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martes, 14 de junio de 2022

INSTITUCIONALES

ENTREVISTA

ARCO VIOLETA


Una creativa y desafiante iniciativa nacida en la Comuna 11 para concientizar, visibilizar, reflexionar y prevenir la violencia por motivos de género los femicidios.



El pasado 3 de junio se cumplieron 7 años de la primera movilización masiva de "Ni una menos" producida después del asesinato de Chiara Paez.
Desde entonces a la fecha, ya han sido víctimas de femicidios 2041 mujeres y solo en lo que va de 2022 pereció una mujer cada 25 horas por violencia de género. El drama no concluye con estas muertes porque a partir de sus desapariciones quedaron 2361 hijas e hijos huérfanos, de los cuales el 64% son menores de edad. Estas estadísticas surgen del Observatorio "Adriana Marisel Zambrano" de La Casa del Encuentro.

En la pelea por dar visibilidad a la problemática y amplificar los caminos que conduzcan a una mayor conciencia social que vaya obturando los comportamientos machistas que desembocan en distintos grados de violencia familiar y hacia la mujer, un grupo de mujeres de la comuna 11 lanzó el Proyecto ARCO VIOLETA, que recientemente dio un paso más hacia la formalidad y se convirtió en una asociación civil inscripta en la Inspección General de Justicia.
Nuestro medio tuvo oportunidad de conversar con una de las integrantes que encabezó el proyecto desde sus inicios y actualmente lidera la entidad, la señora Claudia Fabiana Rizzo.

P: ¿Cómo nació el proyecto Arco Violeta?
R: Somos un grupo de mujeres que trabajamos en la Comuna 11, realizando prevención y brindando asistencia por motivos de violencia de género.
Desde esta tarea y desde la experiencia acumulada, nos pusimos a pensar cuál podía ser una estrategia válida que no solo tenga que ver con mujeres sino que también involucre a los varones.
Y fue entonces cuando surgió la idea de apelar a uno de los bastiones del deporte que a su vez es un amplificador cultural masivo y un motor de pensamiento social: el fútbol.
Consideramos que es fundamental que los varones se involucren como una forma de tomar conciencia y como un camino para avanzar en una causa social de gran importancia como es la violencia por motivos de género.

P: Una tarea donde varones y mujeres deben trabajar en conjunto…
R: Así es. Y principalmente para que el varón también comience a ser protagonista de cambios profundos interpelando a sus pares.
Para erradicar la cultura patricarcal machista debemos hacer una profunda transformación porque así como hay hombres feministas, también hay mujeres machistas. Estamos atravesados por esta cultura. Y para ir deconstruyendo esos esquemas tan enquistados en la sociedad es indispensable el compromiso real de todos los actores. Las campañas no pueden ser solo discursivas, de la boca para afuera, se necesita un compromiso real, que sientan que esto debe ser así.

P: Y dónde comienza esta estrategia?
R: Por la niñez. Por eso creamos el ARCO VIOLETA, para que se vea en los clubes, para que los niños que tienen a sus ídolos que son los jugadores vean desde la niñez este proceso de transformación, este camino a la igualdad, a la integración, a la construcción que tiene que ver con una mirada diferente.

P: Fue muy audaz la iniciativa…
R: Ya lo creo!. Intervenir un arco de fútbol con color violeta es muy fuerte porque no olvidemos que estamos actuando dentro de uno de los bastiones del patriarcado y del machismo como históricamente ha sido el fútbol.
Fue un gran desafío. Por eso, nosotros simbólicamente consideramos que es una especie de "arco del triunfo" de las mujeres, de poder ir más allá.
Además, hay que tener en cuenta que cuando comienzan los partidos los jugadores ingresan a la cancha con una bandera que dice "Los varones decimos basta. Vivas las queremos".

P: ¿Estas intervenciones también abarcan un proyecto más integral?
R: Desde ya, se trata de un trabajo más profundo, que tiene que ver con entrar a los clubes de barrio, con propuestas que incluyan capacitaciones y un sinnúmero de actividades.

P: Este proyecto que ahora se transformó en una asociación civil y nació en la Comuna 11, ¿Cómo va creciendo?
Hace un año presentamos el proyecto en el la Sede Villa del Parque del club Racing donde estuvieron presentes la ministra Gómez Alcorta, funcionarios, dirigentes deportivos y vecinos.
A lo largo de los meses fuimos trabajando en forma conjunta con otros clubes de la comuna, como "Ciencia y Labor" y "Villa Sahores".
Luego compartimos una experiencia muy linda organizando un mini torneo mixto en la Comuna 2, en el club "Creciendo por el fútbol".
Días pasados se realizó una jornada en la sede capital del Club Racing donde los niños, el equipo técnico y los papás portaron las camisetas y la bandera de nuestra entidad.

El 18 de junio tenemos previsto un partido, que posiblemente sea mixto, en el club Peñarol Argentino donde están convocadas las siete federaciones de fútbol.
En este crecimiento estamos trascendiendo las fronteras de la ciudad de Buenos Aires y ya nos llamaron de varias provincias. Río Negro, Tucumán y Salta están interesadas en que llevemos esta iniciativa.

P: ¿Qué cosas ayudarían a hacer crecer este proyecto?
R: A nivel comunal sería muy importante que los comuneros lo declaren de interés y nos brinden su apoyo y difusión.
También estamos conversando con diferentes organisos públicos, tanto a nivel de la ciudad como a nivel nacional.
Dentro de unos días vamos a reunirnos con Paula Ojeda, nueva gerenta de la AFA.

P: Además del fútbol, están promoviendo estas campañas en alguna otra disciplina?
Por el momento no, pero no descartamos avanzar en otras actividades deportivas.

P: Nos pasarías un contacto para que aquellas personas que deseen sumarse y colaborar puedan comunicarse?
R: Claro. Nuestro WhatsApp es 11.2358.0971. También nos encuentran en Instagram: @arco.violeta.

sábado, 13 de febrero de 2021

EDITORIALES

FEMICIDIOS EN ARGENTINA


“NOS QUEREMOS VIVAS, LIBRES Y SIN MIEDO”.


NI UNA MENOS.


Entre el compromiso real, la hipocresía y la desidia.


Escribe: Lic. MÓNICA RODRIGUEZ - Dirección


Días pasados amanecíamos con la noticia del femicidio de Úrsula Bahillo, pocos días después otra joven fue asesinada en Marcos Paz a manos de su pareja y delante de sus pequeños hijos.

Estos casos que trascendieron en los medios de comunicación masiva no son más que una pequeñísima muestra de tantísimos casos que permanecen silenciados ante la opinión pública escondiendo una verdadera endemia que se agrava año tras año.
Sin haberse cumplido al cierre de nuestra edición los primeros 45 días de iniciado el 2021, ya se contabilizaban 46 femicidios, más de uno por día, según el parte del Observatorio Lucía Pérez (*). En la mayoría de cada una de estas tragedias quedaron niños huérfanos. Pero mirar estas cifras es tan solo contabilizar los casos más extremos y los que llegan a esclarecerse. Quedan otros tantos en investigación, los intentos de femicidios que no terminaron de perpetrarse, la violencia de género, familiar y todos los tipos de acoso que subyacen cotidianamente contra las mujeres y niñ@s.

Ante este cúmulo de violencias es claro que la voz de las mujeres y de los varones de bien se alza cada vez más alto para luchar con verdadero compromiso contra este flagelo.

Es evidente también que el sistema debe y puede mejorarse para contar con más herramientas que permitan actuar y neutralizar a los agresores mucho antes.

Pero no podemos permitir que la hipocresía nos gane y sea un factor que distraiga y postergue abordar de una vez por todas esta emergencia nacional.

El Estado argentino hoy cuenta con los elementos e instrumentos necesarios para impedir estos femicidios. Y el caso de Úrsula Bahillo desnuda como la desidia fue además del autor material, la causante de una muerte que podría haberse evitado.

Mientras el Estado se permita mantener calentando sillas a “funcionari@s que no funcionan” -como dijo una alta mandataria no hace mucho tiempo- ocupando cargos en el ámbito público en todos los poderes y niveles, personajes elegidos a dedo, por amiguismo, acomodo y hasta por “herencia” y no sean reemplazados por funcionarios probos que lleguen a ocupar esos puestos después de haber atravesado concursos públicos transparentes donde demuestren su capacidad, idoneidad y sobre todas las cosas su verdadera vocación de ser servidores públicos, nada cambiará.
Estos malos funcionarios y malos empleados públicos seguirán siendo una “maquina de impedir” cualquier política pública que se proponga implementar y serán un freno para la actuación de quienes sí intentan por todos los medios ejercer su función de manera eficiente y eficaz.
Es decir, aquí que nadie se haga el distraído mirando para otro lado. Pongamos el foco donde debemos ponerlo porque podremos crear más organismos federales, provinciales y/o municipales, cambiar y dictar las leyes más progresistas pero no pasarán del papel y la muerte de mujeres por violencia de género se seguirá multiplicando si las sanciones no recaen sobre toda la cadena de responsables que por no cumplir con su deber en tiempo y forma (por acción o por omisión) terminan siendo participes/facilitadores para que los femicidios ocurran.

Y esto es lo primero que debemos exigir el colectivo femenino y todos los varones de bien. De lo contrario, solo alimentamos el gatopardismo (cambiar todo para que nada cambie).