sábado, 18 de julio de 2020

CIUDAD DE BUENOS AIRES

PROPUESTA.


AMBICIOSO PROYECTO PARA UNA LEY MARCO DE ESPACIOS VERDES

Un conjunto de ONGs lideradas por el Observatorio del Derecho a la Ciudad (ODC) se propuso la ambiciosa tarea de redactar un proyecto de ley marco de Espacios Verdes para la Ciudad.
Lo acompañó en la elaboración la Cátedra de Ingeniería Comunitaria (CLIC), los Jóvenes por el Clima, el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPYPP), el Frente Territorial Salvador Herrera, la organización Asuntos del Sur, el Museo del Hambre, la Asamblea Plaza Pringles y Rocamora, Urbana Te Vé y la Asociación por la Justicia Ambiental (AJAM).


¿Cuáles son las razones?
La ciudad de Buenos Aires es una de las capitales del mundo con menos espacios verdes. Se dice que tiene 6 m2 por habitante, pero este número termina siendo ficticio toda vez que dentro de esa cifra se contemplan como espacios verdes, áreas privatizadas, canteros y hasta jardines verticales.

¿Por qué la importancia de plantear ahora este tipo de ley?
En el último taller realizado el 4 de julio a través de Zoom, Jonatan Baldiviezo lo explicó con claridad: “Porque estamos en el contexto ideal: la ciudad está empezando a discutir el Plan Urbano Ambiental, que es la ley madre de nuestra ciudad, porque regula cuestiones relacionadas al espacio público, los espacios verdes, las actividades productivas, vivienda, servicios públicos y transporte. Es decir es una ley que regula prácticamente todas las dimensiones de nuestra vida urbana” y desde allí surge también la oportunidad de discutir un proyecto de estas características, sobretodo porque cuando hace dos años se lanzó la discusión del Código Urbanístico solo atendió la regulación constructiva de las parcelas dejando fuera la regulación a los espacios públicos y dentro de ellos a los espacios verdes públicos.
Por otro lado, nuestra ciudad carece de un Código Ambiental, por lo tanto el manejo de la tierra pública y de los espacios verdes está totalmente desregulado.
Según las organizaciones que llevaron adelante la iniciativa, todo esto dio cabida a que en los últimos 12 años se avanzara en una privatización histórica de tierras públicas que implicó el sacrificio de muchos espacios verdes, principalmente de pulmones que están al sur de la ciudad (Parque Roca, Parque de la Ciudad, Parque de la Victoria) y el sacrificio de espacios que estaban pensados para convertirse en espacios verdes como son los grandes playones ferroviarios, últimas tierras libres que tenía la ciudad para pensar grandes parque públicos.

¿Cuáles fueron las directrices que siguió el proyecto?
La iniciativa pivotea sobre tres grandes ejes:
Salud: se necesitan espacios para garantizar una mejor salud para la población y esto queda claramente demostrado con la pandemia. La ciudad carece de suficientes espacios para que la población pueda desahogar su encierro sin temor a ser contagiado. Los pocos espacios que existen se saturan rápidamente a determinadas horas o días de la semana.
Ambiental: para paliar la crisis climática. Como toda gran ciudad, la nuestra tiene dos frentes de peligro: inundaciones e islas de calor. En este sentido los espacios verdes constituyen una garantía para mejorar la absorción y como regulador de temperatura.
Planificación urbana: contar con espacios verdes públicos con usos sociales diversificados contribuye a una mejor convivencia y calidad de vida de quienes residimos en esta ciudad.

¿Qué indicadores promueve este proyecto y por qué?
Todos sabemos que la Organización Mundial de la Salud recomienda que las ciudades deberían garantizar 15 m2 por habitantes, pero hay otro indicador no menos importante, y es que toda persona debería tener un espacio verde público a no más de 400 metros de su lugar de residencia.
La combinación de ambos indicadores es clave para una distribución equitativa de espacios verdes , tanto desde el punto de vista cuantitativo como cualtitativo. Tener grandes pulmones sin espacios verdes de cercanía puede ser muy contraproducente. Y eso lo viven hoy los habitantes de barrios como Almagro, Boedo y en nuestra comuna Villa Santa Rita.
En cuanto al otro indicador, un estudio reciente remarca que en una ciudad como la nuestra se necesitan solo 90 hectáreas para garantizar un espacio verde de proximidad, pero se necesitan 1.900 ha para garantizar 10 m2 por habitante y dotar a la urbe de grandes parques que actúen como pulmones verdes.

Algunas cuestiones medulares e innovadoras que propone el proyecto:
Su definición de espacio verde público: 
“Se considera espacio verde público a todo espacio que cumpla con cada uno de los siguientes requisitos:
a. Su superficie sea agreste o parquizada.
b. Sea de acceso público e irrestricto las 24 horas. No se considerará espacio verde público a los espacios privatizados, explotados comercialmente por privados, del dominio de particulares, o aquellos en los que se cobre una tarifa o precio para su ingreso y uso.
c. Su suelo sea absorbente permitiendo la filtración del agua de lluvia sin restricciones hacia las napas.
Cada espacio verde público o predio ubicado dentro del Distrito Urbanización Parque debe tener como mínimo el 80% de su superficie absorbente.
d. Posea las dimensiones adecuadas para su uso social y cultural colectivo. La reglamentación determinará las dimensiones mínimas de su ancho y largo, y la superficie mínima. 

A los fines de esta ley no se considerará espacio verde público a los canteros, las veredas verdes, los separadores de carriles de tránsito o las terrazas verdes y a las superficies verdes verticales.
Los patios y jardines que no cumplan los requisitos enumerados en este artículo no serán considerados espacios verdes públicos a los fines de esta ley.”

2. Crea una Mesa de Trabajo Participación y Consenso que deberá elaborar un Plan de Manejo Participativo y todos los espacios verdes pasarán a jurisdicción de las comunas. Estos espacios en el futuro estaría prohibido enrejarlos y cada comuna debe tomar la decisión de mantener o sacar donde hoy existen.

3. Otro capítulo innovador se refiere a la Agroecología urbana “En cada espacio verde público superior a una hectárea y media deberá disponerse espacio para una huerta agroecológica demostrativa, para una casa de semillas”
También se deben realizar intercambios de semillas y talleres periódicos de capacitación.
Aquellos espacios verdes públicos mayores a una hectárea deberán tener:
a. Una sección destinada al cultivo de plantas que atraigan mariposas, colibríes y otros polinizadores.
b. Una sección de árboles frutales y plantas comestibles y medicinales.
d. Un espacio amigo de la lactancia materna con facilidades adecuadas para las mamás y sus bebés.
e. Feria de productores de alimentos agroecológicos y/u orgánicos de la agricultura familiar, campesina e indígena y de la economía social y popular.
En cada espacio verde público de más de dos (2) hectárea de superficie se deberá contar con una estación saludable en la que se brinden de manera gratuita controles básicos de salud e información sobre árboles frutales, plantas medicinales y comestibles, huerta agroecológica, semillas, alimentación saludable, agricultura familiar, campesina e indígena, agroecología urbana, la soberanía alimentaria, el cuidado del agua como bien común y derecho humano y la importancia de la lactancia materna.

Por último el proyecto también sugiere medidas para incrementar los espacios verdes en la ciudad.
Para quienes deseen acceder al texto completo del borrador del proyecto pueden ingresar a: https://buff.ly/36tgx6b

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