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sábado, 20 de junio de 2026

VILLA DEL PARQUE

PARROQUIA SANTA ANA Y SAN JOAQUÍN



SOSTENER LO IMPORTANTE EN TIEMPOS DE URGENCIA


Desde Cáritas, un grupo de más de 80 voluntarias y voluntarios le hace frente a la crisis cocinando los 365 días del año, acercando comestibles, ropa, calzado, juguetes y artículos de librería a quienes más lo necesitan


La mesa dispuesta para la entrega
de las viandas de un turno
La parroquia Santa Ana y San Joaquín tiene peso propio en Villa del Parque. Más allá de su rol religioso para la comunidad católica, ocupa un lugar clave en lo educativo y lo social, compartiendo el pulso del barrio con otras tantas entidades locales.

Dentro de su órbita, Cáritas se lleva una atención especial por su trabajo diario. Frente a una realidad que golpea duro y no da tregua, el equipo de la sede parroquial asumió un compromiso enorme: garantizar un plato de comida los 365 días del año. Es una movida enorme que la gran mayoría de los vecinos valora y sostiene, aunque, como suele pasar, también genera algunas posturas encontradas.

Para entender cómo sostienen este esfuerzo, nos acercamos una vez más a conversar con Cristina Panzuto, la coordinadora del espacio. El día que nos encontramos el clima no acompañaba para nada; el frío, la lluvia y un cielo colmado de nubes grises daban un paisaje desolador.

Llegamos a las 11 de la mañana, justo en el momento en que empiezan a repartir las viandas. Apenas cruzamos la puerta de la casa parroquial, el ambiente era otro. Adentro se respiraba pura energía: un grupo de voluntarias trabajaba a contrarreloj y con una sincronización admirable.

Mientras unas llenaban las bandejas en la cocina y las acomodaban en una mesa grande, otras se encargaban de llevarlas a los microondas para que salieran calientes. En simultáneo, había colaboradoras calentando pan en los hornitos. Una vez que todo estaba a punto, la encargada de la ventanilla recibía el combo del almuerzo (vianda, pan y una botella de agua) y se lo daba a la gente que esperaba afuera, haciendo fila bajo la tenue lluvia que no paraba de caer.

Esos minutos de espera, mientras Cristina terminaba de trabajar a la par del resto del equipo, nos sirvieron para ver desde adentro la dinámica exacta que repiten cada jornada para asegurarse de que nadie se quede sin comer.

Cuando finalmente terminó con las tareas de la cocina, Cristina se acercó dispuesta a entablar una charlar directa, sin vueltas y con la calidez de siempre.

P: ¿Cómo se vive el día a día?

R: Lo urgente tapa lo importante. Lo importante para nosotros sería poder continuar, como hacíamos antes, dando talleres de microemprendimiento, apoyo escolar, contención emocional, actividades de promoción y asistencia que son centrales para nuestra entidad. Lamentablemente en la actualidad no podemos hacerlo. No tenemos espacio. Toda la casa parroquial está abocada a lo que es Cáritas viandas y ropa para las familias.
La realidad es tan dura que en algunas de las últimas misas el párroco me pidió que diera testimonio y contara lo que estamos haciendo, para que los vecinos conozcan la trastienda de nuestra labor.

P: ¿Que sucede en el interior de la casa parroquial donde ustedes se desempeñan?

R: Actualmente somos más de 80 personas trabajando para Cáritas. Tenemos tres turnos de cocina: lunes, miércoles y viernes. En el grupo de cocina son alrededor de cinco personas cada día. El promedio de entregas diarias son 120 viandas, que se entregan en dos turnos, a las 11 y a las 18 hs, los 365 días del año.

P: ¿Cuántas viandas entregan por persona?

R: A las personas que vienen por ventanilla se les entrega una vianda. No es lo ideal, pero es lo posible. A veces, hay señores que nos piden más porque dicen que tienen hijos, pero como no lo podemos constatar, le entregamos solo a la persona presente.
Después por secretaría atendemos a familias del barrio. Empezaron siendo dos, después cuatro y hoy ya son más de veinte familias que pasan diariamente a buscar la comida.

P: A las familias del barrio también les entregan bolsones de alimentos, ¿no es cierto?

R: Si les damos las dos cosas, viandas y bolsas con artículos. Los bolsones pueden ser mensuales, quincenales, semanales, es a demanda, como surja. Hay familias que no tienen ningún ingreso por falta de previsión, problemas que no pudieron superar o no cuentan con jubilación, son los que están en situaciones límite. A algunos les cortaron la luz y el gas por falta de pago. Otros tampoco tienen agua y se van a bañar a la Parroquia La Candelaria o a Negrito Manuel.

P: Recuerdo que el año pasado tuvimos otra charla similar y nos comentaste que a la mayoría de los vecinos que estaban pasando necesidades se les entregaba bolsones de alimentos, pero no necesitaban viandas y si mi memoria no me falla, la cantidad de familias que acudían a este tipo de ayuda era sensiblemente menor.

R: Actualmente son más de veinte familias. También vienen algunos empleados de comercios y obras en construcción cercanas. De esta manera se ahorran $5000 o $6.000, comen un plato caliente y ese ahorro les significa llevar unos pesos más a sus hogares. Nosotros no preguntamos. Se les da de comer a todos.

P: ¿Por qué algunos reciben las viandas por ventanilla y otros por secretaría?

R: Porque los vecinos del barrio que vienen a retirar su alimento son personas que no están acostumbradas a tener que recibir este tipo de ayudas. Muchas de quienes retiran las viandas por ventanilla están en situación de extrema vulnerabilidad, algunos muy ansiosos y apurados, tienen otras normas de conducta y costumbres. Eso genera situaciones que pueden resultar violentas para nuestros vecinos.
Por otro lado, como solemos visitar el domicilio de los residentes de la zona y hacer una evaluación, sabemos cómo está compuesto el grupo familiar y las necesidades que atraviesan. A ellos se les entregan viandas para todo el grupo familiar. Si viene un matrimonio se les da cuatro viandas por día. Si tienen chicos, se les da dos por día por cada integrante. Aparte se les da pan y facturas de las panaderías del barrio que nos donan: La Nueva Muguet, La Aldea, Las Buenas Artes y la fábrica de churros El Topo.

P: ¿Qué contienen los bolsones de alimentos?

Según la cantidad de integrantes de cada grupo familiar, vamos armando las bolsas.
Normalmente están compuestas con 12 o 14 artículos: aceite, arroz, azúcar, fideos, latas de atún, arvejas, jardineras, duraznos, salsa de tomate, calditos para sopas, jugos, té, mate cocido, leche, mate cocidos, huevos.

P: ¿Qué contienen las viandas?

R: Tratamos que nunca falten las proteínas (carne o pollo). Un comerciante de la zona nos dona fiambres y embutidos, también lo ponemos. Con el queso hacemos pizzetas. Hay vecinos que nos traen carne picada y coditos de pollo. No ponemos las alitas enteras porque la comida resulta muy grasosa y poco nutritiva.
Estamos muy agradecidos, la gente es muy generosa. Así como hay algunos que se enojan con nosotros, no tantos, pero los hay, otros son inmensamente solidarios.

Algunas de las voluntarias con más años de trayectoria

P: Quiénes no están de acuerdo, ¿qué reclaman?

En general dicen que afean, ensucian…
Nuestros equipos entre turnos, sale a ver cómo está el atrio de la parroquia y de ser necesario limpian tanto nuestra vereda como la vereda de enfrente.
Es cierto, a veces puede quedar sucio y en algunas oportunidades hemos encontrado viandas vacías tiradas en la esquina. Es comprensible que a nuestros vecinos no les guste que pasen estas cosas, a mí tampoco me gusta, pero nosotros no provocamos esta situación. Cáritas lo que tiene que hacer, lo hace. Nosotros atendemos la urgencia, damos de comer.
Muchos no se dan cuenta que cuando el hambre o la extrema necesidad ataca a una persona, pierde el eje. Nosotros preferimos que vengan a buscar ayuda a la parroquia y no que estén golpeando las puertas de las casas desesperados. Quizás estoy magnificando un poco, pero hay que estar en la suela de los zapatos de esas personas que comen todos los días fideos y arroz.
Como te decía antes, nosotros no somos los causantes de este estado de cosas, somos el último eslabón de la cadena y como tal, damos un paliativo.
Para ser sincera, preferiría estar haciendo otra cosa, enseñando oficios, dando cursos, pero no podemos…

P: Algunos aducen, incluso autoridades, que el problema es que quienes se acercan a pedir provienen de la provincia de Buenos Aires. Este argumento también está internalizado en vecinos que entienden que se está ayudando a individuos que bajan del tren.

R: Nosotros atendemos seres humanos, provengan de donde provengan. Nuestra Constitución en su preámbulo dice que nuestro país abraza “a todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino”. Nosotros no discriminamos.
No podemos poner una zanja en la avenida General Paz para que no pasen desde la provincia, como alguna vez me han sugerido. Es verdad que hay personas que bajan del tren y vienen a buscar su vianda, será porque “Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires”.
Yo me pregunto, a los vecinos que les molesta la vianda tirada en la vereda, que comparto que no está bien, ¿no se indignan con los residentes que arrojan a la calle a cualquier hora del día y de manera indiscriminada cocinas, muebles, colchones, dejan ropa colgada en los contenedores para que las personas humildes se las lleven? Me parece que hay muchas cuestiones de convivencia social que debemos revisar y no todo es culpa de quienes tienen necesidades extremas, todos compartimos cierta responsabilidad.

P: ¿Cómo te afecta en lo personal esta situación?

R: Si me preguntás si los residentes de la capital tienen razón de estar molestos por este estado de situación, no dudo en que tienen razón, pero el origen de este mal no somos nosotros, quizás nuestra tarea lo deja más expuesto.
Desde Cáritas colaboro a diario para defender y proteger a la población que está en riesgo, pero al mismo tiempo comprendo y no descuido a mis vecinos, porque formo parte de esta comunidad, vivo aquí y cada noche cuando termino mis tareas me voy a mi casa que está a pocas cuadras.
La situación para las personas que recurren a nosotros es muy difícil y se está volviendo crónica. Tratemos de ver con empatía lo que está pasando. Todos somos hermanos.

P: ¿Cómo obtienen los fondos para solventar esta inmensa tarea?

R: Con recursos propios, no recibimos subsidios de nadie. Nosotros generamos el dinero para solventar todo. Por eso hacemos las ferias americanas con todo lo que dona la comunidad de Villa del Parque que comprende nuestra misión.
Hace 37 años que pertenezco a Cáritas, siempre hubo necesidades, solo que ahora es inédito.
Debemos comprender que quienes hoy están recibiendo nuestra ayuda son nuestros hermanos, no son vagos. No todos contamos con la misma estructura mental, partimos del mismo lugar o tuvimos las mismas oportunidades. Por otro lado, hay personas que tienen deterioros cognitivos, cansancio y ciertas incapacidades.
A quienes estamos incluidos en el sistema nos resulta fácil tildar de “vagos” a aquellos que están en situación de calle, nos cuesta percibir las dificultades que atraviesan.
Te cuento un caso: un chico al que le habíamos conseguido trabajo. El día anterior a que se incorporara le dimos ropa y pudo ir a bañarse a una parroquia cercana, pero como duerme en la calle, a la noche le robaron las zapatillas y al día siguiente no pudo presentarse.
Pregunto, ¿Cómo hace una persona en situación de calle para acudir a un baño, para higienizarse diariamente, mantener un buen estado de salud?, ¿Realmente creemos que una persona que no está limpia, que le faltan los dientes, que anda acarreando todas sus pertenencias de un lado para otro le va a resultar sencillo conseguir trabajo? Es muy complejo.

P: ¿Qué mensaje te gustaría transmitir a nuestros vecinos?

R: Nosotros atendemos a los más necesitados porque creemos firmemente que hay que amar al prójimo como a nosotros mismos. Estamos convencidos de lo que hacemos.
Si pudiéramos les daríamos de comer en la casa parroquial, que es una de las cosas que nos piden, para que no estén en la calle. No podemos. Es imposible porque todos los salones están ocupados con las actividades de cocina, de clasificación de ropa (calzados, útiles, todo tipo de indumentaria), armarios con alimentos …
Antes dábamos la merienda a los más necesitados en el salón del fondo. Pero la situación cambió radicalmente. No podemos hacer ingresar a 70 personas en cada turno, la población nos desborda.
Por otro lado, la parroquia no es solo Cáritas, acá funcionan más de 35 instituciones, como ser Adultos Mayores, Legión de María, Corazón de Jesús…. Todas ellas necesitan espacios.
Sabemos que no está bueno dar la vianda, que la persona se vaya y coma en la calle, pero es lo que está a nuestro alcance, paliar el hambre.
Ojalá nosotros en algún momento podamos volver a hacer las tareas que habitualmente hacíamos en Cáritas y nadie más necesite que le alcancen un plato de comida.

P: ¿Entregan medicamentos?

R: No, nosotros no damos medicamentos. Hay parroquias que tienen dispensario, como Santa Rita, San Rafael, Soledad de María, San Cayetano. Con receta de hospital o PAMI les entregan gratis los medicamentos a quienes se presenten.

Silvia colabora hace 5 años
en Cáritas y es una de las
responsables de organizar
la ropa
P: ¿Quisieras agregar algo más?

R: Nosotros desde Cáritas podemos llevar adelante esta misión porque tenemos la casa dispuesta y abierta para trabajar gracias a la cabeza de nuestra comunidad. Su compromiso pastoral y social, nos permite llevar adelante esta labor.
También estamos súper agradecidos con los chicos del colegio y la parroquia, un grupo maravilloso siempre dispuestos a darnos una mano.
Y seguimos contando con la figura deprobation”. Ellos ayudan con los traslados para hacer entregas a otras parroquias con las que también colaboramos.

P: Quienes quieran sumarse, ¿cómo tienen que hacer?

R: Pueden acercarse lunes, miércoles y viernes, a partir de las 8,30 y hasta las 19hs, me ven a mí. El único requisito es amar al otro, tener buena voluntad y disponibilidad horaria.
Los invito a todos a que vengan y vean.


P: ¿Este mes es la colecta anual de Cáritas, no es cierto?

R: Si, pueden depositar las donaciones en sobre o en la alcancía de la parroquia. Los flyers y folletos tienen un QR para escanear la cuenta, pero esos aportes van directo a Cáritas central. Las donaciones que dejan en nuestra parroquia las podemos administrar nosotros, el 33% queda en casa y el resto va a Cáritas central y Cáritas Argentina.

martes, 24 de junio de 2025

VILLA DEL PARQUE

INSTITUCIONALES


BRAZOS QUE ABRAZAN

El corazón de un barrio solidario y la labor de Cáritas - Parroquia Santa Ana y San Joaquín


Aquí están, ell@s son: un gran equipo que colabora en cada feria americana
En estos días donde el frío arrecia se multiplican las manos solidarias tratando de ayudar a quienes más lo necesitan y no la están pasando bien.

La solidaridad es una cualidad que ha caracterizado al pueblo argentino a lo largo de la historia. La empatía y capacidad de tender una mano a quienes lo necesitan se hacen plenamente visible ante catástrofes, como pueden ser inundaciones o terremotos. También se hizo tangible durante la pandemia de COVID-19 donde infinidad de instituciones y personas se pusieron al servicio de quienes, aislados por la cuarentena, no tenían forma de auto sustentarse.

Este sentido de comunidad, que se extiende a lo largo y a lo ancho de nuestro país, va conformando redes que permiten, aún en los momentos más complejos, que el desamparo no sea parte de la norma. Esa generosidad tiene una cara que se traduce en donaciones de todo tipo, sea en dinero, indumentaria, alimentos no perecederos, artículos de limpieza, productos de higiene personal, muebles, electrodomésticos, etc… la otra parte, quizás menos visible, son los cientos de entidades, mayormente de la sociedad civil, que conforman un entramado ordenado y organizado que recibe los elementos, los clasifica y dispone una logística que no siempre es sencilla, para asegurarse que todo llegue a los destinatarios que corresponde.

Una de estas entidades es Cáritas, una organización de la Iglesia católica que trabaja para dar respuesta a las cuestiones sociales que derivan de la pobreza. Uno de los 3.500 equipos de trabajo que conforman esta entidad, que tiene delegaciones en todos los rincones del país, es Cáritas - Parroquia Santa Ana y San Joaquín de Villa del Parque (Pedro Lozano 3136).

Como en otras oportunidades, nos acercamos una vez más a la sede y fuimos recibidos por la señora Cristina Panzuto y su equipo de voluntarias. Ellas nos fueron contando las tareas que las ocupa en la actualidad y cómo las llevan a cabo.


Graciela, Rosario, Aurora, Susana y Cristina
El corazón del equipo de Cáritas
Parroquia Santa Ana y San Joaquín de Villa del Parque

Ni bien atravesamos la puerta de la sede, Cristina nos invitó a recorrer el espacio. Tan solo dando una mirada por las diferentes habitaciones el visitante va tomando magnitud del trabajo que vienen desarrollando. El orden, la prolijidad y la organización son el denominador común de esta muestra de verdadero amor al prójimo. La primera sala está destinada al acopio de alimentos, elementos de higiene y limpieza metódicamente clasificados por productos; en la siguiente habitación hay armarios donde se ubica la indumentaria y el calzado para niños, jóvenes y adultos, separado por talle, limpio, planchado y aromatizado. Luego viene el taller de reparación de ropa y juguetes. Allí nos encontramos con Susana y Graciela. En ese momento, Susana nos contó que estaba abocada reciclar unas camisas que ya no podían ser donadas porque tenían los cuellos muy gastados y estaba aprovechando la tela para transformarla en cintas al bies y ponerlos como dobladillos de las frazaditas que entregan. Mientras tanto, Graciela se dedicaba a reparar chiches, y según confiesan sus compañeras, "los deja como nuevos. Es una experta".

A continuación, está la cocina, el punto neurálgico de la actividad diaria. Las viandas ya estaban cuidadosamente dispuestas sobre las mesadas, listas para ser entregadas en el segundo turno de la tarde.

P: ¿Todos los días entregan viandas?

C. P.: Así es. Estamos entregando más de cien viandas diarias, dos veces al día, a las 11 y a las 18 horas, de lunes a lunes, los 365 días del año. No sé si hay otra entidad que realice esta tarea sin descanso, como hacemos nosotros.

Todas las viandas listas para 
ser entregadas
P: ¿Qué contienen las viandas?

C.P.: Tratamos que la comida sea balanceada. Por lo general, entregamos un plato caliente que contiene arroz, fideos o legumbres, combinado con verduras y alguna carne vacuna, pollo o salchicha parrillera, acompañado con una porción de pan, una botellita de agua y algo dulce.
También armamos viandas especiales para personas que padecen enfermedades crónicas, como puede ser diabetes, hipertensión, intolerancia a las harinas... A ellos les hacemos un menú que no les haga mal. Por ejemplo, hoy tenemos hamburguesas de espinaca y ensalada primavera.

P: Además de las viandas que entregan diariamente también hay familias a las que les proveen bolsones de mercadería…

C.P.: Hay personas que se acercan a la parroquia a pedir asistencia. Nuestra primera medida es tomarles los datos, luego mantenemos una charla inicial y combinamos una entrevista al domicilio. Actualmente hay más de 90 familias que estamos asistiendo dentro del radio de la parroquia. Algunas están compuestas por dos, tres, cuatro y hasta seis integrantes. En función de los resultados de la evaluación socio-ambiental, determinamos la frecuencia y volumen de mercadería que les entregamos, que no solo consta de alimentos sino también de elementos de higiene y limpieza. Donde hay niños y adultos mayores solemos reforzar.

Bolsones de productos
preparados y listos
para entregar

P: Es decir, gran parte de la asistencia es a vecinos nuestros. Es un mito entonces (que muchos repiten) que la ayuda que brinda la parroquia es a personas que vienen de la provincia de Buenos Aires…

C.P.: lamentablemente hay muchas familias de Villa del Parque que no la están pasando nada bien y recurren a nosotros.
Además de las bolsas de mercadería, hay vecinos que necesitan que los asistamos diariamente con viandas calientes. En general, se trata de personas que están impedidas de cocinarse porque les cortaron los servicios por no poder pagar las boletas de gas y/o luz.

P: ¿Hay otras líneas de ayuda?

C.P.: De la pandemia nos quedaron algunas poquitas familias que viven en José C. Paz a las que asistimos con útiles escolares, libros de textos, guardapolvos... que se lo llevamos a su localidad.
Luego trabajamos en red con otras parroquias derivando medicamentos (nosotros no disponemos de farmacia) y provisión de ropa a personas de situación de calle.

P: ¿No entregan más ropa?

C.P.: Solo a las familias que asistimos. A las personas en situación de calle que vienen a tocar timbre, las orientamos y mandamos a otras parroquias que se ocupan de ello y a las que nosotros trasladamos parte de las donaciones. Tomamos esta decisión porque se produjeron algunos incidentes que nos pusieron en riesgo y también nos resulta muy difícil atender tantas cuestiones a la vez.

P: ¿Qué centros cercanos entregan ropa a personas en situación de calle? Es importante transmitirlo porque estamos atravesando los días más fríos del año y corren peligro de enfermarse o perder la vida.

C.P.: Para indumentaria recomendamos ir a las Parroquias San Luís Gonzaga (Baigorria 4260), Corazón de María (Carlos Antonio López 2781) y el merendero Negrito Manuel (Fernández de Enciso 4522).
Las parroquias cercanas que disponen de farmacia y entregan medicamentos son Soledad de María (avenida Mosconi 4119), San Rafael (José Pedro Varela 5272) y Santa Rita (Camarones 3443). Cuando recibimos remedios, se los enviamos a ellos para que los distribuyan a quienes lo necesitan.


P: ¿Cómo hacen para abastecerse?

C. P.: Hacemos compras mayoristas. Habitualmente vamos a la misma distribuidora, ya nos conoce y nos hace un precio súper especial, inclusive nos suele obsequiar muchos remanentes. Por otro lado, nos proveemos a través del Banco de Alimentos, una organización sin fines de lucro que nos suele enviar los listados de productos que tienen en stock y nosotros elegimos los que más necesitamos. También es sumamente económico.
Los panificados son donados por tres importantes confiterías de la zona: "La Aldea", "La Nueva Muguet" y "Las Buenas Artes".
Las verduras las compramos en un negocio de la zona.

P: ¿Cómo obtienen los recursos para hacer todo lo que hacen?

C.P.: Prácticamente toda nuestra financiación proviene de las ferias americanas. Solemos hacer cuatro al año. La próxima es el 6 y 7 de septiembre. Y los días 26 y 27 de noviembre será la feria navideña.

P: ¿Las ferias son herramientas muy importantes para ustedes?

C.P.: Son fundamentales porque nos permiten cumplir con nuestra misión. Una virtud que tiene nuestra organización es que nos autosustentamos, no recibimos subsidios ni subvenciones de nadie. Gracias a Dios y al Espíritu Santo vivimos en una comunidad muy generosa. Con el fruto de las donaciones podemos hacer estas ferias que son un verdadero éxito.

El stand de los juguetes es uno de los más 
concurridos en cada feria

P: ¿Existe otro tipo de donaciones?

C.P.: Algunos vecinos suelen acercarse y preguntar si pueden donar dinero. En esos casos, les damos los datos de nuestra cuenta bancaria donde pueden transferir y/o depositar la ayuda que deseen brindar.
Excepcionalmente y por primera vez en lo que va del año, en este mes de junio recibimos de la Vicaría Devoto 90 bolsones de comida (Contienen: fideos, arroz, harina de maíz, aceite, azúcar y yerba). Todo va a ser entregado a las familias de la zona que asistimos.

P: ¿Cómo está conformado el equipo de Cáritas de la parroquia Santa Ana y San Joaquín?

C.P.: El equipo somos cinco personas. Venimos a las 8.30 de la mañana y nos vamos a las ocho de la noche. Contamos con 20 voluntarios que van rotando y otros 50 que se abocan diariamente a la comida. Todos brindamos este servicio ad honoren, no hay ninguna persona rentada. 
Quisiera hacer un agradecimiento muy especial a nuestro párroco, el Padre Lalo (Eduardo Javier Lopardo), que día a día nos acompaña y nos guía en esta labor.

viernes, 22 de mayo de 2020

ACCIÓN SOCIAL

NUEVA PROPUESTA


CÁRITAS TE AYUDA A DIFUNDIR TU MICROEMPRENDIMIENTO Y/O SERVICIO QUE BRINDÁS

Una iniciativa abierta a la comunidad totalmente gratuita.

Las personas interesadas para poder acceder deben cumplir los siguientes requisitos para publicar:
- Enviar su folleto  o tarjeta con los siguientes datos:
1. Información breve del producto o servicio que ofrecés.
2. Teléfono de contacto y/o redes sociales
3. Localidad/barrio de entrega o retiro.
4. Opcional: entregas a domicilio.

Los datos se reciben por mensaje privado en las redes sociales de CÁRITAS o por mail a empleo.devoto@caritasbsas.org.ar

Términos y condiciones:
CÁRITAS no se hace responsable de las siguientes cuestiones:
A. No hacen recomendaciones de los productos ofrecidos.
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viernes, 14 de diciembre de 2018

CÁRITAS - PARROQUIA SANTA ANA Y SAN JOAQUÍN

ENTREVISTA

SOLIDARIDAD A FLOR DE PIEL

Con Cristina de Panzuto - directora de Cáritas de la Parroquia Santa Ana y San Joaquín- mantuvimos un intenso diálogo que desnuda dos caras de una misma realidad: el dolor de aquellos que son golpeados de lleno por la situación económica y por otro lado, la tarea inmensa, silenciosa, solidaria de voluntades que se unen y multiplican para ayudar a contrarrestar esas situaciones, llevar alivio y establecer caminos de solución virtuosos.

Hay equipo! Algunas de las señoras de Cáritas
Parroquia Santa Ana y San Joaquín de Villa del Parque
Quizás la palabra compasión entendida como aquel sentimiento de tristeza que produce el ver padecer a alguien y que impulsa a aliviar su dolor o sufrimiento, a remediarlo o a evitarlo, junto a la fe sean los motorcitos que activan la tarea solidaria de miles de voluntarios que forman parte de Cáritas Argentina.
Entre ellos está Cristina de Panzuto, una mujer que abrazó esta causa hace más de 31 años y como directora de la sede que funciona en la Parroquia Santa Ana y San Joaquín de Villa del Parque lleva adelante una enorme tarea junto a un equipo de hombres y mujeres que día a día eligen como parte de sus vidas ayudar al prójimo.
Con Cristina mantuvimos un intenso diálogo que desnuda dos caras de una misma realidad que quizás muchos no la perciban en toda su dimensión. Por un lado el dolor de aquellos que son golpeados de lleno por la actual situación económica y por el otro la tarea inmensa, silenciosa, solidaria y multiplicadora de voluntades que hoy, como ayer y como lo seguirán haciendo en un futuro están dispuestos a colaborar y a unirse para contrarrestar esas situaciones, llevar alivio y establecer caminos de solución virtuosos.

P: ¿Cómo están viviendo desde Cáritas la situación actual? ¿Ha crecido la demanda de personas con necesidades?
R: La demanda creció en más de un 70% respecto del año pasado. Hace dos años recibíamos un promedio de 5 a 6 ambulantes en los días de atención. En el 2017 se elevaron a 10/12 y la semana pasada atendimos a 33 familias en situación de calle. A estas personas se suman las 8 familias del barrio que asistimos con regularidad semana a semana.

P: ¿Cuál es el promedio de edad de las personas que se acercan?
R: Hay familias jóvenes del barrio con chiquitos de diferentes edades. En los últimos tiempos se están acercando adultos mayores, gente que vive desde hace años en Villa del Parque, generalmente en casas antiguas. Son personas que hasta hace poco tiempo podían mantenerse con su jubilación pero ahora ven triplicados sus gastos y siguen percibiendo prácticamente los mismos ingresos. Vienen con las boletas de servicios en la mano, muchos llorando por la impotencia de no poder pagarlas.
Todo es muy dinámico, y cada semana nos encontramos con realidades diferentes.

P: ¿Cuáles son las realidades más duras?
R: Las personas en situación de calle.
Cuando se instalan ambulantes en el atrio de la parroquia, enfrente o en la estación tratamos de ubicarlos en los refugios, pero el sistema no está preparado para la complejidad del contexto actual y termina convirtiéndose en algo perverso.
Los refugios normalmente discriminan a las personas por sexo, están los de hombres y los de mujeres. Si hay una familia con hijos, los separan y el problema mayor surge cuando hay un solo jef@ de familia con hijos de diferentes sexo. Esto provoca que muchos no quieran ir a este tipo de sitios.
Ahora, por ejemplo, hay una pareja que se ubicó en el atrio y no quieren ir a los refugios porque tendrían que separarse y además no quieren abandonar a su mascota.
Otro de los problemas son las pertenencias. Con muchas cosas no pueden entrar a los refugios porque no tienen donde dejarlas y si tan solo llevan un bolsito es probable que cuando se duerman, los pierdan. Los horarios de entrada y salida en estos sitios son muy restringidos e inflexibles, deben entrar a las 19 y retirarse a las 7 hs del día siguiente, si se pasan del horario de entrada no los reciben.

P: ¿Ustedes observan que crece el número de personas en situación de calle?
R: Sí, por supuesto. Hay gente que se está quedando sin trabajo. Arrastrada por esta situación dejan de pagar los alquileres y como consecuencia son expulsados de las viviendas.
Pero lo más grave es que estas personas no están preparada para vivir en la calle, es durísimo y en la “primera de cambio” les sacan todo lo que tienen.
Ahora tenemos el caso de un muchacho de 29 años que adeudaba el alquiler del lugar donde vivía y terminaron echándolo sin permitirle llevarse sus pertenencias entre las que se encontraban las herramientas de trabajo. Nos trajo este folleto –Cristina saca del bolsillo una hoja oficio plegada con el diseño del volante-, le vamos a sacar fotocopias para que el chico pueda repartirlas e intente recuperar el trabajo. Lo más triste es que el muchacho está viviendo en la calle. Él no está preparado para eso.
Suele ocurrir que los vecinos vemos gente en situación de calle durmiendo de día. La mayoría piensa que son vagos, pero no es cierto. Duermen de día porque es cuando se sienten más seguros. De noche tienen que estar alertas para que los más “expertos” no les den algún “puntazo” para robarles. Además, cuando duermen se olvidan que tienen hambre.

P: ¿Qué días atiende Cáritas en la Parroquia?
R: Atendemos los lunes de 9 a 13 hs y los miércoles de 16 a 20 hs, aunque siempre el horario se extiende.

P: ¿Cómo se compone el equipo?
R: Quince señoras somos estables, la mayoría vecinas de la zona. Algunas venimos lunes y miércoles y otras solo un día de la semana, según la disponibilidad que tengan. Se suman hombres y mujeres que son enviados por temas judiciales menores y deben cumplir una probation. Gracias a esto contamos con hombres que colaboran. Pero lo más lindo que suele sucedernos con estas personas es que una vez que nos conocen, se encariñan con la tarea, surge un afecto mutuo y siguen colaborando una vez terminada su situación judicial. Eso es muy gratificante.
También nos están ayudando ministros de la Eucaristía.
Tengo que decir que desarrollamos nuestra labor con gran libertad y mucho apoyo por parte de los sacerdotes, de la Vicaría y de la Casa de la Caridad (Argerich 3718, Agronomía) donde hay trabajadores sociales, bolsa de trabajo, dan clases de peluquería, maquillaje social, capacitación para atención de personas de la tercera edad y también actúan como un centro distribuidor de tareas. La Casa de la Caridad cada tanto nos abastece de alimentos.

Las chicas del Taller de Microemprendimiento
P: ¿Los voluntarios tienen tareas asignadas?
R: Algunos realizan tareas específicas y otros hacemos de todo. Por ejemplo, hay señoras que son profesoras y están abocadas a dar clases de apoyo escolar para chicos de nivel primario y secundario, fundamentalmente en lengua, matemática e inglés.
Susana y Graciela coordinan el Taller de Microemprendimiento de mujeres. Un espacio que además de orientar, también es muy valorado por la contención mutua que se genera. En ciertas oportunidades concurren psicólogos, médicos y trabajadoras sociales que les dan charlas.
Hay un grupo abocado a clasificar, ordenar y entregar provisiones y ropa a las familias que asistimos en forma regular y a quienes se acercan de manera espontánea.
Otros se encargan de recibir a las familias, hacer un primer abordaje con una ayuda inicial. Luego tratamos de visitar sus casas y hacer un seguimiento semanal o quincenal, dependiendo de la problemática por la cual estén transitando.

P: ¿Cómo recaudan?
R: A través de donaciones. Los vecinos de Villa del Parque son muy generosos y dan una amplia respuesta que nos permite ir cubriendo la demanda.
En general las donaciones de alimento generalmente incluyen fideos, arroz, harina de maíz, aceite, azúcar... y ropa.
La realidad es que la demanda a cubrir es mucho más abarcativa. Son necesarios artículos de higiene personal, de higiene femenina, pañales…
Entonces con lo que recaudamos en las Ferias Americanas que realizamos tres veces al año vamos cubriendo y completando los artículos que necesitamos para entregar.
Cuando comienza el ciclo escolar proveemos de útiles, libros, guardapolvos, algunos suelen ser donados por una casa de uniformes de Cuenca. Ellos también nos proveen de ropa de trabajo para adultos cuando necesitamos.

P: ¿Entregan medicamentos?
R: En general derivamos a las personas con estas necesidades a las parroquias que tienen farmacias como Santa Rita, San Cayetano y Nuestra Señora de La Salud (Av. Mosconi y San Nicolás). Pero ante una urgencia tratamos de ayudar.

P: ¿Articulan con algún otro comedor?
R: No. La Asociación Vecinos Solidarios del Padre Mujica brinda cenas los días miércoles por la noche en la Plazoleta Williams. En alguna oportunidad me han pedido asesoramiento y se los he brindado a título personal con mucho gusto. Ellos también nos han derivado personas cuando por sus necesidades exceden las posibilidades de lo que la agrupación lea puede brindar.

P: ¿Para estas fiestas hay alguna propuesta especial?
R: Como todos los años, a partir del 5 de diciembre está armado el arbolito solidario, adornado con campanitas que del lago posterior sugiere una donación, que no necesariamente debe ser esa, sino aquello que la persona pueda dar.
Desde Cáritas Santa Ana para las festividades preparamos una canasta que entregamos a las familias con artículos de primera necesidad como arroz, fideos, azúcar, aceite y le sumamos turrón, sobrecitos de jugo, tomate, garrapiñada, paté, picadillos, mayonesa, caballa, jurel o atún.

P: Si tuvieras que dar un mensaje a los vecinos, que les dirías?
R: Que tengamos confianza y seamos tolerantes con las personas en situación de calle. Dispongamos de un minuto para pensar que esa persona hoy está en el último eslabón de una cadena de la cual no todos somos culpables pero si somos responsables de tender nuestra mano solidaria.

Los invito a acercarse a Cáritas, a los comedores, a los duchadores de la Iglesia La Candelaria, y a toda institución sea de algún credo o no, para dar una mano. Entre todos podemos ayudar.