NOTA DE TAPA
UNA COMUNIDAD QUE SE CONSTRUYE DÍA A DÍA CON QUIENES SE COMPROMETEN
Educadores, emprendedores, militantes sociales y ciudadanos solidarios: el mapa humano de los que deciden involucrarse y no mirar para otro lado.
En el mes del vecino, un homenaje especial a todos ellos
Escribe: Lic. MÓNICA ALEJANDRA RODRÍGUEZ. Dirección
El 11 de junio de cada año se celebra el “Día del Buen Vecino”, un festejo que nació en Villa del Parque para homenajear a residentes que se distinguen por su generosidad, compañerismo y activa participación en la vida comunitaria, consientes de la importancia que sus aportes pueden hacer para mejorar el bienestar general. Este día fue creado a propuesta de Don Romeo Raffo Bontá, un fomentista que se inspiró y al que conmovió la enorme generosidad de sus pares a la hora de ser convocados a hacer donaciones cuando ocurrió el terremoto de San Juan (1944).
Ese espíritu solidario siempre fue una característica muy propia de nuestra vecindad y de alguna manera se internalizó hasta pasar a formar parte de nuestra idiosincrasia, por eso Villa del Parque tiene como lema ser “La Villa del Buen Vecino”.
Más acá en el tiempo, esa generosidad colectiva se hizo palpable durante los duros meses de cuarentena en los que tuvimos que permanecer encerrados por la pandemia (2020). En ese momento, muchos no dudaron en colaborar desde donde podían y las entidades intermedias -clubes, colegios, asociaciones civiles- se convirtieron en los epicentros desde donde se organizaban y repartían las ayudas a quienes estaban siendo golpeados por estas circunstancias tan particulares.
En este mes y desde estas páginas queremos destacar a aquellos buenos vecinos que día a día desde su lugar eligen no encerrarse en el individualismo, no permanecer indiferentes y sentirse parte de una comunidad. Y en esta oportunidad queremos saludar y celebrar especialmente:
• A Quienes brindan su ayuda solidaria, pensando en el prójimo sin hacer distinciones.
• A Quienes aportan a nuestras instituciones intermedias: iglesias, cooperadoras escolares y y hospitalarias, asociaciones culturales y de fomento, clubes de barrio…
• A quienes emprenden, educan y atienden el cuidado de la salud con amor y dedicación.
• A quienes participan en reuniones de vecinos y autoridades.
• A quienes se autoconvocan, se comprometen, organizan y luchan tras causas comunes.
• A quienes, desde la función pública gestionan anteponiendo el bien común.
Cuando retrotraemos nuestra mirada a aquellos años que inspiraron a la creación del día del vecino, observamos que los tiempos han cambiado, los estilos de vida también, los desafíos de antaño son muy diferentes a los actuales, sin embargo, la esencia para ser un buen vecino sigue siendo la misma y quedaron bien plasmados en el decálogo redactado por José César Rodríguez Nanni (otro vecino que fomentó y bregó por el progreso de su barrio amado), aprobado por el Congreso Vecinal de 1958. Y dice así:
1. Ser solidario, amigo y compañero de sus vecinos
2. Respetar y hacer respetar las ideas, sin prejuicios de orden racial, religioso o político
3. Fomentar y apoyar a las instituciones de carácter social y cultura establecidas en el vecindario. Crearlas y ayudar a ello donde no las hubiera
4. Platear, discutir y buscar soluciones a los problemas de índole vecinal, en común con su vecino, exteriorizándolas a las autoridades constituidas.
5. Ser unidos en la emergencia, brindando ayuda moral y material a quien lo necesite
6. Proceder a ayudar todo estímulo o inquietud que tienda a la afirmación de los lazos de la familia contemplándola como institución básica.
7. Fomentar y estimular toda obra o acción que propenda al desarrollo físico e intelectual de los niños y jóvenes vecinos.
8. Cumplir con los deberes cívicos, recordando o festejando las fechas memorables de la Patria.
9. Ser respetuoso de la ley y hacer culto de ella
10. Festejar anualmente un día, dedicado al vecino, difundiendo lo enunciado.



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