miércoles, 12 de mayo de 2021

PERSONALIDADES...

DE NUESTRA HISTORIA


FRANCISCO P. MORENO

Cien años y una deuda


Francisco P. Moreno murió hace un siglo, durante la madrugada del sábado 22 de noviembre de 1919 a raíz de una angina de pecho. Había nacido tres meses después de la caída de Rosas. Como era de esperar para una persona de extrema generosidad, terminó pobre en su modesta y última casa de Charcas al 3400. Tan pobre, que el Banco de la Nación Argentina remató los pocos bienes que le quedaban para cubrir las deudas contraídas para sostener sus obras solidarias. Tenía 67 años y sobre su pecho llevaba un relicario con la bandera del Ejército de los Andes. Por desavenencias con el gobierno, no hubo representación oficial en el funeral ni en los homenajes. En contrapartida llegaron telegramas de condolencias desde otros países y se autoconvocó una multitud para despedirlo: científicos, docentes, ex compañeros de trabajo, amigos, vecinos y una gran cantidad de niños y mujeres que fueron epicentro de sus actos benefactores.
La obra de Moreno fue enorme y polifacética: donó las tierras para crear el primer Parque Nacional del país (1903) y sus colecciones para fundar el glorioso Museo de La Plata (1878). El mismo que tuvo que costear en parte con su bolsillo para que las obras no se detuvieran. Poco antes de inaugurarse el museo el diario La Nación escribió: "Esta institución científica es la obra exclusiva de Moreno". Él, preocupado por dejar expuesta la vulnerabilidad del Estado solicitó la publicación de una carta (22 de abril de 1887) para reconocer el impulso, apoyo y recursos financieros de la Provincia de Buenos Aires y de su Gobernador Carlos D´Amico. Apenas se limitó a reconocer: "y si alguna vez he empleado los [recursos financieros] míos propios, ha sido sólo para adelantar la obra".
Más tarde, con la venta de la mayoría de las tierras que le quedaban creó -en su quinta de Parque Patricios, donde vivía- las "Escuelas Patrias" para alimentar y educar a los chicos pobres (llegó a tener entre 200 y 350 por día). Recordemos lo que pensaba al respecto: "Si el Estado obliga al niño a concurrir a la escuela, el niño tiene derecho a que el Estado lo alimente cuando sus padres no están en situación de hacerlo..." porque "un niño con la barriga vacía no puede aprender a escribir la palabra pan". Sabía que era una apuesta necesaria y de largo aliento: "donde el trabajo y la escuela reinan la cárcel se cierra".
Luego fundó las "Cantinas Maternales" para dar abrigo y ayuda a las madres solteras y a aquellas que necesitaban trabajar sin contar con un lugar donde dejar a sus hijos. Incluso, contrataba amas de leche para alimentar a sus bebés. Complementó esa labor social creando "La obra Patria", una institución destinada a recoger "niños de la calle", dándoles apoyo y enseñándoles oficios varios para que pudieran enfrentar su futuro. En esa primera década del 1900 dio vuelo a todos sus sueños sociales. Seguramente, la desdicha de haber sobrevivido a cuatro de sus siete hijos reforzó su vocación para asistir a los más desafortunados.
En 1912 creó la Institución Nacional de Scoutismo Argentino, siendo presidente de su primera comisión directiva. Dos años después, presentó al Consejo Nacional de Educación dos proyectos: las "Escuelas Nocturnas para Adultos" y la "Escuela para la Cenicienta". Esta última para que las maestras dieran clases a las hijas que quedaban a cargo de sus hermanos menores en los hogares humildes.
Cuando se casó su hija, el regalo de bodas fue otro acto pedagógico: 30 máquinas de coser para que ese día las repartiera entre las mujeres más necesitadas de la parroquia.
Si bien eludía los eventos sociales, un día antes de morir concurrió a la fiesta de fin de curso de una escuelita en Barracas. Lo vieron decaído y avejentado. Sabemos lo que sentía: "no puedo dormir pensando en lo que hay que hacer para la mayor grandeza y defensa del país, y mi falta de fuerzas, de recursos y de vista para hacerlo comprender en esta capital tan extrajera para los nativos…"
Un mes después de su muerte, en el salón de actos de las Escuelas Patrias del Patronato de la Infancia, su amigo y colaborador Clemente Onelli fue claro: "No venimos aquí a realzar sus méritos o a afirmar sus virtudes y abnegaciones; no nos toca a nosotros cumplir con este deber. Ustedes se han reunido aquí, para que los niños, con su manera inocente festejen el recuerdo de Moreno y para que ustedes que lo conocieron en vida, al reunirse alrededor de su sombra en esta sala que se llamará con su nombre, se juramenten a seguir con todo tesón la abnegada obra iniciada, que hoy prospera en el barrio más pobre de la ciudad, donde las ideas del verdadero socialismo se iniciaron no con conferencias de oradores, sino con un asilo y una escuelita, y siguieron con más escuelas y más asilos…"
En 1934 se elevó un proyecto de ley para levantar un mausoleo en su memoria en el Parque Nacional Nahuel Huapi, el mismo que fundó el sistema nacional de áreas protegidas. Si bien fue aprobado por unanimidad, pasó una década hasta que se trasladaran sus restos a la última morada: la isla Centinela. Por eso, las embarcaciones que navegan frente a ella hacen sonar su sirena para saludarlo. A nosotros nos queda la gratitud permanente y su autodefinición: "Me enorgullezco de haberme contado entre los hombres que se creen nacidos para servir a la patria".
Ojalá que su casa natal en la esquina porteña de Av. Paseo Colón y Venezuela, todavía en pie, pueda ser recuperada por el Estado para desarrollar allí un centro de interpretación que repase su vida y los valores que encarnó para seguir inspirando al resto de la sociedad a ser solidaria con las personas menos favorecidas y con la naturaleza. Esta es una modesta deuda que la buena voluntad política debería saldar con inteligencia por el bien del país.

Claudio Bertonatti
Asesor científico de la Fundación Azara
e Investigador adscrito de la Universidad Maimónides


NOTA: 
Dos artículos recomendados por el autor de este artículo:
- "Francisco Pascasio Moreno": http://www.revisionistas.com.ar/?p=8488/
- "Francisco Pascasio Moreno": http://www.losglaciares.com/es/parque/biogmoreno.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario