lunes, 17 de octubre de 2022

INSTITUCIONALES

CLUB COMUNICACIONES


CRÓNICA DE UN ÉXITO COMUNITARIO


En pocos días más esta señera entidad deportiva recuperará la democracia institucional, levanta la quiebra y está viviendo un período de franco crecimiento y recuperación.


Esta frase, nunca mejor aplicada.
El próximo 30 de octubre el club Comunicaciones vivirá una jornada histórica. Después de 25 años se volverán a elegir autoridades dentro de un proceso democrático donde por primera vez desde el nacimiento del club y gracias a una reforma estatutaria, podrán participar todos los socios con más de 3 años de antigüedad que tengan regularizada su cuota social.
En cumplimiento de las actuales disposiciones el órgano fiduciario que conduce el club hasta el día que realice el traspaso de autoridades, convocó a presentar listas y a participar de las elecciones que se llevarán adelante desde las 8 de la mañana a las 20hs.
Este feliz acontecimiento será el inicio de una nueva etapa y el cierre del período más aciago en la historia del club en el que crisis económicas, un clima de época adverso a la defensa de entidades sociales y deportivas sin fines de lucro, sumado a malas conducciones lo llevaron a la quiebra en 1999. En ese entonces parecía que la suerte de la entidad estaba echada y condenada a desaparecer, tras el intento de liquidarlo a un grupo empresarial que pretendía convertirlo en un complejo habitacional con shopping y más tarde entregarlo al sindicato de camioneros, disputa que llegó hasta la Corte Suprema.
Pero como en la física, si existe una fuerza externa, tal fuerza será contrarrestada por otra igual, pero en la dirección opuesta. Frente a la destrucción decretada y prácticamente consumada, frente a intereses poderosos que tenían “abrochado su nuevo destino”, un puñado de socios junto a un conjunto de personas que se comprometieron iniciaron primero una tarea de resistencia, luego se fueron organizando en una lucha cuyo objetivo estratégico era no perder el club y eso incluyó un trabajo a brazo partido que ya lleva 23 años. Y contra todo pronóstico, consiguieron torcerle el brazo a la historia y levantar al club de sus propias cenizas. Hoy Comunicaciones está a un paso de regularizar su situación institucional y vive un momento de esplendor.

Sin embargo, algunos “fuegos de artificio” provocan un humo que nubla el horizonte y puede confundir a quienes no siguen de cerca los acontecimientos institucionales.

Días pasados pudimos leer en la página de Instagram @prensacomu (cuenta oficial del Departamento de Prensa de la Sub Comisión de Fútbol del Club Comunicaciones) una publicación cuyo tono era verdaderamente preocupante. Denunciaban “una nueva estafa al club comunicaciones” y agregaban que el Juez D’Alessandro -a cargo de la causa- “en un fallo escandaloso, obliga al club comunicaciones a pagar su deuda con los dólares obtenidos de la venta de una hectárea del predio, usando un tipo de cambio de $37. Y al mismo tiempo el magistrado fijó honorarios para los diferentes órganos fiduciarios por un valor de $215 millones”. Y cuando la institución está próxima “a democratizarse pierde todos los ingresos obtenidos por la venta de parte de su terreno”. Plantean que “esta decisión injusta se hace en un momento en el que el club aún no cuenta con una comisión directiva, privándonos del legítimo derecho a la defensa y compromete el futuro de Comunicaciones administrado por sus socios y sus socias”. Para terminar concluyendo “Comu no se vende, pero tampoco se roba…”

Como medio de comunicación y ante una denuncia de semejante magnitud decidimos consultar a las autoridades del club para saber que estaba pasando. Nos comunicamos con Héctor Urueña, que integra desde el año 2013, junto a Jorge Rapaport y a Carlos Lazzati, el actual órgano fiduciario, encargado de la conducción del club hasta que se designe una nueva comisión directiva en las próximas elecciones.

Urueña es un hombre de 75 años y ha ejercido como contador público. Es socio del club desde el año 1947, cuando la sede estaba en Las Heras y Malabia y se ufana asegurando que es el “socio más antiguo (…) nadie del club conoció esa sede”. Comenzó practicando junto a su hermano gimnasia de piso y ambos llegaron a ser campeones argentinos infantiles en esa disciplina representando al club Comunicaciones. Más tarde se inclinó por el basquet y parecía tener un futuro prometedor hasta que a los 16 años las obligaciones que le imponían los estudios y tener que trabajar, le impidieron continuar entrenando. Las vueltas de la vida lo trajeron en esta instancia crucial al club de sus amores y para él “Dios lo iluminó”.
En nuestro recorrido periodístico también llamamos a Ariel Venneri, un socio que participó en diferentes instancias a lo largo de todos estos años y es un testigo privilegiado de todo este proceso que conoce de cerca.

Al contactarnos con nuestros entrevistados, hicimos referencia al material leído en las redes sociales.
Héctor Urueña quiso dejar clara una primera cuestión. La cuenta desde donde partió esa denuncia no corresponde a ninguna página oficial del club y no tiene que ver con la conducción. Aseguró que “son medios partidarios”.

Yendo a la cuestión medular, preguntamos por qué el juez “obliga al club Comunicaciones a pagar su deuda con los dólares obtenidos de la venta de una hectárea del predio, usando un tipo de cambio de $37”?
Ariel Venneri se remonta a la forma en que Comunicaciones obtuvo el dinero, y comenta, “en su momento, el club hizo un acuerdo negociado por Jorge [Rapaport, gerente operativo del órgano fiduciario], porque AUSA (Autopistas Urbanas Sociedad Anónima) tenía intenciones de construir un PbN en Av. Beiró y vías del FCGU”.
¿Por qué AUSA necesitaba adquirir tierras del club Comunicaciones? Porque debían desviar la construcción del túnel. El viaducto no podía correr por debajo de la avenida porque por allí pasa un caño maestro que dirige agua potable a la bomba ubicada en avenida Beiró y Mercedes que alimenta a toda la región. Esto hizo que la única forma de concretar el proyecto fuera sobre tierras del club y de la facultad de Agronomía (UBA).
Urueña precisa que el club en realidad no vendió esa hectárea de terreno sino que lo cedió a través de la figura legal de “servidumbre” (una especie de préstamo a perpetuidad) para que la comunidad se beneficiara con esta obra publica. Por esa cesión obtuvo veinticinco millones de pesos. Y esa cifra no es caprichosa. “Se llegó a ese número luego de largas y duras negociaciones” aclara Urueña porque “la oferta inicial era mucho menor”.
Y Venneri precisa “Según nuestros cálculos se necesitaban veinte millones para levantar la quiebra y cinco millones querían destinarse para obras”.
Y efectivamente, cuando se obtuvo el pago se reservó la porción que se necesitaba para levantar la quiebra y con el dinero restante se construyó el nuevo gimnasio cubierto de fútsal.
Héctor Urueña recuerda que en el año 2017 el órgano fiduciario le informó al juez D’Alessandro, a cargo de esta causa, que el club disponía del dinero para el levantamiento de la quiebra y la distribución del pago a los acreedores.
Sin embargo el magistrado se tomó varios años para tomar una decisión. “Mientras tanto, el órgano fiduciario siguió invirtiendo esa reserva en pesos y en 2019 se tomó la decisión que la mejor alternativa era guardarla en dólares y mantenerla en una cuenta bancaria. Se hizo a $38,50 por dólar, según el tipo de cambio de aquel entonces, resultando aproximadamente U$S945.000, luego de la conversión” relata Venneri.
Recién en junio de 2022 el juez dictó el fallo para distribuir el dinero a los acreedores y decretar el levantamiento de la quiebra, casi cinco años demoró en llegar a la sentencia.

¿Cómo se compone hoy la deuda del club?

Más del 90% de la composición del pasivo del club involucrado en la quiebra lo tiene con ex empleados que en estos 23 años no cobraron un solo peso y muchos de ellos murieron esperando una justicia que nunca llegó. A la par, también se le debe a la obra social.
En su fallo el juez también fijó los honorarios de los integrantes de los distintos órganos fiduciarios que estuvieron a cargo del club en estas más de dos décadas.
Luego, hay acreedores menores, tasas de justicia y gastos que pagar.
Ya no quedan deudas con el Estado y con empresas de servicios públicos como inicialmente tenía el club. Los impuestos impagos que se mantenían con AFIP fueron saldados luego de importantes quitas de intereses y multas. Con AYSA se logró condonar prácticamente toda la deuda que en un momento había ascendido a casi cuarenta y cinco millones de pesos.

¿Tiene fundamentos el fallo del juez?

Venneri cree que si en lo que hace a la deuda con los acreedores: “La discusión que se dio en el ámbito de la justicia fue por los créditos laborales y si correspondía o no que devenguen intereses sobre esa deuda. La legislación de concursos y quiebras establece que uno de los créditos sobre los que sí deben correr intereses es sobre los laborales.
“Sin embargo, acá se trató de defender que si bien el club quebró, entró en un régimen especial que era la ley de salvataje de asociaciones civiles y entidades deportivas. Allí surgió un gris sobre si debía o no aplicarse la normativa general de concursos y quiebras.
“La mayor parte de la doctrina dice que sí. Sin embargo, el actual órgano fiduciario le llevó argumentos al juez para que no corran y finalmente el juez aceptó la posición de que no devengue intereses. Si el juez aplicaba los intereses la deuda pasaba de $6.000.000 a $45.000.000, aproximadamente”.
Entonces el juez apeló a una especie de solución salomónica… “No le aplicó intereses a la deuda pero para que los acreedores, que en su mayoría son ex trabajadores, no terminen tan perjudicados, como el club protegió la plata convirtiéndola a doláres, decidió que hay que pagarle en dólares y al tipo de cambio de $38, que es el valor al que el club los compró”.
Venneri en este punto concluye que “si lo analizás desde el punto de vista de los socios del club, nos gustaría aplicar el tipo de cambio de ahora. Si lo analizás desde el interés de los acreedores [que hace 23 años están esperando justicia] termina siendo un paliativo para los dos. Y el juez se supone que tiene que llegar a una solución medianamente equitativa porque al final de la película, cuando uno hace el cálculo, si el juez hubiera aplicado los intereses hubiera sido bastante parecida a esta decisión”.


Honorarios de los órganos fiduciarios.

Recordemos que la segunda parte de la denuncia publicada en la cuenta de Instagram de @prensacomu dice “Y al mismo tiempo el magistrado fijó honorarios para los diferentes órganos fiduciarios por un valor de $215 millones”.
En este punto Urueña que es parte interesada por ser miembro del actual órgano fiduciario que percibirá parte de esos honorarios, nos manifestó su enojo al señalar que para él “hay mala leche” en la divulgación de esa información porque de esos “$215 millones, quedan $170 millones cuando se deduzca el IVA. Y además una vez que cada uno perciba sus honorarios, automáticamente también se le retiene el 35% del impuesto a las ganancias.” Y agrega… “Sabés cuántos años de trabajo hay en esa plata?, 22 años. En nuestra gestión llevamos 9 años sin cobrar. Esto no paga ni una décima parte de lo que yo hubiera cobrado en cualquier actividad privada.”
Por su parte, Ariel Venneri reconoce que la decisión del juez en la fijación de honorarios es cuestionable y lo explica muy bien: “A lo largo de estos 22 años no hubo un solo órgano fiduciario sino que hubo cuatro o cinco órganos fiduciarios desde que se decretó la quiebra. Uno peor que el otro. Fueron los que trataron de vender a Hadad, a Moyano, etc y dejaron al club con patrimonio cero o negativo. El último órgano fiduciario que lleva casi 10 años, fue el que se puso a trabajar y realmente aportó todas las soluciones”.
Y fundamenta la idea… “Es cuestionable porque el criterio que el juez puso en el fallo para determinar los honorarios está basado en el patrimonio neto que cada órgano fiduciario dejó al terminar su mandato. Como dije, todos los órganos fiduciarios anteriores dejaron al club con patrimonio cero o negativo y este órgano fiduciario está cerrando con más de $650 millones positivos. Entonces, si el juez hubiera sido coherente con el criterio que dice que aplica, la mayor parte de los honorarios deberían ser para el último órgano fiduciario, pero cuando lo determina, lo determina al revés. Al órgano fiduciario actual, que fue el que siempre enfrentó al juez, le paga unos honorarios que son relativamente bajos y todos los anteriores se llevan la mayor parte de la torta” Y concluye… “Esto seguramente será apelado por el actual órgano fiduciario y también deberíamos los socios encontrar la forma de apelarlo también, imagino que una vez que la nueva comisión directiva resulte electa y tome funciones”.

EL PATRIMONIO DEL CLUB ESTÁ A SALVO

La tercer parte de la denuncia dice que cuando el club está a punto de democratizarse “pierde todos los ingresos obtenidos por la venta de parte de su terreno”.
Acá es necesario volver al principio de la historia (y de nuestro artículo). Porque tal cual reflejamos en párrafos anteriores, es claro que cuando el actual órgano fiduciario decide otorgar la “servidumbre” de media hectarea (5.100 m2) de tierra del club a la Ciudad de Buenos Aires a cambio de una compensación económica, lo hizo buscando hacerse de los recursos necesarios para levantar la quiebra y durante todos estos años en los que el juez postergó su decisión, supo mantenerlos a resguardo para tal fin.
Venneri lo pone en estos términos… “aún en el peor de los casos (…) y poniéndonos en la hipótesis que el juez no haga lugar a las apelaciones y se pague la deuda, gastos y los honorarios tal cual están fijados, la plata que está reservada para ese destino alcanza y sobra para pagar. No está en riesgo el levantamiento de la quiebra y (…) ese dinero no proviene de su caja operativa”.

UN CLUB SANEADO

Las nuevas autoridades que asuman como resultado de las elecciones del 30 de octubre, encontrarán una institución saneada con un patrimonio neto de más de $650 millones de pesos y recursos operativos para llevarlo adelante.
Héctor Urueña sintetizó en pocas palabras como encontró al club el órgano fiduciario que él integra cuando asumieron en el 2013 y como lo entregarán al finalizar próximamente su mandato.
En la comparación se ve claramente una transformación que ha sacado a la institución de la postración y de un triste final para convertirlo en una de las entidades deportivas más grandes, más lindas y más activas de nuestra ciudad.

En 2013 el club tenía…
800 socios registrados de los cuales tenían cuota al día solo 96
No había bombitas para poner en las luminarias
Tenía pérdidas todos los meses y no podía pagar los sueldos
Estaba clausurado
Tenía aprobada una venta al sindicato de camioneros

Ahora, este predio de 18 ha cuenta con…
Casi 6.000 socios activos
Se le han hecho obras gigantescas:
· Nueve canchas de fútbol y una confitería con estacionamiento
· Gimnasio de Fútsal cubierto
· Gimnasio multipropósito cubierto
· Gimnasio cubierto de voley con iluminación para TV.
· Gimnasio cubierto de gimnasia artística con pedana olímpica.
· Cancha de hockey de césped sintético
· Cancha de fútbol de césped sintético
· Canchas de paddle de blindex con confitería
· 2 canchas auxiliares de césped sintético de fútbol
· Nuevos vestuarios de fútbol profesional
· Quinchos cerrados
· Baños nuevos.

Al cierre de nuestra entrevista Ludueña manifiesta su agradecimiento “a los empleados y profesores que son los que sostienen el club y a los que les debemos el mayor de los respetos es a ellos. Y en ese respeto a los que trabajan hoy también está el respeto a los que trabajaron antes y fueron echados y despojados de sus derechos (…) Sin el esfuerzo extrarodinario de los trabajadores nada de esto se hubiera logrado”

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