ESTRATEGIA DE NEGOCIO
"LAS EMOCIONES INFLUYEN EN CADA DECISIÓN QUE TOMAMOS"
Elegir con claridad en un mundo que exige respuestas rápidas: por qué el acompañamiento de un coach marca la diferencia.
Escribe: CLAUDIA SÁNCHEZ ACOSTA
Coach ontológico formada en inteligencia emocional.
Vivimos en un contexto que nos empuja a decidir rápido, producir más y adaptarnos todo el tiempo. Sin embargo, no siempre decidir más rápido significa decidir mejor. El coaching con inteligencia emocional ofrece un espacio de acompañamiento que permite ganar claridad, gestionar emociones y mejorar la comunicación, aspectos clave tanto en la vida personal como en el ámbito laboral y organizacional.
Tomar decisiones es parte inevitable de la vida. Algunas son simples y cotidianas; otras marcan un antes y un después. Cambiar de trabajo, emprender, liderar un equipo, redefinir un rumbo profesional o personal. En un mundo que exige respuestas inmediatas, muchas veces sentimos que no hay margen para dudar, frenar o revisar lo que nos pasa internamente.
En mi experiencia acompañando a emprendedores, profesionales y empresas, hay algo que se repite con frecuencia: las personas no se detienen por falta de capacidad, sino por el ruido interno que aparece al momento de decidir. Miedos, inseguridades, autoexigencia, dificultad para poner límites o para comunicar lo que realmente necesitan. Cuando ese ruido no se ordena, las decisiones se postergan o se toman desde la urgencia y no desde la claridad.
Un proceso de coaching no busca dar respuestas prefabricadas ni decirle a alguien qué camino tomar. Ofrece algo cada vez más necesario en estos tiempos: un espacio de pausa. Un lugar para ordenar ideas, reconocer emociones, revisar creencias y ampliar la mirada antes de avanzar. Cuando una persona se siente escuchada y acompañada, puede acceder a recursos internos que siempre estuvieron disponibles, pero que no lograba ver con claridad.
Las emociones influyen en cada decisión que tomamos, incluso cuando creemos estar siendo completamente racionales. En el ámbito laboral y empresarial, muchas veces se intenta dejarlas de lado, como si no tuvieran impacto. Sin embargo, una emoción no reconocida suele expresarse igual: en tensiones, conflictos, desgaste, problemas de comunicación o decisiones tomadas a medias.
Trabajar la gestión emocional permite responder en lugar de reaccionar. Equipos que se comunican mejor, líderes más presentes y climas de trabajo más saludables no surgen por casualidad: se construyen.
Tomar decisiones importantes no tiene por qué ser un camino solitario. Estar acompañado por un coach ayuda a ganar claridad, gestionar emociones y mejorar la comunicación, pilares fundamentales para liderar, influir e inspirar en un mundo que exige respuestas rápidas, pero necesita cada vez más decisiones conscientes.

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