sábado, 23 de mayo de 2026

INSTITUCIONALES

ENTREVISTA


ALMA Y CORAZÓN PUESTOS AL SERVICIO DE LOS CLUBES E INSTITUCIONES BARRIALES


Conversamos con Claudia Rizzo y Pablo Salcito, representantes de una federación que reúne a veintisiete entidades de la capital federal. Estos referentes nos comentaron la compleja situación que atraviesan en estos días la mayoría de las asociaciones civiles sin fines de lucro frente a las subas acumulativas de los servicios y los recortes de subsidios. También nos contaron los proyectos que están desarrollando con una mirada social y de género.



La Federación para la defensa de los clubes e instituciones barriales (FEDECIBA) acaba de cumplir tres décadas de vida pasado 19 de marzo.

En esta oportunidad, pudimos conversar con dos miembros de comisión directiva, que además son dirigentes sociales de nuestra comuna,  Pablo Salcito, actual presidente de FEDECIBA y representante del club Ciencia y Labor, y Claudia Fabiana Rizzo, presidenta de la asociación civil Arco Violeta y pro-secretaria de la entidad de segundo grado.

P: ¿Qué temas son los que más preocupan hoy por hoy a los miembros de la federación?

Pablo Salcito: Desde hace un tiempo las tarifas están en el centro de la escena. En enero nos dieron un sablazo con el rebalanceo que hicieron las compañías eléctricas y todavía muchos de nuestros clubes no han podido compensar esa suba porque es difícil ajustar las cuotas sociales en un momento económico donde el presupuesto de muchísimas familias se ha visto ajustado, además somos conscientes que los socios hacen un esfuerzo para seguir concurriendo a hacer actividades en los clubes del barrio.
A esta realidad se suma que fue quedando retrasado el fondo para infraestructura con el que la ciudad anualmente apoya a los clubes y esto reciente la posibilidad de que las entidades encaren mejoras ó incluso arreglos de envergadura van quedando entre los pendientes. A la par, otro aspecto que perjudicó a los clubes es que la actual gestión nacional suspendió todos los  apoyos.
En estos contextos, nos encontramos que los clubes van sobreviviendo día a día con el pago de las cuotas de los socios, pero, según nos cuentan representantes de las entidades barriales que están dentro de nuestra federación, los mayores problemas sobrevienen cuando aparece algo inesperado, como la rotura de un caño, problemas de filtraciones… si la comisión directiva no cuenta con ahorros, hacer frente a esas grandes erogaciones resulta prácticamente imposible.
En este sentido, los dirigentes son claros en apuntar que los números no cierran o cuesta mucho que las cuentas se mantengan en equilibrio, aunque, al menos por el momento no se visualiza una crisis tan profunda que ponga en riesgo la continuidad de los clubes de barrio que nosotros representamos.

P: ¿Notan que hayan mermado los socios en los clubes?

Pablo Salcito: En general no se nota una baja de socios. Como te dije antes, las familias ponderan que los chicos estén en el club haciendo actividades. Quizás notamos que antes las familias iban a los partidos a acompañar a los jugadores y se quedaban toda la tarde, hoy envían solo al nene para que juegue porque no pueden abonar las entradas para todos los acompañantes. Ahí notamos que hay una caída del poder adquisitivo.

Claudia Rizzo: Igual hay que considerar que nuestra federación nuclea a clubes de la capital federal. Y si bien hay diferencias entre entidades que están radicadas en sur respecto a las ubicadas en barrios del norte porteño, estas diferencias son mínimas en relación a las particularidades que atraviesan instituciones que están en algunas zonas de la provincia de Buenos Aires o del interior del país, parten de realidades muy distintas.

P: ¿Cómo observan los vínculos dentro de los clubes?

Pablo Salcito: En general son todas comunidades sanas, disfrutan de compartir y se saben organizar muy bien.
De todas maneras, notamos que hay una violencia social instalada y nos enteramos por los medios de comunicación de hechos gravísimos. Sabemos que esas cosas tarde o temprano pueden llegar a nuestros clubes, como está pasando en algunas escuelas. Los clubes son instituciones muy parecidas al colegio, forman parte del territorio y están muy cerca de las familias. Por eso estamos abordando estas temáticas, para trabajarlas desde la prevención y nos propusimos redactar un protocolo.

Claudia Rizzo: Sabemos que los clubes son entidades deportivas, pero también cumplen una función social esencial. Desde este lugar queremos trabajar en campañas de prevención.

P: ¿Ya han hecho alguna?

Claudia Rizzo: El año pasado organizamos una campaña solidaria de recolección y donación de botines que tuvo una excelente recepción y pudimos entregar gran cantidad de pares de calzados deportivos.
Además, Arco Violeta, la asociación que presido, encontró el apoyo incondicional de FEDECIBA y de la AFA para llevar nuestro proyecto Botiquín de Gestión Menstrual a todos los clubes, colegios y hospitales.
Valoro mucho tener esta posibilidad de integrar la comisión directiva de FEDECIBA porque pudimos instalar una agenda y aportar nuestra perspectiva de género en instituciones que no es común que las tengan porque suelen estar muy masculinizadas.
Otro proyecto muy enriquecedor que hicimos desde Arco Violeta y contamos con el apoyo de la federación es “La pelota lleva la palabra”, donde los niños y adolescentes de los clubes son escuchados de manera horizontal y donde el juego les permite transmitir algunas vivencias que tienen que ver con el bullying, la discriminación o violencias que suceden dentro de las instituciones deportivas. Hoy el tema está más en la palestra, pero nosotros lo venimos trabajando desde hace más de tres años y tenemos el orgullo de haber sido pioneros.

P: ¿Por qué creen que este trabajo social y de prevención es importante para llevarlo adelante en los clubes de barrio?

Claudia Rizzo: Porque, como dijimos antes, los clubes hoy en día cumplen una labor social trascendente y a ellos concurren chicas y chicos que van a realizar sus actividades con alegría, nadie los obliga. Eso es formidable para que sean permeables a recibir contenidos que los puede ayudar mucho.
Por nuestra parte, los adultos tenemos que escucharlos, prestarles atención y conocerlos por sus nombres, ellos deben saber que no son un número más en el club.
No menos importante es que la dirigencia lo vaya entendiendo y asuma la importancia de trabajar en prevención.
Hoy desde el Estado no hay prácticamente campañas preventivas. No escuchamos, como otrora, informar y alertar sobre el peligro del HIV, seguridad vial o incluso, la verdadera pandemia que padecen los jóvenes de quedar atrapados por las apuestas en línea.
Nosotros queremos poner especial énfasis en todas estas cuestiones desde la federación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario