martes, 21 de abril de 2026

INSTITUCIONALES

LA OPINIÓN DE ESPECIALISTAS


SERVICIO METEOROLÓGICO NACIONAL:

Menos estaciones, menos datos para la producción.

¿Qué pasará con el Observatorio Central de Buenos Aires ubicado en el barrio Agronomía?



En el día de hoy recibimos un artículo firmado por Agustina Cavalanti, responsable del área de prensa de la Facultad de Agronomía (UBA)

En la nota que compartimos a continuación, la Facultad de Agronomía expresa su preocupación por el ajuste que el Gobierno Nacional decidió hacer sobre el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que implica el despido de 140 trabajadores y el posible cierre de alrededor de 40 estaciones meteorológicas convencionales en todo el país, una medida que pone en riesgo la disponibilidad de datos clave para las zonas productivas".

En el relevamiento fueron consultados quienes más saben sobre el tema. “El problema central es que podemos quedarnos sin datos meteorológicos en regiones donde se produce”, advirtió Danilo Carnelos, docente de la Cátedra de Climatología de la FAUBA. Actualmente, Argentina cuenta con unas 120 estaciones operativas distribuidas de manera no uniforme, por lo que, según el especialista, “lo que se necesita es aumentar la densidad de estaciones, no reducirla”.

"El plan de ajuste del Gobierno Nacional contempla reemplazar estaciones convencionales por automáticas. Sin embargo, Carnelos señaló que estas últimas “no son autónomas”, ya que requieren control y validación permanente de los datos. “Lo lógico sería mantener las estaciones convencionales y complementarlas con automáticas, no sustituirlas”, explicó.

"De este modo, la reducción de estaciones impactará directamente en la generación de información para el sector agropecuario, que depende de datos precisos y continuos para la toma de decisiones productivas. Pero, además, implicará una pérdida crítica para la investigación científica: “Cortar las series históricas impide analizar tendencias y cambios en variables climáticas, así como la frecuencia de eventos extremos, dos aspectos centrales del cambio climático”, sostuvo el especialista.

"Desde la Facultad de Agronomía remarcaron que las series de datos del SMN son insustituibles para estudiar la variabilidad climática en Argentina. La interrupción o modificación de estos registros podrían generar quiebres que dificultarán los análisis a largo plazo. “Todo lo que se pierde en términos de desarrollo científico y técnico es muy difícil, o casi imposible, de reconstruir”, alertó Carnelos.

"El Consejo Directivo de la FAUBA manifestó por unanimidad su desacuerdo con las medidas adoptadas, al considerar que afectan gravemente al sistema científico-tecnológico, a la formación académica y al desarrollo de las ciencias agrarias y ambientales. Además, subrayó que los datos del SMN son un insumo esencial para la enseñanza, la investigación y la extensión, y que su debilitamiento impactará de manera directa en la producción de conocimiento y en el desarrollo del país.

La nota finaliza diciendo: "En este contexto, la Facultad instó a revisar las decisiones anunciadas y a garantizar la continuidad y calidad de la información meteorológica, un pilar estratégico para la prevención de riesgos, la planificación productiva y el avance científico en la Argentina.”.


OBSERVATORIO CENTRAL DE BUENOS AIRES

Ubicado en el barrio de Agronomía, su función va mucho más allá que dar los pronósticos del tiempo.


Ante la noticia que nos acercó el área de prensa de FAUBA, nuestra primera pregunta fue saber si en el listado de las estaciones que posiblemente se cerrarían, está incluido el Observatorio Central de Buenos Aires.

Observatorio Central de Buenos Aires, ubicado en Av. de los Constituyentes 3454

Desde el área de prensa de la facultad nos confirmaron que por ahora este observatorio se mantendría abierto "y ante cualquier novedad", nos avisarán.

De todos modos, nos parece oportuno dar a conocer el rol y la historia de esta institución pública que este año está cumpliendo 120 años de vida. Ello nos dará la dimensión de la importancia de la misión que cumplen estas estaciones, tanto para la ciudadanía como para el desarrollo económico de las regiones sobre las cuales centran sus observaciones y estudios.

Dependiente del Servicio Meteorológico Nacional, el Observatorio Central de Buenos Aires, está ubicado en avenida de los Constituyentes 3454, barrio Agronomía y se ocupa de muchas cosas más que analizar meramente el pronóstico del tiempo. Allí se estudia el clima y se capacita a estudiantes de toda la región.

Sala História Gualterio G. Davis
Inaugurado en 1906, en un principio se desarrollaron las actividades básicas acordes a una estación meteorológica de superficie. Con el paso del tiempo fueron sumándose valiosas disciplinas, generando un variado campo de actividades como por ejemplo: Sismología (1920), Aerología (1931), Geomagnetismo (1945), Electricidad Atmosférica (1946), Contaminación Atmosférica (1948), Radiación Solar (1951), Física de Nubes (1957), Ozono Total Atmosférico (1964), Distribución Vertical del Ozono con ozonosondeos (1970), Recepción de Imágenes Satelitales (1978) y por último el Centro Regional de Formación Profesional.

Dentro del campo en la actualidad se conserva una pequeña sala histórica en el único sector original que ha logrado perdurar. La idea que comenzó con una simple vitrina y una modesta exhibición se fue transformando en lo que es hoy “Museo del Tiempo”. Visitada por docentes, estudiantes secundarios o universitarios, periódicos barriales y profesionales extranjeros, la muestra constituida por antiguos instrumentos, documentos y fotografías, permite contemplar la evolución del instrumental utilizado en el observatorio, reflejando a su vez la dedicación, responsabilidad y esfuerzo de quienes precedieron al personal profesional, técnico, docente y de observadores meteorológicos, que en esta época cumplen actividades en el Observatorio Central Buenos Aires del Servicio Meteorológico Nacional.

Actualmente dentro del predio hay un edificio en el que trabajan los observadores, a los que se suman personal en áreas especializadas en Teledetección y Aplicaciones Ambientales, Vigilancia de la Atmósfera y Geofísica y Departamento de Capacitación.

Las tareas se desarrollan en turnos rotativos las 24 horas, los 365 días del año. Además del edificio central, el terreno cuenta con equipamiento especial destinado hacer distintas mediciones y controles: hay unas casetas con persianas que se llaman “abrigo meteorológico”: están a un metro y medio del piso (la altura promedio de una persona) y sirven para las mediciones de temperatura. Hay un termohidrógrafo, un aparato que, con un sistema de relojería y una pluma, deja sobre un rodillo especial la tendencia de la temperatura y la humedad. Para medir la cantidad de lluvia y el ozono están el pluviómetro y el espectrofotómetro Dobson.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) lo reconoce como Centro Regional de Instrucción para América del Sur. Es que en este espacio se hacen cursos técnicos para observadores meteorológicos y para todo el personal del SMN (Servicio Meteorológico Nacional).

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