EN EL RECUERDO...
DEVOTO DESPIDE A “MINGO” PIRRAGLIA
Una vida dedicada al barrio que tanto amó.
Fomentista del progreso local, referente y pieza clave de múltiples entidades intermedias. Deja un legado inestimable de solidaridad y buena vecindad.
Hoy nos toca dar una triste noticia. En el día de ayer, lunes 3 agosto, falleció Domingo José Pirraglia, un querido vecino de Devoto que a lo largo de su vida fomentó el progreso del barrio que tanto amó.
Pocos residentes lo conocían por su nombre y apellido, porque para todos era simplemente “Mingo”, un hombre de carácter afable, sonrisa amplia y brazos siempre abiertos dispuestos a abrazar, colaborar y ayudar a su comunidad sin dudarlo ni por un segundo.
Mingo nació en Buenos Aires un 22 de febrero de 1949 y partió de este mundo el pasado 3 de agosto de 2026. Estaba casado con Marta. La pareja tuvo tres hijos: Mariana, Oscar y Adrián, que les dieron tres hermosos nietos.
En el barrio, todos (o casi todos) conocían a Mingo. Durante más de cuarenta años condujo el Ateneo Félix Marino, ubicado en Habana 4542, Villa Devoto, Ciudad de Buenos Aires. Al mismo tiempo supo apoyar y participar en distintas entidades intermedias de la zona. Integró durante más de veinte años el Rotary Club de Villa Devoto y formó parte de distintas comisiones directivas en la Cooperadora del Hospital Zubizarreta, la Asociación de Amigos de la Comisaría 45º (actualmente Seccional 11B) y la cámara de comercio local, entre otras. Fue un activo practicante de su fe católica con permanente actuación en agrupaciones de la Iglesia.
Al mismo tiempo, Domingo fue un hombre trabajador, un emprendedor con aguda visión para los negocios que lo llevó a convertirse en un exitoso empresario, aunque nunca perdió esa cualidad tan humana que lo caracterizó hasta los últimos días de su vida y era abrir generosamente el Ateneo Félix Marino a la comunidad, ya sea para una reunión vecinal, un encuentro institucional o para cualquier obra de bien que lo precisara. En ese camino no dudó en sumarse a las causas que creía que contribuían a proteger a Villa Devoto. Un ejemplo fue su apoyo en cada uno de las instancias ante las autoridades como brindando las instalaciones del club para las reuniones que motorizaron a los vecinos a peticionar para que no se construyan pasos bajo nivel en Devoto, porque, de la misma manera que no dudaba que es necesario eliminar las barreras, estaba convencido que debe contemplarse una obra integral que promueva el verdadero desarrollo del barrio.
Por su bonhomía, por su generosidad y por todo lo que siempre le dio a su barrio, su recuerdo permanecerá imborrable en cada uno de quienes lo conocieron y su legado será un faro para las nuevas generaciones.
Llegue a su familia nuestro más sentido pésame. Que Dios lo tenga en la Gloria.
Q.E.P.D.
