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lunes, 8 de diciembre de 2025

COMUNA 11

REUNIÓN DE CERCANÍA


LA MINISTRA DE EDUCACIÓN DEJÓ PRECISIONES SOBRE LAS POLÍTICAS QUE ESTÁ IMPLEMENTANDO



Después que quedara suspendida a último momento la reunión que la Ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Mercedes Miguel, iba a mantener con vecinos de la Comuna 11 el pasado 25 de agosto, finalmente se realizó una nueva cita que se concretó el 2 de diciembre último.

El encuentro empezó a las 9.45hs en el club El Alba (Joaquín V. González 2469, Villa del Parque). El hecho de hacerlo un día de semana, en un horario laboral para la mayoría de los mortales, parece haber conspirado para que la reunión fuera más numerosa, de todos modos tuvo la virtud que los participantes pudieron mantener un diálogo fluido con la ministra, que en todo momento se mostró receptiva y dispuesta a dar respuestas detalladas a los planteos que le fueron haciendo cada uno de los interlocutores que pidieron la palabra. Otro aspecto positivo fue que los temas abordados estuvieron pura y exclusivamente centrados en educación, esto evitó dispersiones y mejor aprovechamiento del tiempo.

En esta oportunidad la Lic. Miguel estuvo acompañada por la Profesora Nancy Sorfo, responsable de la Dirección General de Escuelas y Laura Villella en representación del presidente de la Junta Comunal 11.

La charla comenzó con padres denunciando que su hija está sufriendo acoso y acciones de violencia de una compañera de escuela. La ministra señaló que hay “toda una normativa” para el abordaje de estas situaciones, desde el aula, con las autoridades y con los padres. Puso de relieve que “lo más importante es la salud y el bienestar de los niños”. Y más adelante puntualizó “Soy ministra por los niños. Lo más importante acá es que su hija esté bien y que la otra chiquita, que evidentemente está sumergida en una situación que la excede, también nos va a tener que ocupar.” Por esto, adelantó que desde el Ministerio se iban a poner en contacto con la escuela.

Seguidamente habló Gabriela, docente de música en nivel inicial y secundario en varias escuelas. Ella expresó que la cantidad y velocidad de los cambios que están implementando en la escuela media están ocasionando malestar en los docentes porque resulta difícil adecuar los horarios y también produce incertidumbre en los estudiantes. Y explicó las razones que la conducen a esa afirmación. Puso de relieve que están sacando materias de las escuelas, y esto “genera huecos” en la formación y hay alumnos que van quedando atrasados en los contenidos porque se cambian los planes. Frente a tanta inestabilidad del sistema hay alumnos que no tienen la capacidad de adaptarse y terminan desertando.


Miguel explicó que estos cambios pueden ser dolorosos pero son necesarios y forman parte de un plan estratégico diseñado a cuatro años en el marco del “Buenos Aires Aprende”.

Consta de tres ejes, el más importante es mejorar el nivel de aprendizaje de los estudiantes secundarios y los otros dos están vinculados a innovación en la enseñanza y capacitaciones a los profesionales de la educación.

Para encarar la capacitación docente la ciudad cuenta con la universidad y la Escuela de Maestros donde se forman 56.000 profesores al año.

A su vez Miguel aseguró que desde el Ministerio se está trabajando para que no haya más “docentes taxis” (que tienen que ir de una escuela a otra). En esta línea están trabajando para que el profesor tenga la posibilidad de tomar la mayor cantidad de horas en una sola escuela.

Por otro lado, la funcionaria descartó que haya habido modificaciones en los planes de estudio en el nivel medio, de manera que no puede ser que se hayan sacado materias en una escuela, aunque admitió que en algunos establecimientos puede haber hecho un reagrupamiento de materias.

En cuanto a la deserción escolar, la funcionaria es consciente que la adolescencia es un periodo muy delicado de la vida y por ello es imprescindible que desde el Ministerio se desarrollen políticas que aseguren el bienestar socio-ambiental.

Reconoció que las tasas de suicidio, de ideación de suicidio, adicciones, chicos que se auto lesionan y de estudiantes que no van a clase forma parte de una realidad pavorosa que debe interpelar a todos los adultos y principalmente a quienes cumplen una función pública “¿Por qué no quieren ir a la escuela? ¿Por qué no van a clase? Y ahí vienen muchas preguntas. ¿Es feliz en la escuela? ¿La/lo tratan bien?, ¿Los profes van a clase?” se preguntó la ministra. Y a renglón seguido argumentó “Porque hay una relación muy directa entre el ausentismo del profe, del docente y el ausentismo del alumno”. Por eso considera que si los profes toman establecimientos a tiempo completo y no tienen la necesidad de ir de una escuela a otra, eso redundará en un beneficio directo, tanto para los docentes como para los estudiantes. Por un lado, porque los profesores se sentirán más motivados, conocerán mejor a sus alumnos y eso contribuirá a establecer vínculos más sólidos y estarán menos cansados. Finalmente comentó que está estadísticamente comprobado que cuando baja el ausentismo docente, los chicos también eligen ir más a clases.

La Ministra se refirió también a los objetivos del plan que llevan adelante, que tiene entre sus prioridades mejorar los rendimientos de los chicos, especialmente en matemática, lengua y comprensión lectora.

Más adelante, una vecina que está haciendo una investigación para la carrera de posgrado que está finalizando, enfocado en la empleabilidad, las competencias laborales y su interacción con los avances tecnológicos, en especial en todo lo que tiene que ver con Inteligencia Artificial, solicitó el apoyo del ministerio para hacer un trabajo de campo en algunas escuelas. Miguel respondió que su cartera puede facilitarle la tarea en las escuelas y a condición que comparta su informe final con el sistema educativo.

Llegó después el turno de otra vecina y periodista que focalizó su consulta en varios puntos, expresando lo siguiente: “frente a la buena noticia que significa el 20% de aumento presupuestario que recibirá el área de educación en 2026 en la ciudad de Buenos Aires, quería consultarle como ¿Cuánto de ese presupuesto derramará en la Comuna 11?, porque los vecinos, docentes y familias ven con preocupación el anuncio del posible cierre de 42 cursos solo en esta jurisdicción (entre nivel inicial, primario y secundario) a partir del próximo año lectivo. Dentro de esta realidad se inscribió la escalada de conflictos que aún están dirimiéndose en sede judicial, como son el desalojo de la Escuela Media Nº2 DE14 del bajo tribuna de la cancha de Argentinos Juniors que derrapó en la decisión de ‘fusión’ -como lo denominan las autoridades ministeriales- de la Escuela Nº16 DE 14 “Fray Justo Santa María de Oro”, el traslado de los alumnos de primaria y jardín de esa escuela a otros establecimientos de la zona y la denuncia que surgió en la audiencia judicial por parte de unos de los letrados de parte que aseguró que el nivel inicial que se queda sin salas en la “Fray Justo” será alojado, por falta de aulas, en el gimnasio de la escuela Nº24 DE17 “Dr. Francisco Beiró” y además es un establecimiento que está a alrededor de 20 cuadras de distancia de la escuela que se cierra.

Por último, la vecina quiso saber qué iba a pasar con la sección de primer grado de la escuela Dellepiane ya que desde el Ministerio habían enviado un informe al equipo de conducción sobre el posible cierre de una de las secciones de primer grado. Las familias aseguran que hay 30 aspirantes inscriptos para ingresar a ese curso, por eso finalizó su cuestionario con una última consulta: “¿Aún así lo cerrarían?”

Mercedes Miguel fue abordando cada uno de los temas.

En primer lugar, sin hacer mención de lo sucedido con la escuela media, pasó directamente a referirse a la escuela sometida a “fusión”. Anticipó que “todas las decisiones que tomamos, las tomamos sobre evidencia”. Luego pasó a detallar lo que sucede en el distrito 14, al que pertenece la escuela que dejará de existir el año próximo: “el distrito escolar más crítico es este. Tenemos 399 chicos que salen de sala de 5 para 86 secciones de primer grado. O sea, el promedio da tres niños por grado, siempre y cuando ninguna familia se mude o cambie de escuela a otro barrio”.

Luego dio un detalle del escenario en el que está la Comuna 11 “Matrícula de sala de 4 años: Tenemos una proyección que nos da 22% menos en 2026 respecto de 2023. Y en el caso de la sala de 5, entre 2023 y 2027 la proyección nos da 621 niños menos". Finalmente, para primer grado, la ministra señaló que la baja alcanzará al 37% en idéntico período de tiempo.

En base a estos números aseguró “No es que nosotros estamos tomando decisiones porque queremos damnificar a la escuela pública. Jamás haríamos una cosa así”. Y poco después agregó “No es mi propósito ser ministra para eso. Lo que sí nos pasa es que tenemos salas con 3, 4 ó 5 bebés y ninguna familia quiere que su hijo ó hija comparta el aula con 3 ó 4 niños.” Y continuó: “Hay una norma, que dice que para considerar a un grado, debe tener como mínimo 15 niños. Y esto tiene una explicación pedagógica y de socialización”. Sin embargo, mostrando su flexibilidad aseguró “Nosotros estamos cortando en 10 para analizar la fusión de salas. Porque si yo tomara la referencia de 15, se duplicaría [la cantidad de salas que se deberían cerrar]”

Otro aspecto que la ministra no quiso dejar pasar es que “acá ningún docente pierde su estabilidad laboral” porque “Cuando fusionamos salas, ese docente queda como pareja pedagógica”. Y para cerrar el punto sentenció “son decisiones difíciles, sí, claro. ¿Son agradables? No, por supuesto. ¿Son complejas? Muy complejas. Pero me toca hacerlo. Soy la ministra que está administrando. Tengo la responsabilidad (…) de garantizarle a todos los niños un grado donde se sientan plenos. La distribución de la oferta o de la matrícula es nuestra responsabilidad”. Y concluyó “Me toca ser la ministra de la crisis demográfica más importante de la historia de la Ciudad de Buenos Aires.”

Negó que el cierre de cursos tenga que ver con un tema presupuestario y lo circunscribió pura y exclusivamente a una cuestión de caída demográfica.

En cuanto al traslado del Jardín, Sorfo negó rotundamente que los chicos vayan a ser ubicados en un gimnasio y aseguró que todos tienen garantizado la vacante y estarán alojados en aulas, como corresponde.

Por último, en relación a la sección de primer grado de la escuela Nº1 DE 17 “Doctor Antonio Dellepiane”, informó que la decisión la iban a comunicar el día viernes 5 de diciembre.

Y según pudo constatar nuestro medio, dada la cantidad de niños inscriptos, en 2026 se van mantener las dos secciones de primer grado habilitadas.

Quizás el momento de mayor tensión sobrevino con la exposición de Gloria, una docente jubilada que relató la situación que está atravesando su nieto, pero que revela falencias dentro de un sistema que no cuenta con los soportes necesarios para llevar adelante la inclusión, que por ahora es más declamativa que real.

El nieto de Gloria es un chiquito de 11 años que padece TDAH “Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad” y a lo largo de su escolaridad ya pasó por doce escuelas.

La señora explicó “Es un niño que no tiene ningún problema de aprendizaje, solo de inquietud”. Debido a esta condición solo le permiten ir una hora diaria a la escuela y esta limitación también se refleja en la pobreza de sus aprendizajes. La mujer no pudo contener las lágrimas cuando relató “No conoce la República Argentina, no conoce la bandera… No conoce las provincias. Cuando le regalé un rompecabezas de nuestro país, me preguntó que era?... Eso está mal. Muy mal… Los maestros pueden ser muy buenos, pero una hora de clase por día no alcanza. No conoce nuestra patria. No sabe quien es San Martín, Belgrano, no sabe nada.”

La ministra admitió que el caso requería ser revisado y comprometió a la gestión ministerial para ver cómo podían acompañar a la escuela y a la familia de la mejor manera posible. Y tomó el caso para abordar la problemática de la inclusión educativa. Reconoció “Tardamos un año y medio de trabajo profundo para sacar una resolución que va totalmente en línea con lo que vos estabas pidiendo (refiriéndose a la abuela del pequeño)”.

Y quiso diferenciar “Hay discapacidades y discapacidades, hay trastornos y trastornos, y hay dificultades para el aprendizaje, que no necesariamente son una discapacidad para aprender. Está mal que a un niño lo hagan ir una hora por día [a la escuela]”. En la resolución que recientemente emitieron sobre inclusión educativa “pone al niño como bien supremo, ante toda decisión”.

Reconoció que en la actualidad la realidad es muy compleja: hay más niños diagnosticados con trastornos del espectro autista, TDAH, además de chicos con otro tipo de discapacidades. Miguel atribuyó que esto en parte obedece a niños cada vez más expuestos a las pantallas desde edad muy temprana. Por eso justificó la decisión de su ministerio: “sacar el celular del aula, como lo hice en agosto del año pasado, prohibiéndolo en el nivel inicial y primario y regulándolo en la escuela media. Lo hicimos porque las maestras de inicial nos decían que los bebés no hablan y lloran por el celular.” Y a renglón seguido se preguntó “¿Y por qué no hablan?” y se respondió: “Porque al no tener un chupete que succiona y desarrolla todos los músculos de la cara o a una mamá que cuando lo amamanta en vez de mirar al bebé está mirando el celular, empiezan los problemas…”

Y siguió: “Todo esto llega a nuestras aulas, pero detrás de cada niño hay una familia, una abuela, una mamá…”.  Admitió que hay errores por corregir y reconoció “Durante muchos años se decía ‘somos una ciudad inclusiva´, `la escuela es inclusiva´, y yo he visto chicos en una biblioteca haciendo dibujitos. Eso no es incluir”. Aseguró que para estos niños se deben diseñar planes personalizados de inclusión.

Para finalizar Miguel contó que desde el ministerio están desagregando el diseño curricular para adaptarlo a las distintas necesidades, como son el espectro autista, altas capacidades, discapacidades de todo tipo. Porque hoy el aula es más heterogénea y diversa que nunca y requiere docentes debidamente entrenados para asumir estos desafíos.

jueves, 11 de abril de 2024

LA OPINIÓN DE ESPECIALISTAS

ACTUALIDAD ECONÓMICA


EL "PLAN CANJE" DEL GOBIERNO


Nos cambia inflación en pesos por inflación en dólares.
Una decisión riesgosa que amenaza la recuperación, a las PyMES y a toda la economía real.


Escribe: ARIEL VENNERI.

Consultor económico financiero. Fundador del Grupo MAHE.




Los más memoriosos recordarán la implementación del plan de “canje” en la década del ´90 por parte del gobierno nacional. El mismo buscaba incentivar la venta de automóviles e impulsar la modernización del parque automotor, otorgando un bono a quienes entregaran su vehículo usado a un desarmadero. Este bono, luego podía ser aplicado como un descuento sobre el precio de compra de un auto nuevo.

De esta manera se podía eliminar un “cachivache” que no servía por el ansiado O km.

Las autoridades económicas de la actual administración nacional están implementando un plan canje pero invertido, con la intención de reemplazar algo malo, por algo que es peor.

Si me tienen paciencia, trataré de explicarles pero sin aburrirlos demasiado…

A principios de enero de este año, y luego de la visita de Papá Noel y los Reyes Magos, después de una devaluación del peso del 118% aplicada en diciembre, recuerdo haber charlado con amigos y clientes, sobre las notables inconsistencias en las medidas económicas anunciadas por el nuevo gobierno.

En esas conversaciones, destacamos la falta de un programa sólido para estabilizar los precios frente a la inevitable escalada inflacionaria, que no podía ser frenada apelando, solamente, a una violenta recesión y el retraso de sueldos y jubilaciones. Por lo menos no, si se pretendía buscar una solución sostenible a largo plazo.

Efectivamente, lo más preocupante era la ausencia de un programa monetario claro. Para simplificar y evitar términos técnicos y “difíciles”, la cuestión es que, ante una inflación en alza, que difícilmente se reduciría a un solo dígito en un corto plazo, resulta ilógico que se haya establecido una pauta mensual de devaluación del dólar del 2% y que más aún, que se mantenga después de cuatro meses.

¿Por qué digo que es ilógico y que no se puede sostener? Mes a mes, el GAP entre inflación y devaluación del dólar impulsa un fenómeno que no es nuevo en nuestra historia económica más reciente: se genera una fuerte inflación en dólares.

En resumidas cuentas, el gobierno está aplicando una nueva versión del Plan Canje. Nos cambia inflación en pesos por inflación en dólares.

Mantener el dólar subvaluado, es decir, sobrevaluar artificialmente el peso, ha sido históricamente una tentación persistente para todos los gobiernos argentinos desde mediados del siglo XX hasta la actualidad. En algún periodo de gestión, y bajo una u otra variante, esta estrategia ha sido un fuerte estímulo ya que genera la “sensación” temporal y efímera de “derrota” de la inflación.

En una economía donde hasta las abuelas en sus casas siguen la cotización del blue con la misma pasión que la telenovela de la tarde, un dólar planchado genera sensación inmediata de estabilidad y éxito.

No todo es lo que parece…

Pero las consecuencias que genera el retraso cambiario son muy malas, profundas y difíciles de revertir. Esto se debe a que quita el incentivo a las exportaciones, aumenta la importación indiscriminada y asfixia a las industrias nacionales -particularmente a las PyME que son mucho más sensibles a la suba de costos en dólares-. Además, genera un aumento brusco del desempleo y la incobrabilidad, y desalienta la inversión local y extranjera. Todas “pálidas” que generan gravísimos problemas.



Si la inflación en pesos es mala, y a nadie hoy por hoy le queda dudas de esto, la inflación en dólares es la versión “XL” del mismo problema. Se pasa de la preocupación por los precios que no paran de aumentar por el temor a quedarse sin trabajo.

En la actualidad, hemos alcanzado un nivel de desequilibrio tan extremo que, por tomar un ejemplo muy llamativo, el costo en dólares de una canasta básica de alimentos en nuestro país supera en hasta un 50% el costo de la misma en países de la Unión Europea e, incluso, en un porcentaje mayor, en el caso de EE.UU. Para ponerlo en términos claros (y que despiertan el apetito), hacerse un asadito completo en España cuesta menos de la mitad que prender el fuego en la parrilla de casa. Un desequilibrio de esa magnitud no dura mucho. Se corrige con medidas que se deben tomar en forma urgente, o peor aún, se corrige por sí solo.

Mercado inmobiliario: ¿cómo está hoy y que va a pasar?


El desarrollo y construcción de inmuebles es una actividad más de la economía real, productiva, y por lo tanto, no escapa al daño que causa la inflación en dólares. Sin embargo, tiene una particularidad muy llamativa en el contexto actual y lo que sucederá resulta fácil de predecir.

En solo cuatro meses, el costo en dólares de construcción de un departamento promedio básico, aumentó nada menos que un 80%. Según Informe de abril de Costos de Construcción de Reporte Inmobiliario marcó un incremento del 26% en dólares solo entre febrero y marzo, y del 80% acumulado desde diciembre.

Ante este panorama la pregunta obvia es ¿qué va a pasar con los precios? y la respuesta, aunque suena raro, es simple: sin importar cuál sea el escenario, van a aumentar. Aunque la afirmación suena temeraria, en realidad no lo es, ya que se da con los precios un fenómeno bastante inusual. En las últimas décadas, al momento que se toman medidas de ajuste “ortodoxo” (devaluación del dólar, recesión), los precios de los inmuebles siempre se encontraban en valores altos, y las medidas adoptadas generaban una paulatina o brusca caída, según el contexto y magnitud del ajuste.

En esta ocasión, sin embargo, los precios de los inmuebles vienen de atravesar casi cuatro años de caída, por lo que se encontraban en niveles de “piso” similares a los de 2010/2011. Es decir, inusualmente, el ajuste se aplica con precios en mínimos.

Es por esto que, el incremento de precios resulta inevitable, sea cual sea el escenario:
Si el gobierno reacciona y toma medidas para frenar la inflación en dólares, y transita un sendero de recuperación, los precios van a aumentar por la mayor demanda de inversores que ven mejoras en el panorama macroeconómico y un escenario de precios demasiado bajos (como ya se empezó a observar hacia finales del año pasado).

Si el gobierno no toma nota de la poca sustentabilidad de los indicadores económicos positivos ni corrige los desequilibrios existentes, los precios también subirán, no ya por la mayor demanda, sino por la sencilla razón de que, ante un incremento de costos de la magnitud de la registrada a hoy, no podrá ser soportado por ningún desarrollador, a riesgo de fundirse.

Esto no quiere decir que, en un mercado tan atomizado como es el inmobiliario, no sigan habiendo oportunidades interesantes para comprar, pero ¡atenti! con esto habrá que ser muchísimo más prudente a la hora de evaluar cada oportunidad ya que el riesgo de mayores costos, paralización de obras e insolvencia del desarrollador será notoriamente mayor.

lunes, 18 de marzo de 2019

NOTA DE TAPA

EDITORIAL

ENERGÍA
Equidad y Mercado
En búsqueda del justo equilibrio


Nadie duda que la energía es un factor fundamental tanto en el desempeño de la vida de una persona como en el despliegue del potencial productivo de un país.
Argentina es uno de los pocos países privilegiados del mundo con capacidad para generar energía a partir de recursos naturales convencionales no renovables, como son los que devienen del petróleo y el gas, y de recursos naturales no convencionales o renovables que se encuentran en la naturaleza en cantidades ilimitadas (el sol, el viento, las olas y las mareas, el poder del agua y el calor de la tierra).
Y esto es así desde el descubrimiento de los primeros pozos petrolíferos y gasíferos en Comodoro Rivadavia en 1907 hasta el autoabastecimiento que durante décadas alcanzó nuestro país; más aún con el reciente hallazgo y comienzo de explotación en Vaca Muerta cuyos yacimientos equivalen a más de 500 años de reservas respecto al consumo energético actual de Argentina y nos sitúa como el tercer país en la posesión de recursos de hidrocarburos no convencionales, detrás de Estados Unidos y China-.
Por su parte, las energías renovables nos abren infinitas posibilidades a partir de todas nuestras fuentes naturales no sujetas a agotamiento: el sol ideal de nuestro norte argentino produce una radiación como en casi ningún otro lugar del mundo permitiendo una alta productividad de las plantas solares; los vientos de nuestra Patagonia hacen volar los molinos a su máxima potencia, el vigor de nuestras olas y mareas podría ser una usina mareomotriz teniendo como epicentro las excelentes condiciones que ofrece la Península de Valdez, el poder del agua de nuestros ríos para generar energía hidráulica, el calor de la tierra (energía geotérmica) y el biodiesel producido a partir de la biomasa (residuos combustibles de origen biológico derivados de la agricultura).
A tal punto las energías renovables están tomando impulso de la mano de fuertes inversiones en el sector, que se estima que para el año 2025 el 20% de la oferta eléctrica estará cubierto por la generación de energía a partir de estas fuentes.

A prima facie, cualquiera que ve estos datos imagina que esta riqueza energética debería servir para fomentar el desarrollo gracias al influjo que estas ventajas cualitativas y cuantitativas podrían ejercer en el aparato productivo de un país en su dimensión industrial, comercial, servicios y hasta en los avances científico y tecnológico que vendrían de la mano de la investigación vernácula.
También es dable suponer que con semejante cantidad de recursos disponibles la población debería tener garantizado el derecho humano a acceder a un mínimo necesario de energía y a cada uno de los servicios públicos para el disfrute de un hábitat adecuado y de una vida digna con independencia de sus capacidades económicas.
Lejos de ello, hoy el acceso a la energía se ha transformado en bien “de lujo” a través de múltiples tarifazos que están ahogando a las familias a punto de poner en riesgo su capacidad económica para acceder a los bienes más indispensables hasta obligarlos a cortar los servicios por incapacidad de pago o la nueva tendencia de colocarles “modernos” medidores pre-pagos en las zonas donde reside la población en mayor estado de vulnerabilidad, quienes contrariamente a toda lógica se ven compulsados a adelantarle dinero a las compañías proveedoras de energía a cuenta del futuro consumo del servicio indispensable.
Del mismo modo, de la mano de facturas impagables muchas de nuestras empresas, fundamentalmente Pymes se están viendo jaqueadas y están las que ya tuvieron que bajar las cortinas definitivamente.
Recorramos algunos números. Según el Observatorio de Derecho a la Ciudad, desde el inicio del año 2016 los incrementos acumulados de los servicios públicos domiciliarios fueron, en promedio, del 2057% en gas natural, 1.491% en energía eléctrica y 1.000% en servicio de agua potable. En paralelo, en el mismo período si comparamos los ingresos interanuales de la mayoría de los trabajadores poniéndolos en relación a los índices inflacionarios de los últimos años, se observa una caída abrupta en términos reales. Es así como el costo para acceder a los servicios públicos domiciliarios pasaron de representar un 6% del salario mínimo al 23%. En Europa se considera que una familia está en situación de pobreza energética si el 10% de sus ingresos es destinado al pago de los servicios públicos.
Esta dura realidad empujó a un sector de la población a manifestarse en los “ruidazos” con diferentes niveles de adhesión según las esquinas y los barrios donde se autoconvocan. Buscan hacerse escuchar por sus representantes y por una clase dirigente que en algunos casos parece no estar consciente de estas realidades y en otros, indiferente al sufrimiento de muchos.
Pero, cuál es la causa de fondo de estos tarifazos? La Asociación Consumidores Libres advierte que obedecen “a la quita parcial de subsidios, la dolarización de la tarifa, la inflación y la falta de información fehaciente sobre el verdadero precio del gas en boca de pozo”.
Y muchos se preguntarán, hay opciones? Siempre las hay.
Podemos seguir por este camino, considerando que la energía es una mercancía transable más y entonces es lógico suponer que el eje esté centrado en garantizar una alta rentabilidad a las compañías energéticas y en la producción de excedentes exportables, aunque ello implique el padecimiento de las familias hasta el punto de dejarlas caer del sistema y que vuelven a vivir como en la Edad Media (alumbrándose a vela y calentándose con leña), sumado a altos condicionamientos para nuestro sistema productivo, especialmente para las pequeñas y medianas empresas.
O se puede imponer otra mirada, que considera que la energía es un Bien Social y el acceso a ella un Derecho humano, además de ser un recurso estratégico para el desarrollo de nuestro país. Desde esta perspectiva, el Estado ejercerá un rol fundamental. Sus regulaciones estarán orientadas a implementar políticas públicas de corto y mediano plazo que permitan el desarrollo sustentable del sector energético sin quitarle la provisión adecuada al mercado interno, tanto al sector residencial como al sector productivo, con tarifas razonables según los costos de producción local (no de precios internacionales dolarizados).

¿Usted qué opina?

Lic. Mónica Rodríguez