Mostrando entradas con la etiqueta SARAMPION. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SARAMPION. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de febrero de 2025

SALUD

CIUDAD DE BUENOS AIRES


ALERTA SARAMPIÓN

Tras la confirmación de cuatro casos, el Ministerio de Salud intensifica la vacunación para prevenir la propagación del virus.




Frente a los recientes cuatro casos confirmados de Sarampión en la ciudad de Buenos Aires, que además coincide con el comienzo de clases -y todos sabemos que los ámbitos escolares pueden ser lugares donde se generen condiciones para la multiplicación de contagios-, el Ministerio de Salud local está haciendo un refuerzo de vacunación para evitar que este mal se siga propagando.

En estos primeros dos meses del año se constaron cuatro casos en residentes de la comuna 14 (Palermo). La primera paciente fue una niña de seis años que había viajado con su familia a Rusia, con escalas en Vietnam, Emiratos Árabes y Brasil, días más tarde se contagió su hermanita de 20 meses de edad. La mayor de las hermanas tuvo una complicación y requirió internación debido a que la dolencia derivó en una neumonía.

A los pocos días se registraron dos casos más, pero en esta oportunidad ya ninguno de los dos tenía antecedentes de viaje. Uno fue un chico de 18 años y el cuarto un hombre de 40 años.

El Sarampión es una enfermedad viral muy contagiosa y puede traer serias complicaciones, fundamentalmente en los niños más pequeños. Se caracteriza por fiebre alta, tos, congestión nasal, exantema, ojos llorosos o enrojecidos, y posibilidad de manchas blancas en la cara interna de las mejillas, entre otros síntomas. En personas que han recibido vacunación la presentación sintomática no siempre toma esta forma típica.

Puede presentarse en todas las edades, siendo de mayor gravedad en niños menores de 5 años o desnutridos, en los cuales puede causar graves complicaciones respiratorias como neumonía y del sistema nervioso central como convulsiones, meningoencefalitis, ceguera, encefalomielitis post-infecciosa con retraso mental grave y trastornos degenerativos tardíos que no tienen tratamiento, o incluso causar la muerte.

Se transmite muy fácilmente mediante gotas de aire de la nariz, boca, o garganta de una persona infectada. El virus puede persistir en el aire o sobre superficies, siendo activo y contagioso por 2 horas, es decir que no es necesario el contacto directo interpersonal para la transmisión viral. No existe ningún tratamiento específico.


PREVENCIÓN:

La vacunación es la herramienta más efectiva para prevenir el sarampión y evitar que haya brotes que se propaguen en la comunidad.

En general, y más aún frente a la confirmación de casos de sarampión, resulta indispensable alcanzar y sostener altas coberturas de vacunación con dos dosis de vacuna contra el sarampión (doble o triple viral), aplicadas después de cumplido el primer año de vida. Es importante acompañar esto de un sistema de vigilancia sensible capaz de detectar oportunamente los casos sospechosos y así evitar su posible diseminación.

Todas las personas, cumplido el primer año de vida, deben tener esquema de vacunación completo contra el sarampión y la rubéola, según Calendario Nacional de Vacunación:
• De 12 meses a 4 años: deben acreditar UNA DOSIS de vacuna triple viral
• Mayores de 5 años, adolescentes y personas adultas deben acreditar al menos DOS DOSIS de vacuna con componente contra sarampión y rubéola aplicada después del año de vida (doble o triple viral) o contar con serología IgG positiva para sarampión y rubéola.
• Las personas nacidas antes de 1965 se consideran inmunes y no necesitan vacunarse.

La vacunación es gratuita y está disponible en todos los centros de salud y vaunatorios habilitados en la ciudad.

En la Comuna 11 los centros habilitados son:

• HOSPITAL ZUBIZARRETA (avenida Chivilcoy y Asunción, Villa Devoto)
• CESAC 34 (Gral. Artigas 2262, Villa del Parque).


TRATAMIENTO

Cuando una persona presente síntomas compatibles con esta enfermedad, se recomienda realizar una consulta médica, evitando medios de transporte público y utilizando barbijo, en la medida de lo posible. Es importante que al llegar al centro de salud informe de su situación en el Triage / Evaluación de ingreso, a fin de que se puedan tomar en la institución las medidas correspondientes a un caso sospechoso, según se sigue a continuación.

Hay que tener en cuenta que en el caso de antecedente de vacunación con vacuna triple o doble viral 5-21 días previos a la aparición de síntomas, podría tratarse de un evento atribuible a la vacunación, por eso es importante avisarles a los médicos en estos casos.

Para evitar la transmisión, es recomendable el aislamiento respiratorio durante los 7 días siguientes al diagnóstico y es necesario que la persona afectada utilice barbijo cuando necesite salir de su domicilio (transporte público, consulta a institución de salud, etc.). Dichas medidas pueden ser extendidas al grupo conviviente, según criterio médico-epidemiológico.

viernes, 10 de marzo de 2023

SALUD

CAMPAÑA DE VACUNACIÓN


DOSIS ADICIONALES PARA COMBATIR EL SARAMPIÓN, RUBEOLA, PAPERAS Y POLIOMIELITIS


La vacunación es la única estrategia para sostener la eliminación del sarampión, rubéola, síndrome de rubéola congénita y poliomielitis; y para controlar las paperas.
Esta campaña es una oportunidad para reforzar la protección de toda la población frente a estas enfermedades.


En Argentina el sarampión, la rubéola y la poliomielitis son enfermedades que están eliminadas. Esto quiere decir que ya no circulan en nuestro país. Sin embargo, aún provocan brotes en otras partes del mundo.

Por este motivo y a fin que nuestra población esté protegida la República Argentina emprendió una campaña de vacunación para todas las niñas y niños de 13 meses a 4 años reciban las dosis adicionales, gratuitas y obligatorias de las vacunas Triple Viral (contra sarampión, rubéola y paperas) e IPV (contra poliomielitis), más allá de las dosis recibidas previamente. No requieren orden médica.

Con estas dosis adicionales se dará mayor protección y evitar que estas enfermedades resurjan en nuestro país.

Es importante que las familias se acerquen a cualquier vacunatorio u hospital público para que los niños y las niñas reciban las vacunas. Las vacunas son requisito que se debe cumplir para estar regularizado en el ciclo lectivo 2023 en todos los niveles.

¿Qué vacunas se aplican en esta Campaña Nacional de Vacunación?
Se trata de una dosis adicional y obligatoria de dos vacunas: la triple viral (sarampión, rubéola y paperas) y la IPV (antipoliomielítica inactivada).

¿Dónde se pueden vacunar?
En todos los vacunatorios y hospitales públicos del país. También se realizará vacunación en jardines infantiles, comedores, vacunación casa por casa, entre otras.

¿Hasta cuándo se realiza la Campaña?
Si bien la campaña finalizó el 13 de noviembre el Ministerio de Salud en conjunto con los ministros y ministras de todas las jurisdicciones han decidido extenderla hasta el 31 de marzo en todo el país para poder alcanzar a toda la población objetivo.

¿Por qué se extendió la campaña?
Cómo aún quedaban muchos niños y niñas sin recibir estas dosis adicionales se ha definido extender la campaña para asegurar la protección contra el sarampión, rubeola, paperas y poliomielitis y así evitar que estas enfermedades puedan resurgir en nuestro país.

¿Estas dosis adicionales de las vacunas Triple viral e IPV son obligatorias?
Sí, son gratuitas y obligatorias. No requieren orden médica para su aplicación.

¿Quiénes deben realizar consulta médica antes de recibir estas vacunas?
Aquellas niñas o niños que presenten alguna enfermedad inmunosupresora, o que se encuentren realizando tratamiento inmunosupresor.

¿Las vacunas son seguras?
Las vacunas utilizadas en los programas de inmunizaciones y en campañas nacionales son seguras y eficaces. Las reacciones que pueden provocar son leves y poco frecuentes.

¿Pueden aplicarse las vacunas de esta Campaña junto con las vacunas del Calendario Nacional de Vacunación y/o la vacuna contra COVID-19?
Sí, las vacunas triple viral e IPV pueden aplicarse el mismo día junto a otras vacunas del Calendario y/o la vacuna contra COVID-19.

MÁS VALE PREVENIR...

¿Qué es el sarampión y por qué puede ser grave?
Es una enfermedad eruptiva febril que puede presentarse en todas las edades, siendo de mayor gravedad en niñas y niños menores de 5 años o con desnutrición, y causar graves complicaciones respiratorias (como neumonía), enfermedades del sistema nervioso central (como convulsiones, meningoencefalitis, ceguera) y enfermedades que se presentan muchos años después del episodio agudo, con desenlace fatal (como panencefalitis esclerosante subaguda).

¿Qué es la rubéola y por qué puede ser grave?
Es una enfermedad exantemática benigna en adultos, niñas y niños. Sin embargo, cuando una persona gestante susceptible se expone al virus durante el primer trimestre se produce infección fetal en el 90% de los casos que lleva a la muerte fetal o neonatal y al Síndrome de Rubéola Congénita (SRC). El SRC se caracteriza por graves malformaciones en el recién nacido que provocan sordera, ceguera y cardiopatías congénitas entre otras, así como graves trastornos de aparición tardía. No existe tratamiento específico para la rubéola ni el SRC.

¿Qué son las paperas y por qué puede ser grave?
Es una enfermedad inmunoprevenible que afecta tanto a niñas, niños como personas adultas. No cuenta con tratamiento específico. Produce gran ausentismo escolar y laboral, y en sus formas más graves puede causar meningitis y afecciones del aparato genital masculino que podría llevar a la esterilidad

¿Qué es la poliomielitis y por qué puede ser grave?
Es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede ocasionar parálisis permanente. Luego de la recuperación clínica completa se puede desarrollar el síndrome postpolio 15 a 40 años después, caracterizado por dolores musculares, debilidad de los miembros y nuevos episodios de parálisis. Entre 2 y 10 de cada 100 niños con poliomielitis paralítica mueren debido a que la parálisis afecta a los músculos respiratorios.

¿Porque hay que vacunarse contra enfermedades que no están presentes en nuestro país?
Aunque estén eliminados en nuestro país, los tres virus (sarampión, rubéola y poliomielitis) continúan circulando en otros países y ante la disminución de las coberturas de vacunación, existe alto riesgo de importación de casos y desarrollo de brotes posteriores.

¿Qué pasa si no encuentro el carnet único de vacunación?
Concurrí igual al vacunatorio, centro de salud o posta sanitaria más cercana que te darán uno nuevo.


Más información:
Línea gratuita Salud Responde: 0800-222-1002

domingo, 15 de marzo de 2020

INFORME ESPECIAL

NOTA DE TAPA


SALUD PÚBLICA


A diferencia de las anteriores, esta crisis sanitaria -producida por el coronavirus (COVID-19)- parece haberse transformado en una especie de “cisne negro” para el mundo. 
Encuentra a nuestro país en un momento de suma fragilidad económica y enfrentando en paralelo otros brotes epidémicos como el dengue y sarampión.
Desde el Estado se están tomando medidas.
La responsabilidad y solidaridad social son claves para superar la emergencia. La indiferencia y el egoísmo del “sálvese quien pueda” son ingredientes que nos llevarían al colapso.


Estamos, según ha declarado recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS) frente a una nueva pandemia mundial por la incidencia de una variante de Coronavirus (COVID-19) que comenzó en China y en pocas semanas alcanzó, en mayor o menor medida, a más de 140 países.
La OMS es un organismo mundial de la Salud preparado para afrontar estas contingencias. Desde el año 2005 está en vigor el Reglamento Sanitario Internacional (RSI). Cuando una emergencia de salud pública adquiere una relevancia o importancia internacional, se la clasifica como ESPII, es decir, “un riego para la salud pública de los países causado por la propagación internacional de una enfermedad, que exige una respuesta internacional coordinada”.
Frente a la crisis producida por el coronavirus (COVID-19), los países adherentes deben seguir las indicaciones de la OMS para lograr un accionar coordinado que permita el seguimiento de posibles infecciones con los que poder arrojar datos para que este organismo pueda desarrollar una estrategia global contra la epidemia en cuestión.
Desde que se dictó ese reglamento internacional a la fecha, hubo seis emergencias de salud global: la gripe A (2009), la epidemia de poliomielitis (2014), el ébola (2014 y 2019), el zika (2016) y ahora el coronavirus (COVID-19) (2020).

A diferencia de las anteriores, esta crisis sanitaria parece haberse transformado en una especie de “cisne negro” para el mundo, poniendo a prueba los sistemas de salud pública de cada país y su capacidad para enfrentar los casos que se presentan, pone de manifiesto la responsabilidad y solidaridad de cada pueblo, la eficacia de los gobiernos para llevar adelante las medidas de emergencia y la capacidad de la ciencia para dar una respuesta al flagelo. A la par, la economía global se resiente por el cierre de fronteras, el freno productivo y comercial repercute en las finanzas internacionales; y de todo esto aún no podemos imaginar y mucho menos mensurar las posibles consecuencias. Constatamos también que este “parate” mundial tuvo inesperados beneficios para el medio ambiente a partir de la disminución de las emisiones de dióxido de carbono.
Comprobamos una vez más que el planeta ya no es más que una Gran Aldea. La agilidad de los medios de transporte actuales permiten a millones de personas trasladarse día a día desde las más diversas latitudes, aunque esto tiene como contrapartida efectos no deseados, como propagar enfermedades en un lapso muy breve con muy pocas posibilidades de ejercer controles sanitarios efectivos a tiempo.
La tecnología comunicacional permite a los ciudadanos de a pie conocer en tiempo real y minuto a minuto como evoluciona esta patología. Esto que puede ser una herramienta muy positiva para formar conciencia y establecer rápidamente barreras de prevención y protección cuando están las guías y se arman redes de contención con información precisa fidedigna y transparente, también, sin estas condiciones, puede transformarse en un disparador de pánico colectivo.
Cuando el virus comenzó a escalar más allá de la frontera china y hasta tanto la OMS declaró la pandemia, cada país abordó la problemática de manera diferente, ya sea por el grado de atención y acción inicial en la detección y contención de los primeros “casos importados” como en la mitigación cuando los “casos autóctonos” comenzaron a multiplicarse

https://www.abc.es/sociedad/abci-mapa-coronavirus-tiempo-real-202003140911_noticia.html

Al cierre de nuestra edición podíamos comparar dos ejemplos paradigmáticos.
El caso coreano: Tuvo un número de casos muy sustantivo pero logró controlar la epidemia rápidamente. Esto hizo que el gobierno de este país asegurara… "creemos que hemos creado un nuevo modelo adecuado para una pandemia en un mundo globalizado".
Ellos tomaron algunas medidas que fueron claves: localizar rápidamente los posibles casos y aislarlos para frenar la expansión del virus al resto de la población. Esto se realizó a partir de test masivos y apelando a "las barreras sociales que crearon el distanciamiento social".
Pero este caso tiene ciertas particularidades: un sistema científico y de salud de excelencia mundial; el universo donde se dio el primer brote correspondía a una comunidad religiosa que está relativamente apartada del resto de la población y la autoridad sanitaria tuvo la capacidad de detectarlo y aislarlos a tiempo. Así, la contención y seguimiento fue más sencilla y precisa. La población coreana está sumamente concientizada, guarda en su memoria y tiene como experiencia una epidemia anterior (MERS), algo que contribuyó a que la reacción social fuera muy proactiva.
El caso italiano: Esta en el otro extremo. Luego de más de una década de ajustes permanentes de su economía, Italia tiene hoy un sistema de salud pública bueno pero resentido frente a lo que fue décadas anteriores. Posee una población con un alto índice de adultos mayores, que es sobre los que más gravemente impacta este virus. Parece ser que la autoridad sanitaria de ese país, como de otras del continente europeo subestimaron la velocidad y capacidad de contagio de este tipo de coronavirus. El brote en Italia fue multifocal, las medidas se dilataron y llegaron tarde. Aún no han contenido el brote.

Qué decir de nuestro país…, donde la enfermedad nos encuentra en un momento de extrema fragilidad: un contexto económico muy delicado, vulnerabilidad social de una parte significativa de la población que se encuentra bajo la línea de pobreza y un sistema de salud pública deteriorado producto de años de falta de políticas adecuadas.
Desde el punto de vista sanitario, Argentina además está afrontando en paralelo la epidemia de Dengue, un brote significativo de Sarampión que volvió a aparecer luego de 18 años que no hubiera casos, producto de la relajación en la vacunación del universo de personas que debería estarlo. En el país también reaparecieron la tuberculosis, lepra y sífilis, enfermedades que en algún momento se consideraron erradicadas.
La capacidad instalada ociosa de nuestro sistema de salud -público y privado- previendo que debe cubrir una fase de mitigación de este mal, es muy limitada en cuanto a cantidad de camas (terapia intensiva, intermedia y salas), equipamiento, insumos médicos y disponibilidad de profesionales y auxiliares de la medicina disponibles.
Los gobiernos, nacional y de las provincias, son plenamente conscientes de esto. Y si bien en un primer momento las autoridades sanitarias nacionales no visualizaron con claridad la rapidez con la que se presentarían los primeros “casos importados” en Argentina, por ponderar la cuestión estacional y por estar enfocados en otra epidemia que hasta este momento es mucho más grave en nuestro país, como es el dengue, pronto tuvieron la capacidad de accionar y ajustarse a los protocolos que está dictando la OMS articulando internamente reuniones interministeriales extraordinarias sumando a expertos y a sociedades científicas a la mesa de trabajo conjunta.
Producto de ello, el gobierno nacional elaboró un Plan de Preparación y Respuesta para la Fase de Contención y para la Fase de Mitigación, con directivas específicas a los distintos sectores e instrucciones para la población en general. Dispuso además, 1.700 millones de pesos adicionales para reforzar al sistema de salud en esta contingencia.
Sumado a todo esto, un decreto el Poder Ejecutivo suspendió por 30 días la llegada de vuelos de Europa, Estados Unidos, China, Corea, Japón e Irán, países y regiones más afectadas por la pandemia. Las personas que se consideren "casos sospechosos", hayan estado en zonas alcanzadas por el virus o en contacto con casos confirmados o probables de Covid-19 deberán permanecer en aislamiento durante 14 días. Aquellos que tengan síntomas compatibles con la enfermedad deberán "reportar de inmediato dicha situación a los prestadores de salud, con la modalidad establecida en las recomendaciones sanitarias vigentes de cada jurisdicción". En caso de verificarse el incumplimiento de las obligaciones mencionadas, los funcionarios, personal de salud y autoridades en general que tomen conocimiento de la circunstancia deberán "radicar la denuncia penal para investigar la posible comisión de los delitos previstos en los artículos 205, 239 y concordantes del Código Penal".
En la fase en que se encuentra Argentina, a las medidas gubernamentales es imprescindible sumarle un comportamiento social proactivo que contribuya, con responsabilidad y solidaridad, a cuidarnos entre todos.
Al cierre de nuestra edición, la COVID-19 seguía afectando principalmente a la población de China, aunque había brotes en otros 147 países. La mayoría de las personas que se infectan padecen una enfermedad leve y se recuperan, pero en algunos casos puede ser más grave. Su peligrosidad está en la capacidad de multiplicar los infectados de manera geométrica en un período de tiempo muy corto, este efecto “oleada” es lo que colapsa los sistemas de salud que no dan abasto.
Hasta el momento, a nivel local, había 34 casos (todos importados) y fallecieron dos personas.

Para finalizar, me parece importante una última reflexión. Atravesar esta experiencia nos debería dejar algunas enseñanzas:
Desde el ámbito privado, tanto individual como colectivo, la responsabilidad y solidaridad son claves para superar este tipo de crisis. El egoísmo y la indiferencia del “sálvese quien pueda” son ingredientes que de manera insoslayable nos llevarían al colapso.
Desde lo público, resulta indiscutible contar con un Estado que pueda garantizar la atención necesaria de todos, con recursos humanos y materiales suficientes. Un sistema de Salud Pública, sólido, gratuito y de excelencia, como el que alguna vez Argentina supo tener y deberíamos abocarnos a recuperar, bajo ningún concepto puede quedar sometido a las leyes del mercado y a ajustes fiscales porque eso significa dejar a la población a la deriva independientemente de su condición socioeconómica (el sistema privado no tiene capacidad para dar respuesta en este tipo de contextos extraordinarios) y sacarle el fin que como institución primaria del Estado tiene y hace a su razón de ser: el Bien Común.