas en las ciudades para contrarrestar el efecto “isla de calor” y las consecuencias del cambio climático como el incremento de temperatura, lluvias e inundaciones.

¿Pero cómo se implementa esta premisa cuando hay planes definidos de antemano sobre la cantidad de podas, cuando los ciudadanos reclaman intervenciones reiteradas o la realizan ellos mismos sin ningún conocimiento y cuando el árbol no es considerado ambientalmente?
En esta columna, desde Basta de Mutilar Nuestros Árboles (BDM) compartimos algunas respuestas a estas preguntas.

Mitos sobre la poda: Necesidad y época adecuada

Seguramente el lector o lectora habrá escuchado aquello de que “podar los árboles es como cortarles el pelo”, “crece más fuerte”. Nada más lejano de lo que le sucede realmente a un árbol cuando es intervenido. Lo que le pasa es más parecido a perder parte de un órgano ya que se ve afectada su capacidad de respiración y nutrición. Claramente no es como cortarse el pelo.
Si bien es cierto que tras ser podado (o mutilado, porque lamentablemente a veces las podas excesivas o reiteradas se transforman en mutilaciones) el árbol brota mucho, estos brotes (brotes epicórmicos) son una respuesta defensiva en su afán por sobrevivir, son una señal de estrés y trauma más que un signo de fortaleza.
Los árboles realizan el proceso de fotosíntesis que les permite nutrirse y respirar a través de sus hojas, proceso mediante el cual nos ofrecen el oxígeno que respiramos. Por lo tanto, esos brotes solo son intentos de recuperar el follaje perdido. Recordemos una vez más que un árbol es un ser vivo y no un mero mobiliario urbano.
Dentro de estos mitos sobre la poda también hay creencias que dicen que se puede podar en los meses que no llevan “r” o que el invierno es temporada de poda. Nada de eso es exactamente así.
Cada especie puede ser intervenida en un momento distinto, dependiendo de sus ciclos naturales. Por lo tanto, no puede tomarse ningún parámetro fijo para definir la “temporada de poda”.
Los árboles pueden ser podados únicamente cuando los periodos de actividad fotosintética lo permiten. Es necesario que el flujo de savia se encuentre atenuado por el reposo o baja actividad de las hojas. De este modo, pueden intervenirse cuando han perdido todas sus hojas si se trata de especies caducifolias y hacia fines del invierno para especies perennifolias. Fuera de estas temporadas pueden realizarse acciones de muy baja intensidad, evitando los períodos en que las hojas están amarilleando (abscisión), brotando o expandiéndose (1). Por este motivo, cuesta mucho comprender los grandes volúmenes de follaje que se ven en las calles tras la realización de las podas estivales que se conocen como “podas verdes”.


La poda invernal también es dañina

Todos estos mitos hacen que el común de la gente piense que las podas invernales son adecuadas y que no importa cuánto se pode.
Lo cierto es que aunque se realice en invierno, la poda es dañina. Basta con ver un árbol en estado natural para comprender la importancia de su arquitectura vegetal. Las intervenciones, sobre todo cuando son sucesivas, alteran el equilibrio de esta estructura cargando peso en ramas o follaje que aún no está fortalecido o queda desprotegido por la ausencia de otras ramas que antes le ayudaban a resistir las fuerzas dinámicas que lo afectan como el agua o el viento (2).
Esta es la principal razón de las roturas de ramas y la caída de árboles en las tormentas fuertes: las malas y sucesivas podas. Luego, cuando suceden los accidentes todo el mundo culpa al árbol y apunta a convertir la ciudad en un páramo con tal de evitar cualquier riesgo. Lo cierto es que si hay riesgos, estos no son responsabilidad del árbol sino de quienes afectan su estructura y salud.
Esa arquitectura natural se desarrolla porque el árbol “sabe qué necesita”. Viene definido en su genotipo. Su información genética está configurada para desarrollar una estructura que resista las condiciones exógenas a las que se ve sometido. Por esta razón también, un árbol nunca va a crecer más de lo que pueda sostener (3). Estos motivos son los que nos guían cuando decimos que los árboles NO se deberían podar.
Las heridas mal compartimentadas son otra amenaza que expone al ejemplar a pudriciones, proliferación de hongos o invasiones de otros organismos que lo debilitan y enferman. Por eso, las buenas prácticas de arboricultura definen qué cantidad de follaje puede ser intervenido en cada temporada y estado de cada árbol, así como qué ramas pueden ser podadas y cuáles no.
De este modo, aunque se ejecute en invierno, la poda puede ser muy dañina si no se realiza en intervenciones acotadas que eviten exponer el árbol a patógenos o desequilibrar su estructura incrementando los riesgos de accidentes.

Plan quinquenal y poda por corredores

En la misma reunión que citamos al principio, el presidente Mainieri mencionó que las podas comunales se realizan de acuerdo a un plan quinquenal que tiene previsto podar cada árbol cada cinco años. En principio, esta afirmación parece contradecirse con aquello de que “es mejor no tocar al árbol para cuidarlo”.
Si siguiéramos este criterio, los árboles solo deberían ser podados mínimamente en situaciones muy puntuales. Por lo tanto, no existiría un plan previo de podas, sino solo la evaluación idónea de cada ejemplar pretendiendo afectar la menor cantidad de follaje posible.
Un plan quinquenal como el que se sigue en la Comuna 11 y en todas las de la ciudad, implica todo lo contrario. Por un lado, está predeterminado que todos los árboles necesitan intervención, yendo contra sus necesidades biológicas, las buenas prácticas y el espíritu de la ley 3263 de Arbolado Público Urbano.
Por otro lado, establece prácticas que afectan al árbol en forma reiterada. De este modo, su arquitectura natural se vuelve más débil, riesgosa y vulnerable. A esto se suman “podas puntuales” y “despeje de luminarias” que se aplican a árboles ya intervenidos dentro del plan quinquenal.
Esta forma de trabajo surge como un interpretación equivocada del Plan Maestro para el Arbolado Público Lineal Tomo II (4) que se encuentra a disposición de la ciudadanía desde que el Gobierno de la Ciudad tuvo que crear Arbopedia como respuesta a una medida judicial que lo obligó a hacer accesible la información pública sobre arbolado y cumplir con la ley 3263.
Uno de los cometidos principales de la elaboración de este segundo tomo, fue la “determinación política de unificar el programa de un plan quinquenal que garantizase la atención anual de una quinta parte del patrimonio arbóreo”. “Atender” un árbol NO es podarlo. Atender a un árbol es observarlo, diagnosticarlo con herramientas no invasivas y determinar qué requiere. El resultado más feliz de esta “atención” sería concluir que NO necesita intervención. En caso de necesitarla, los primeros pasos deberían ser los tratamientos fitosanitarios y la aplicación de técnicas orientadas a disminuir riesgos sin reducir follaje, como por ejemplo el uso de barras de contención de ramas vulnerables como se realiza con los árboles históricos y notables. Las podas y extracciones deberían ser el último recurso.
Del mismo modo y por los mismos motivos, la poda por corredor (la poda de todos los ejemplares de una cuadra o de un grupo de cuadras) es también contraria a las buenas prácticas de arboricultura, a las necesidades ambientales frente al cambio climático y a las metas del Plan Maestro y de la ley 3263.
Entonces, si demostrado está que “tocar los árboles lo menos posible” es necesario para cuidarlos, deberíamos desactivar los planes quinquenales de poda y transformarlos en planes de “atención”, entendiendo esta como preservación y cuidado.

Pedidos de poda y podas privadas

Como hemos comentado en otras columnas, la mayor parte de la población desconoce las prácticas de la arboricultura y los parámetros de cuidado de los árboles (y no tiene por qué conocerlos ya que para eso están los expertos y la autoridad de aplicación), así como las necesidades y derechos ambientales. Partiendo de esta situación, darles la potestad de que pidan intervenciones predeterminadas sobre el arbolado es, cuanto menos, inadecuado.
Lo correcto sería brindar la posibilidad de solicitar la “atención” de un ejemplar dado, enmarcando mucho mejor la gestión dentro del Plan Maestro y permitiendo un campo de acción más amplio al personal idóneo.
La famosa “poda de despeje de luminarias” es un claro ejemplo de cómo se mal interpreta esta práctica y como se descuida el arbolado. Las luminarias deberían estar ubicadas lejos y debajo de los árboles, de modo de no interferir con su estructura. Si se trata de tocar lo menos posible a cada ejemplar arbóreo, las antiguas luminarias colgantes que se ubicaban en el centro de las calles eran mucho más adecuadas que las actuales, que dicho sea de paso no iluminan con la cantidad suficiente de lúmenes que indicaba el pliego de licitación por el que fueron colocadas.
Por último, en esta insistencia ciudadana por intervenir los árboles sin conocimiento, en este propósito de que no ensucien con sus hojas, brotes y flores y no rompan nada con sus ramas o raíces, muchos vecinos y vecinas deciden intervenir el árbol por ellos mismos, acción prohibida por el artículo 9 de la ley ya citada.
En estas situaciones se realizan podas salvajes y dañinas con herramientas inadecuadas, en volúmenes desmedidos que condenan al árbol a enfermar, acortan su expectativa de vida e incrementan el riesgo de rotura y caída.
Si el plan de intervenciones comunal se orientara al ambiente y a la salud pública, dedicaría una “atención quinquenal” a cada ejemplar y no una poda. Así se podrían detectar las intervenciones privadas, tanto para tratar el árbol afectado y ayudarlo a recuperarse como para sancionar la acción colaborando en la educación y transmisión de la información para que la ciudadanía conozca los beneficios de los árboles y las prohibiciones legales respecto a su maltrato.

En defensa del follaje frondoso: qué hacer ante una poda inadecuada

Así como muchos ciudadanos intervienen árboles sin cuidado ni conocimiento o insisten en podas innecesarias, muchos otros reconocen sus beneficios y se dedican a protegerlos.
Por eso, ante una poda que se cree inadecuada se pueden tomar algunos recaudos:
1. Verificar que se trate de una acción autorizada por la Comuna solicitando la acreditación del personal interviniente y los informes de intervención sobre cada ejemplar (ficha técnica firmada por profesional idóneo).
2. Asegurarse de la presencia del Inspector de Arbolado Comunal quien debe acreditar su rol y supervisar toda la operación dando las indicaciones necesarias a la cuadrilla interviniente.
3. Verificar que se realicen intervenciones mínimas y puntuales, en ramas de pequeño porte y afectando una porción reducida del follaje total del árbol. Para conocer más sobre estas cuestiones recomendamos el instructivo sobre podas que hemos realizado desde BDM (5).
4. Denunciar cualquier intervención que no cumpla estas pautas llamando a la autoridad policial, a la Fiscalía o al área de Ambiente de la Defensoría del Pueblo, indicando el incumplimiento de los artículos 9, 10, 11, 12 (según corresponda) de la ley 3263. Para más información sobre cómo denunciar también se puede consultar el instructivo citado.

La poda NO es una práctica necesaria. Solo es adecuada en casos muy puntuales y cuando afecta mínimamente la estructura del ejemplar arbóreo. Es cierto que en las ciudades, a diferencia de los contextos naturales, los árboles deben convivir con obstáculos que hacen necesaria cierta adaptación.
El trabajo de la autoridad de aplicación es priorizar el follaje, “tocándolo lo menos posible” y previendo soluciones creativas que apelen a la poda como ultimísima instancia.
De cara al cambio climático y a los compromisos que la Ciudad de Buenos Aires ha asumido al respecto; considerando el respeto por la vida y la naturaleza; priorizando el patrimonio colectivo y poniendo el bien común, los derechos ambientales y la salud pública en primer lugar, los planes a nivel comunal y de la ciudad toda deberían partir de una única premisa: preservar, plantar y cuidar.

Referencias:
(1) Arbolado público. Conceptos. Manejo. Marcela Ledesma. INTA - EEA Manfredi, Córdoba
2008 https://inta.gob.ar/sites/default/files/script-tmp-inta_libro_arbolado_publico_ledesma.pdf
(2) Docentes de la UBA advierten sobre podas en CABA. http://sobrelatierra.agro.uba.ar/docentes-de-la-uba-advierten-sobre-las-podas-en-caba/
(3) Ciclo de Charlas BDM. Charla del Ing. Agr y Arborista Carlos Anaya https://www.youtube.com/watch?v=wVmd3GsZYDU&t=5s
(4) Plan Maestro para el Arbolado Público Lineal de la CABA Tomo II https://www.buenosaires.gob.ar/jefaturadegabinete/atencion-y-gestion-ciudadana/gestion-comunal/arbopedia/normativa
(5) Instructivo sobre podas Basta de Mutilar Nuestros Árboles https://docs.google.com/document/d/1xjmr_kcM70nOmOX9S9ZmDgr2jh6MhOWH/edit