Mostrando entradas con la etiqueta LITERATURA ARGENTINA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LITERATURA ARGENTINA. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de febrero de 2021

EDUCATIVAS Y CULTURALES

VIDA Y OBRA


HORACIO QUIROGA


Un escritor que dejó un importante legado a la literatura americana


El 19 de Febrero de 1937, en Buenos Aires, se suicidaba con cianuro el dramaturgo y cuentista, llamado el Allan Poe americano, ese día se apagaba la vida de Horacio Quiroga. 
Nacido el 31 de Diciembre de 1878, en Salto, Uruguay, con el nombre de Horacio Silvestre Quiroga Forteza, pese a estudiar en el Instituto Politécnico de Montevideo mostraba inclinación por las artes, la literatura y la naturaleza. Mientras trabajaba como mecánico colaboraba con notas y poemas para el periódico “La Reforma”. 
En 1898 conoció a su primer amor y musa, María Esther Jurkovski, pero los padres judíos ortodoxos de la joven la alejaron de él, fruto de esa relación son sus primeras y geniales obras “Las sacrificadas” y “Una estación de amor”. Junto con otros autores fundó el taller literario “Consistorio del Gay Saber” desde el que en 1901 editó “Los arrecifes de coral”. 
Ese año tomaría un giro inesperado cuando una fiebre Tifoidea acabó con la vida de sus hermanos Prudencio y Pastora, y él limpiando un arma mató accidentalmente a su amigo Federico Ferrando. 
Pese a quedar libre de culpa y cargo cayó en una profunda depresión. Para alejarse de estas tragedias se mudó brevemente a Buenos Aires donde fue profesor del Nacional Buenos Aires. 
Horacio en su carácter de eximio fotógrafo fue convocado por Leopoldo Lugones para un viaje de descubrimientos a Misiones.

Luego de esta experiencia explotó en él una pasión por el cuento corto basado en tragedias de la vida rural y cuentos para niños con animales parlantes y jugosos relatos. De este período es el maravilloso y espeluznante cuento “El almohadón de plumas”. 
Se instaló en una chacra en Misiones donde explotó un Yerbatal y daba clases, se casó con su alumna Ana María Cires de quien tuvo una hija llamada Eglé y otro llamado Darío. El inexplicable suicidio de Ana María lo obligó a mudarse a Buenos Aires donde trabajó en el consulado uruguayo mientras escribía en el sótano donde vivía con sus hijos. 
En 1917 recopiló una serie de trabajos en brillantes libros como “Los salvajes”, “El desierto” y “Cuentos de amor de locura y de muerte” escrito sin coma por su expreso pedido. Luego de varias idas y vueltas entre Buenos aires y Misiones se instaló definitivamente en la selva con su nueva esposa y su nueva hija, pero ya sin trabajo estable comenzó a vivir en la miseria. 
Cuando le diagnosticaron cáncer de próstata, su mujer lo abandonó y se llevó a su hija a Buenos Aires.
Sin dinero y sin esperanzas de vida fue internado en el Hospital de Clínicas de Buenos Aires, allí se entera que en los sótanos se encontraba encerrado un tal Vicente Batistessa. Vicente era considerado un monstruo con una horrible deformidad similar a la del inglés “Joseph Merrick” (El Hombre Elefante). Indignado pidió que se liberara del encierro y lo pusieran en su misma habitación, como era de esperar se hicieron muy amigos. 
En sus últimas horas de agonía, Horacio le pidió a Vicente que lo ayudara a suicidarse con cianuro. La noche del 19 de Febrero de 1937 se apagó voluntariamente la vida de Horacio Quiroga. Su invalorable legado también incluye “Cuentos de la selva” y “La gallina degollada y otros cuentos”.

martes, 16 de febrero de 2021

EDUCATIVAS Y CULTURALES

HOMENAJE


JULIO CORTÁZAR
Nuestros barrios, presentes en la profusa obra del memorable escritor


Julio Cortázar en su juventud junto a su madre
Un 12 de febrero de 1984 fallecía en París (Francia) el escritor Julio Cortázar, sus restos descansan en el cementero de Montparnasse.
Fue una figura singular y marcó la literatura argentina. Su pluma dejó trascender este rincón de Buenos Aires, el barrio Rawson (Agronomía) que el escritor en sus cuentos identificó con Villa del Parque, donde vivió durante su juventud.
Julio Cortázar nació en Bélgica el 26 de agosto de 1914. Sus primeros años de vida transitaron entre ese país, Suiza y España. Cuando tenía 4 años su familia decidió venir a vivir a Argentina, radicándose primero en Bandfield y años después (1934), él, su madre y hermana Ofelia (Memé) se mudaron a un departamento en el tercer piso del Pabellón I de la calle José Gervasio Artigas 3246 en el barrio Rawson, Agronomía. Vivió allí de manera permanente hasta 1937.

El edificio del barrio Rawson
donde Cortázar vivió durante su juventud
Se recibió de Maestro Normal egresado del Colegio Mariano Acosta y Profesor en Letras. 
Inició la carrera de Filosofía y Letras en la Universidad de Buenos Aires pero el imperio de la realidad y la necesidad de trabajar lo trasladarían a Bolívar para dar clases. En ese período solo volvía al barrio de Agronomía a pasar los veranos. Cuando se trasladó a Chivilcoy para seguir ejerciendo la docencia, la mayor cercanía de esta localidad le permitía visitar a su madre y a su hermana los fines de semana.


En 1951 Julio Cortázar decide emigrar y asentarse definitivamente en Francia, con esporádicos viajes por el resto de Europa y América Latina. El último viaje que realizó a nuestro país fue a fines de 1983, tras el advenimiento de la democracia.

Vista aérea de barrio en aquellos años
La obra de Cortazar está atravesada por una particular sensibilidad artística y preocupación social que lo identifica con las clases marginadas y los movimientos de pensamiento progresistas. 
Es considerado uno de los autores más innovadores y originales de su tiempo por su maestría del lenguaje, dominio del relato corto, la prosa poética y la narrativa breve en general, creador de importantes novelas que inauguran una nueva forma de hacer literatura en el mundo hispano, rompe los moldes clásicos mediante narraciones que escapan de la linealidad temporal siempre al borde entre lo fantástico y lo real.
Es una de las grandes figuras del llamado “Boom” de la literatura latinoamericana junto con Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Juan Rulfo, Carlos Fuentes, Juan Carlos Onetti, Mario Benedetti, Jorge Luis Borges y Ernesto Sábato.
Entre sus obras se destacan “La casa tomada” escrita en el departamento del barrio Agronomía, “La autopista del sur”, “Bestiario” un libro que incluye el cuento Omnibus donde dedica un párrafo a Villa del Parque, “Historias de cronopios”, “La vuelta al día en ochenta mundos” y “El perseguidor”.
En 1963 se publica “Rayuela", obra incluida en la lista de las cien mejores novelas en español del siglo XX.

En su literatura están presentes elementos que fueron trascendentes y que marcaron su vida mientras vivió en Agronomía y que de alguna manera él lo identifica con Villa del Parque. Una de esos elementos es su amada biblioteca que lo inspiró a escribir “Rechiflao en mi Tristeza” Poema de 1976.

Te evoco y veo que has sido
en mi pobre vida paria
una buena biblioteca.
Te quedaste allá,
en Villa del Parque,
Con Thomas Mann y Roberto Arlt y Dickson Carr,
con casi todas las novelas de Colette,
Rosamond Lehmann, Charles Morgan, Nigel Balchin,
Elías Castelnuovo y la edición
tan perfumada del pequeño
amarillo Larousse Ilustrado,
donde por suerte todavía
no había entrado mi nombre.


Esta marca vuelve a observarse en el cuento “Ómnibus”, que forma parte del libro Bestiario. Allí el literato escribió: “A las dos, cuando la ola de los empleados termina de romper en los umbrales de tanta casa, Villa del Parque se pone desierta y luminosa. Por Tinogasta y Zamudio bajó Clara taconeando distintamente, saboreando un sol de noviembre roto por islas de sombra que le tiraban a su paso los árboles de Agronomía. En la esquina de Avenida San Martín y Nogoyá, mientras esperaba el ómnibus 168, oyó una batalla de gorriones sobre su cabeza, y la torre florentina de San Juan María Vianney le pareció más roja contra el cielo sin nubes, alto hasta dar vértigo (…) Por la calle vacía vino remolonamente el 168, soltando su seco bufido insatisfecho al abrirse la puerta para Clara, sola pasajera en la esquina callada de la tarde".