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miércoles, 18 de junio de 2025

VILLA DEL PARQUE

MOVILIZADOS Y EN ACCIÓN


VECINOS SE UNEN PARA SALVAR EL PATRIMONIO

Un recurso de amparo presentado ante la Justicia acaba de frenar la demolición de la casa de la calle Campana 3406.


Campana 3406, Villa del Parque
“La única lucha que se pierde es la que se abandona” 
es una frase que se ha convertido en un estandarte que guía a vecinos que se animan a organizarse para reclamar por problemáticas en las que consideran que no son escuchados, cuando los gobiernos pretenden avanzar con políticas u obras sin tener en cuenta el derecho a la participación o cuando se autoconvocan para defender bienes comunes.

En esta oportunidad, los hechos parecen estar dándoles la razón a su intento por salvar de la demolición dos casitas ubicadas en Campana y José P. Varela. La presentación de un amparo judicial y la decisión del magistrado de hacer lugar al reclamo dictando una medida precautelar frenó cualquier posibilidad de avance en ese sentido y abre una ventana de esperanza.

Rebobinando en los acontecimientos, fue una mañana de los primeros días de junio cuando los residentes despertaron con la novedad que las propiedades ubicadas en Campana 3406 y 3412 habían sido tapiadas por una constructora para derrumbarlas en el corto plazo.

Campana 3412 (Foto 1996)
Aún sabiendo que la batalla estaba prácticamente perdida y la suerte indicaba un final irreversible e irreparable, hubo quienes no quisieron darse por vencidos y en un último intento por salvar estos bienes que consideran que forman parte del patrimonio de Villa del Parque convocaron a un abrazo a las casitas bajo el lema “la historia no se demuele”, con la intención en paralelo de hacer un llamado de atención a otros habitantes para que tomen conciencia que con cada propiedad con valor identitario que se demuele, el barrio va perdiendo pedacitos importantes de su historia y se van desdibujando características y rasgos propios que supieron ser distintivos y forman parte de la idiosincrasia que le dieron un carácter único a este rincón de la ciudad.

Así, ante la convocatoria de la asamblea vecinal Conciencia Urbana el 5 de junio cuando iba cayendo la tarde se congregaron en la esquina de Campana y José Pedro Varela activistas de esta organización y de otras entidades que decidieron decir “presente”, como “Basta de Demoler”, “Buenos Aires Perdida”, “Una plaza para Villa Santa Rita”, la juntista de la Comuna 11 Malena Rotondo (UP), una asesora de la diputada Celeste Fierro, coordinadores del Consejo Consultivo Comunal, Alejandra Ancil Ezcurra, vecina de Villa Devoto e integrante del “Movimiento La Ciudad somos Quienes la Habitamos”, periodistas de medios de la ciudad y zonales, además de residentes preocupados por esta deriva urbanística.

La mayor tristeza e indignación de los vecinos es que ambas propiedades, por estar construidas antes de 1941, por su estilo arquitectónico y su valor histórico contaron durante muchos años con una protección cautelar y estuvieron incluidas en el catálogo preventivo de protección patrimonial de la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, tras una operación inmobiliaria de transferencia de dominio, los nuevos titulares interpusieron un recurso de reconsideración ante el Gobierno de la Ciudad, que fue atendido por el órgano de aplicación y con la anuencia de la CAAP (Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales) decidieron dar lugar al pedido y quitarle la protección patrimonial a ambos inmuebles.

De nada sirvieron las gestiones que se llevaron a cabo desde el colectivo vecinal “Conciencia Urbana” y la presentación de un proyecto legislativo que en su título IX solicitaba que se evaluaran para su catalogación patrimonial definitiva una serie de inmuebles de Villa del Parque, entre los que se encontraban los arriba mencionados.

Estaba previsto que la catalogación definitiva de inmuebles patrimoniales y áreas de protección histórica fuera tratado en la Legislatura a la par de la modificación del Código Urbanístico. Finalmente en noviembre de 2024 se sancionó la reforma del CUR pero los diputados decidieron postergar el debate sobre la cuestión patrimonial para este año. Al día de la fecha la agenda parlamentaria no prevé su tratamiento, ni el llamado a Audiencia Pública y mucho menos la posibilidad que el proyecto llegue al recinto.


Todo esto fue puesto de manifiesto en el encuentro, cuando algunos vecinos decidieron hacer uso de la palabra.

Sandra Barbonetti, referente de Conciencia Urbana hizo una breve recopilación del trabajo realizado por este movimiento vecinal y subrayó “hoy le toca a Villa del Parque pero vienen haciendo esto de manera sistemática a lo largo y a lo ancho de toda la ciudad (…) En su momento entraron en Palermo, Belgrano y ahora están siguiendo por los barrios periféricos, como le llaman ellos… Están, arrasando Villa del Parque, Villa Santa Rita, Villa Devoto, Coghlan, Villa Ortúzar… todos barrios que son típicamente de casas bajas… A la par, fueron colapsando los servicios, destruyendo todo lo que es patrimonial”. Más adelante agregó… “Y hoy nos encuentra acá, cuando deberíamos estar celebrando una nueva plaza, un nuevo espacio verde, una nueva escuela, un nuevo centro de salud, si hubieran planificado la ciudad. En su lugar, sancionaron un Código Urbanístico a favor de los desarrolladores inmobiliarios”.

Por último, Barbonetti advirtió “No solo vienen por el patrimonio arquitectónico, vienen por los árboles. Y como los ejemplares de alineación les molesta, cuando construyen los empiezan a podar, mutilar y hasta extraer”. Por eso, resaltó “No es solo una casa patrimonial o una casita la que se pierde que ya no cumple con las funciones del progreso, son nuestros recuerdos, la memoria colectiva de los villaparquenses”.


Matías, de la ONG Basta de Demoler señaló que esto no debería estar pasando. Existe la posibilidad que los titulares no se vean compulsados a vender y si tienen ó quieren hacerlo, la demanda podría verse ampliada por interesados en conservar estos inmuebles. En ese sentido recordó que quienes poseen bienes catalogados cuentan con el beneficio de quedar exceptuados del Impuesto Inmobiliario y de la Tasa de Alumbrado, Barrido y Limpieza, más conocido como ABL. Asimismo, recordó que en 1991 y por resolución municipal de aquel entonces, quedó conformado un Fondo para la Recuperación de Edificios Catalogados, aunque aclaró que la norma, al no haberse reglamentado adecuadamente, no fue efectiva. Sin embargo, enfatizó que es una herramienta que está vigente y es un recurso potencial para la protección del patrimonio arquitectónico de Buenos Aires.

Alejandra Ancil Escurra, vecina de Villa Devoto e integrante del Movimiento “La ciudad somos quienes la habitamos” comentó que asistió a la convocatoria para solidarizarse con los vecinos de Villa del Parque y mencionó que “Villa Devoto está sufriendo un barricidio” producto de los impactos que está causando el nuevo Código Urbanístico y el Distrito del Vino. Hizo un llamado a que los vecinos se comprometan porque de lo contrario “nos van a pasar por encima. Nuestros barrios van a desaparecer, nuestra historia y nuestra memoria colectiva”.


AMPARO COLECTIVO Y FRENO A LA DEMOLICIÓN

Solidarizándose con los vecinos, el 11 de Junio la Asociación Civil Observatorio del Derecho a la Ciudad, interpuso a través del abogado y fundador de la entidad, Jonatan Baldiviezo un recurso de amparo colectivo solicitando al Poder Judicial que declarara la nulidad e inconstitucionalidad de la resolución que desafectó el inmueble de la protección cautelar y la quitó del catálogo preventivo y solicitó que se cancelara cualquier permiso de obra o demolición derivado de ella. Además, apeló al juez para que interrumpiera los trabajos que se están realizando en el terreno y, en caso de haber daños, la recomposición patrimonial.

Entre los argumentos del pedido que se hizo a la Justicia se destaca que el Gobierno de la Ciudad negó el derecho a la participación ciudadana, consagrado en la Constitución de la Ciudad, en el PUA y en el Acuerdo de Escazú; además la Administración Pública de la Ciudad incumplió con su deber de proteger el patrimonio cultural y aseguró que debe revisarse la legalidad del recurso de reconsideración que llevó a la desafectación.

Frente a la sólida fundamentación y la urgencia que había ante la posible inminencia de una demolición, el Ministerio Público Fiscal dictaminó la competencia del tribunal y crucialmente la necesidad de una medida precautelar. El tribunal coincidió con el pedido de la fiscalía y ordenó “LA INMEDIATA CLAUSURA Y SUSPENSIÓN DE LA OBRA” en el inmueble de la calle Campana 3406 con miras a preservar el bien. En paralelo, el juez instruyó al gobierno de la ciudad a "arbitrar todos los medios para garantizar su estricto cumplimiento" y le pidió el expediente administrativo completo que debe entregar en un plazo no mayor de cinco días.

Para garantizar la transparencia y la participación ciudadana en este proceso colectivo, el tribunal ordenó diversas medidas de publicidad: edictos en el Boletín Oficial, notificaciones en emisoras de radio y televisión oficiales, publicaciones en la página web del Consejo de la Magistratura de CABA y en el Sistema de Difusión Judicial, y un oficio a la Comuna 11. Se ha otorgado un plazo de quince días para que cualquier persona con interés en el resultado del litigio pueda presentarse en el expediente, ya sea como actor o demandado.

Este fallo representa una victoria provisoria para la protección del patrimonio cultural de la Ciudad, deteniendo una demolición que podría haber sido irreversible y abriendo un debate más profundo sobre los procesos de desafectación y la necesidad que se respete el derecho de los ciudadanos a participar en la toma de decisiones urbanísticas. La casona de Campana 3406 espera ahora una resolución definitiva.


VILLA DEL PARQUE

Un barrio con distintos matices arquitectónicos y patrimoniales.

En sus albores, nuestro barrio se fue poblando merced a la radicación de familias que fueron adquiriendo terrenos atraídos por las ventajas que acompañaron la llegada del ferrocarril, la decisión de poner una estación ferroviaria en Villa del Parque  y los loteos que se hacían anunciando "la ciudad feliz".

Poco a poco las grandes quintas y los viejos hornos de ladrillo fueron dando paso a algunas bellos chalé y petit hoteles, casas estilo inglés que en su mayoría fueron construidas para que las habitaran trabajadores del ferrocarril “Buenos Aires Al Pacífico” que en aquellos tiempos pertenecía a capitales ingleses. A la par, se fueron construyendo viviendas que respondieron a una arquitectura pintoresquista y por supuesto no faltaron las típicas casas “chorizo” que  hicieron las manos laboriosas de inmigrantes, principalmente italianos. Más acá en el tiempo, el barrio se nutrió de otros estilos arquitectónicos como el Art Decó, Art Nouveau, racionalismo y contemporáneo.

Antigua mansión que perteneció a la familia Bartoletti. Estaba ubicada en José P. Varela 3231.
Fue demolida a principio de la década del `90 y allí se construyó la emblemática
 Confitería Susan que también desapareció para dar lugar a un edificio multifamiliar.

Hacia la década del `70 hubo otra explosión constructiva que dio lugar a la multiplicación de edificios de altura. La diferencia entre aquel momento y la actualidad fue que en los años setenta la construcción de esas viviendas colectivas se concentró principalmente en las calle principal, algunas transversales y en las cercanías a la estación ferroviaria. Durante los años `90 se produjo otra renovación inmobiliaria en las que casas antiguas fueron reemplazadas por los conocidos dúplex y triplex, que hoy abundan en esta zona.

A partir de los años 2000 el Gobierno de la Ciudad decidió realizar algunas modificaciones al Código de Planeamiento Urbano y con la bonanza de los años subsiguientes alentó la construcción en altura en algunos sectores del barrio. El nuevo Código Urbanístico del año 2018 hizo caer algunos polígonos protegidos que evitaban que se construyeran edificios de  más de tres pisos. Las casitas de las calle Campana al 3400 que hoy nos ocupan en este artículo formaban parte de uno de esos polígonos.

Según datos que pudimos recabar del último dueño que habitó la casa de la calle Campana 3406, el primer morador fue médico apellidado Garibaldi donde tenía un consultorio para atender a sus pacientes y además era su vivienda familiar. Sobre fines de los setenta y principios de los `80 la propiedad fue adquirida por García, un conocido empresario del barrio que supo ser dueño de una importante droguería ubicada a pocos metros de los domicilios que nos ocupan. García encaró una importante restauración y luego de terminarla volvió a poner la propiedad en venta que fue adquirida por Jorge Saab, miembro de una respetada y querida familia de Villa del Parque, muy conocida por sus actividades comerciales y conducción de la entidad empresaria local.

La vivienda fue el hogar de los Saab durante más de 40 años. Allí crecieron los hijos y también corretearon los nietos cada vez que visitaban a los abuelos.

Bellísima casona que estaba ubicada en
Campana esquina Simbrón.
Fue demolida para construir un edificio
Jorge nos contó que tomar la decisión de desprenderse de la casa no fue fácil para la familia, pero algunas dolencias que resintieron su salud y sus casi ochenta años que está a punto de cumplir, hizo que no pudiera encarar arreglos que resultaban indispensables… “es una propiedad de muchos años, creo que ya debe rondar los cien años, tenía mucha humedad de cimientos y era un problema que no le encontrábamos la solución. Siempre le fui haciendo arreglos para mantenerla pero al final ya me resultaba muy difícil”. Después que se concretó la operación inmobiliaria, Jorge confiesa que estuvo varias semanas muy deprimido, pero que hoy, mirando su decisión a la distancia, reconoce que para él y su esposa, resultó un cambio necesario y positivo.

Otras vecinas memoriosas, nos relataron que en la casita de al lado (Campana 3412) residió otro reconocido galeno. Con los años la propiedad quedó desocupada, se fue deteriorando y cayó en el abandono. Ya entrado el siglo XXI, nuevos dueños la restauraron totalmente y abrieron un bar/confitería con una impronta artística. Así, los habitués además de juntarse a tomar algo, también compartían presentaciones musicales, exposiciones de fotografía, pinturas y esculturas y durante los días hábiles se daban clases de distintas artesanías. Debido a que la rentabilidad no era la esperada, el emprendimiento terminó cerrando.

Estas historias no son muy distintas a otras. Se repiten una y otra vez cuando se trata de sostener bienes que son apreciados por la comunidad pero que a la hora de mantenerlos y sostenerlos la carga suele quedar librada a las posibilidades de sus poseedores.

Por eso, en el debate por la preservación del patrimonio arquitectónico, histórico y/o cultural no puede quedar afuera de la discusión cómo se hace para conservar edificios que tienen un evidente valor patrimonial pero pertenecen a privados, porque a la vez que se trata de proteger la memoria colectiva, de dejar un legado a las nuevas generaciones para que sean plenamente conscientes de donde vienen, afiancen su identidad y su sentido de pertenencia a la comunidad, hay que apelar a un compromiso permanente de quienes comparten cada momento histórico y a un Estado que no se desligue.

No solo se trata de “catalogar” y limitar demoliciones, sino de ofrecer incentivos reales y concretos, que deben ir más allá de meras exenciones o reducciones impositivas. Se necesita disponer de un abanico de instrumentos, que pueden ser créditos blandos, subvenciones, mecenazgos, fideicomisos, etc  destinados a fomentar la preservación de estas verdaderas “joyas” de la ciudad.

La conservación y protección de inmuebles patrimoniales no debe ser vivida como castigo y/o una “carga pública” por quienes son titulares de este tipo de propiedades. Con los apoyos suficientes y necesarios pueden ser un orgullo, una razón para mantenerlos, valorizarlos y apreciarlos a lo largo del tiempo,  que muchos querrán tener.

lunes, 20 de enero de 2025

EDITORIALES

NOTA DE TAPA


BUENOS AIRES

Mirar al futuro sin olvidar nuestras raíces.


Escribe: Lic. MÓNICA RODRÍGUEZ. Dirección


Casa ubicada en Simbrón y Argerich, Villa del Parque
Pintoresquismo (1935)
Buenos Aires es, sin duda, una ciudad maravillosa, ecléctica, que ha logrado compendiar estructuras palaciegas y grandes edificios construidos a fines siglos XIX y principios del XX por una sociedad que tenía como paradigma emular a las grandes capitales europeas y que le dieron el mote de la París Sudamericana, con diseños urbanísticos. que también traídos del viejo continente, marcaron la singularidad de barrios como Palermo Chico y Parque Chas junto a otras zonas que surgieron como consecuencia de la planificación gubernamental, tales los casos de los barrios Rawson, Saavedra, Caferata, Nazca…, sin dejar de mencionar los aportes de las corrientes migratorias que quedaron plasmadas en las típicas casas “chorizo” y en las construcciones estilo Art Decó. En los años ´40 y ´50 se multiplicaron las edificaciones neoclásicas y más racionalistas. La proliferación de las torres en altura que comenzó con la sanción de la ley de propiedad horizontal de 1947, se consolidó en los períodos de auge de la construcción, muy marcadamente en la década del ´70 y de manera sostenida en los últimos 20 años.

El avance de los edificios de altura y las intensas intervenciones urbanísticas realizadas principalmente en las década del ´30 y en los años `80 que impusieron primero la apertura de grandes avenidas como la 9 de julio y más acá en el tiempo la aparición de las autopistas que atraviesan nuestra ciudad, fueron determinantes en abruptos cambios urbanísticos.

Y tener cabal idea de lo que está en juego hacia adelante, baste decir que más allá de la reforma operada recientemente por el CUR que promete “bajar las alturas”... en algunos sectores de ciertos barrios de la capital, los desarrolladores previamente ya estaban autorizados a construir 42.000.000 m2 que tramitaron durante la anterior legislación. De esos planos aprobados, solo se llevan materializados poco más de 7.000.000 m2. De manera tal que todos esos proyectos que ya cuentan con aprobación por parte del Gobierno de la Ciudad, pueden materializarse y pasarán a ser obras concretas en el corto y mediano plazo. Es decir, será muy difícil que la población pueda palpar fehacientemente los beneficios del “ajuste” que acaba de sancionarse.

El Castillito, Villa Devoto
Estas transformaciones que se van dando en nombre del progreso generan tensiones con el patrimonio y con el estilo de vida de quienes optan por vivir en barrios de “casas bajas”. Producto de ello se han abierto intensos debates que, cuando no encuentran canales de diálogo y participación, terminan interponiéndose ante el Poder Judicial. En oportunidad del tratamiento de la modificación del Código Urbanístico, recientemente sancionado, también se suscitaron fuertes contiendas, algunas de las cuales continúan abiertas como la pendiente de sanción de la iniciativa que ampliará el catálogo de inmuebles que deben preservarse por su valor patrimonial en términos urbanísticos, ambientales, arquitectónicos, históricos, testimoniales o simbólicos.

Desde el gobierno aspiran a que la sanción de esta ley salde la discusión y la deuda que las diferentes gestiones de la ciudad mantuvieron en materia de política patrimonial.


Bolivia 1200, Villa General Mitre
Modernismo. Casa Cajón (1940)
MÁS DE 4.000 INMUEBLES EN JUEGO

El proyecto sancionado en primera lectura en el mes de octubre de 2024, prevé la incorporación de viviendas, edificios y polígonos que estaban en el catálogo preventivo pasen a formar parte del catálogo definitivo de inmuebles protegidos, a propuesta del Poder Ejecutivo de la Ciudad.

Que estos inmuebles formen parte de ese catálogo implica una protección patrimonial especial debido a sus valores urbanísticos, ambientales, arquitectónicos, históricos, testimoniales o simbólicos.

Con esta iniciativa, el Poder Ejecutivo busca cumplir con lo establecido en la Ley N° 3.056 de 2009, que creó el procedimiento de Promoción Especial de Protección Patrimonial y estableció la protección para los inmuebles construidos antes del 31 de diciembre de 1941. Hasta ahora eso no se había formalizado y eso dio lugar a fallos judiciales que intimaron tanto al gobierno de la ciudad como a la Legislatura para que concretaran esta catalogación lo que dio lugar a que en el medio se pudieran ir demoliendo propiedades que deberían haber estado protegidas.

Hasta el momento forman parte del listado 5.215 inmuebles y mediante la sanción de esta ley se agregarían a la protección 4.275 propiedades más. Muchas de ellas ya figuran en una nómina preventiva y otras están siendo consideradas por primera vez.

Ex-hospital Israelita (Terrada y Av. Gaona). Villa Santa Rita. Eclecticismo (1917)


Dentro de estas, hay alrededor de 800 edificios que están catalogados con protección estructural (como es el caso de la Casa Beiró).

Todas estas catalogaciones pasan por el filtro de un órgano especial, denominado Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales (CAAP).

La Audiencia Pública

El 2 de diciembre se llevó adelante esta consulta popular, que es obligatoria por tratarse de un proyecto de ley de doble vuelta.

Allí pudo escucharse la voz de numerosos vecinos y vecinas que participaron de la convocatoria.

Por ejemplo, Ana Bas, integrante del colectivo Basta de Demoler afirmó "el patrimonio arquitectónico, urbano y paisajístico es un recurso único, excepcional y no renovable, un componente crucial de la memoria e identidad de los ciudadanos y un factor de desarrollo económico". "Siempre será bienvenida la catalogación y la protección definitiva de estos inmuebles que estaban en un limbo preventivo, pero nos cuesta creer que los edificios que cuentan con esta historia sean tan pocos". A renglón seguido mencionó que un relevamiento de la facultad de Arquitectura estimó que “hay 134.000 inmuebles en la ciudad condiciones de ser protegidos…”


¿QUÉ PASA EN LA COMUNA 11?

Vecinos de la comuna 11 también participaron de esta audiencia y dejaron expresada su posición. En este sentido, desde Conciencia Urbana precisan que “no se contempla la matriz patrimonial elaborada por los vecinos, considerando que el aumento desmedido de la capacidad constructiva propuesto atenta contra el patrimonio arquitectónico que sumado la flexibilización de la legislación sobre protección patrimonial y falta de voluntad política para utilizar, o mejorar las herramientas ya existentes en el código para proteger el patrimonio cómo el Fondo para la Recuperación de Edificios Catalogados deja el patrimonio desprotegido ante el aumento de las alturas.”

Diferentes relevamientos realizados en la jurisdicción dan cuenta que existen alrededor de 15.300 viviendas anteriores a 1941, de las cuales 4.060 están ubicadas en Villa del Parque.

La agrupación Conciencia Urbana cuando presentó su iniciativa de modificación del Código Urbanístico incluyó un anexo con un listado de 76 inmuebles que sugerían fueran contemplados y protegidos en Villa del Parque. De todos ellos, los diputados solo proponen 4 para que pasen a formar parte del catálogo definitivo.

En síntesis, de los 15.000 inmuebles que existen en la comuna 11 anteriores a 1941, apenas un poco más de 180 fueron contemplados para formar parte del catálogo definitivo (Villa General Mitre 55; Villa Santa Rita 13; Villa del Parque 53 y Villa Devoto 62) y una buena parte de ellos son edificios públicos, como escuelas y bancos oficiales.


HERRAMIENTAS QUE MUCHOS DESCONOCEN

Para que los inmuebles que gozan de protección patrimonial no se conviertan en una carga pública para sus propietarios, la legislación contempla beneficios y privilegios a los que pueden apelar los titulares de dichas propiedades.

Y así lo detalla la propia página del Gobierno de la Ciudad:

¿Qué privilegio tiene un propietario de un inmueble catalogado?

Los propietarios de edificios catalogados pueden solicitar la exención del impuesto inmobiliario y la tasa de los servicios de alumbrado, barrido y limpieza (ABL) hasta un 100% de su valor. El porcentaje de reducción del impuesto variará según el nivel de protección del inmueble catalogado y su antigüedad. La exención no podrá realizarse si no se mantiene al edificio en buen estado de conservación. Estos beneficios están detallados en el artículo 9.1.6.1., “Desgravaciones tributarias” del Código Urbanístico.

¿Se pueden obtener beneficios si se mejora un bien catalogado?

Las intervenciones en edificios protegidos pueden beneficiarse con donaciones, líneas de crédito y /o subvenciones provenientes de organismos públicos y privados, nacionales o extranjeros. (Arts. 9.1.6.2. “Donaciones” y 9.1.6.3. “Préstamos y Subvenciones” del Código Urbanístico).

El Código Urbanístico también prevé un “Fondo de Estímulo para la Recuperación de Edificios Catalogados” (FEREC) con el fin de promover medios para colaborar con el cumplimiento de la obligación de protección por parte de los propietarios de edificios protegidos a partir de su catalogación. (art. 9.1.6.4., Código Urbanístico).

El mecenazgo es otro programa del Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que permite conseguir financiamiento para el desarrollo de diversos proyectos artísticos y culturales. Los recursos de Mecenazgo provienen de los contribuyentes que tributan en el impuesto sobre los Ingresos Brutos. Cuenta con un apartado destinado a la preservación de patrimonio cultural, por lo cual varios edificios de valor patrimonial han sido recuperados con la ayuda de este programa y la organización de sus habitantes.

Desde distintas asociaciones barriales manifiestan que estos instrumentos que podrían ser muy útiles, deberían ser más promocionados y promovidos por el Gobierno de la Ciudad a fin que se incentive la conservación de las propiedades que tienen valor patrimonial y se convierta en un atractivo para que los dueños originales las mantengan, o bien, a la hora de venderlas haya un incentivo para que las adquieran personas que decidan conservarlas. Esto evitaría que se intenten todo tipo de artilugios para que a la postre estas propiedades sean vendidas como meros lotes.


A TENER EN CUENTA

Quienes tienen la suerte de viajar al exterior comprueban que hay ciudades que han sabido valorizar su patrimonio histórico, cultural, ambiental y urbanístico y han entendido que esto no solo significa conservar hitos de su historia que mantienen viva la memoria colectiva para saber de dónde vienen y así trazar su propio destino, sino que también esas riquezas patrimoniales son un atractivo para visitantes de todo el mundo.

Para medir la importancia que tiene el turismo como fuente de ingresos, un reciente informe señala que España recibió en 2024 94 millones de visitantes, una cifra que marca un nuevo récord histórico y representó un ingreso de U$S 130.000 millones que gastaron extranjeros que recorrieron ese país. Por supuesto, esto también tiene un efecto multiplicador sobre el empleo, siendo uno de los sectores que más ha crecido en este aspecto también.

En este contexto, resulta especialmente relevante la reflexión que Yamila Rambaldi, -influencer y referente del sitio Buenos Aires perdida-, hizo en la movilización de vecinos y entidades de la sociedad civil el pasado 11 de enero de 2025 frente a la Casa Beiró, en un último intento de salvarla: “El patrimonio histórico y cultural no es antagónico con el verdadero progreso. Toda ciudad que se precie de ser progresista, cuida su patrimonio cultural”.

En marzo, cuando se inauguren las sesiones legislativas, este tema será uno de los primeros que deberán abordar nuestros representantes para dar sanción definitiva a la ley.

domingo, 12 de enero de 2025

VILLA DEVOTO

MOVILIZACIÓN


LOS VECINOS SE UNEN EN DEFENSA DE LA CASA BEIRÓ.


“El patrimonio histórico y cultural no es antagónico con el verdadero progreso. Toda ciudad que se precie de ser progresista cuida su patrimonio cultural.”




Las altas temperaturas de un sábado de enero que invitan más al ocio y la desconexión después de un año trajinado y de preocupaciones, no fueron óbice para que un importante número de ciudadanos interrumpiera su descanso ante la imperiosa necesidad de manifestarse en un último intento de salvar esta casa ubicada en la calle José Luís Cantilo 4500 (esquina Marcos Paz), que guarda una parte importante de nuestra historia y que arquitectónicamente es única para la Comuna 11.

Yamila Rambaldi
Buenos Aires Perdida
El llamado a este encuentro fue realizado por la influencer
Yamila Rambaldi desde sus espacios digitales “Buenos Aires Perdida” y por la Revista Devoto. Contó con la presencia de Francisco Beiró nieto y otros familiares, residentes de Devoto y Villa del Parque, dirigentes de entidades de la sociedad civil, miembros de colectivos vecinales, representantes comunales, militantes de diversos espacios partidarios y periodistas de medios de comunicación vecinales y nacionales.

Al hablar ante los presentes sobre la importancia de preservar esta casona, Yamila hizo una breve referencia a la figura de quien fue su dueño original, el Dr. Francisco Beiró y la relevancia de los hechos históricos que se tejieron detrás de sus muros.

En su alocución también mencionó que “a pesar de la importancia histórica (…) la familia Beiró tuvo que vender la propiedad. Y en el 2008 la Junta de Estudios Históricos de Villa Devoto se apresuró -estuvieron muy lúcidos- y decidió presentar un proyecto de ley para que esta casa tuviera protección estructural”.

Explicó que esta protección estructural obliga a los titulares a conservar la fachada y los espacios interiores deben estar bien cuidados. A la par, el Estado debe garantizar que ello ocurra y para eso desde los organismos públicos se deben ejercer los controles necesarios.

Sin embargo, nada de todo esto sucedió con esta casa. Lejos de ello, año tras año desde el 2008 a la fecha los vecinos fuimos testigos de cómo se iba deteriorando, sufriendo actos de vandalismo y un último incendio ocurrido la semana pasada -del que aún faltan conocer los reportes para saber si fue intencional o no - podría ser su sentencia final. Si los techos se derrumban, la protección estructural cae automáticamente y el lote, por su ubicación en una de las áreas más lindas del barrio, pasa a ser otro de los más apetecibles para construir un nuevo edificio. 

Tampoco sirvieron de nada los cinco proyectos presentados en la Legislatura a lo largo de estos 17 años, algunos de ellos impulsados ​​por la Junta de Estudios Históricos de Villa Devoto y por otras entidades vecinales. Todos invariablemente, perdieron estado parlamentario y ninguno de ellos pasó del tratamiento en comisión.

Actualmente hay una iniciativa vigente que fue presentada a la cámara por un diputado de Unión por la Patria en el  mes de octubre de 2024.

Rimbaldi fue contundente… “El patrimonio histórico y cultural no es antagónico con el verdadero progreso. Toda ciudad que se precia de ser progresista cuida su patrimonio cultural.” Y cerró diciendo… “esta casa es el último ejemplo de quintas suburbanas que tenemos en la comuna 11”.

Francisco Cabales
A continuación,
Francisco Cabales, que se presentó como un empleado de la Legislatura porteña y vecino de Villa Devoto manifestó que “más allá de los partidos políticos, esto es algo para el barrio”. Comentó también que junto a Yamila vienen trabajando en un proyecto que está presentado y posiblemente el día lunes un legislador del bloque de la UCR presente otra iniciativa. Ambos proyectos van en la misma línea, al igual que los anteriores, proponen que el gobierno compre la casa, la restaure y la convierta en un museo, emblema de la
democracia y centro cultural. 

Cabales finalmente instó a que todos los bloques trabajen juntos en la legislatura para que el barrio pueda conservar este monumento histórico, arquitectónico y cultural.

Desde nuestra redacción, les proponemos a los seis diputados de las distintas fuerzas políticas que son residentes de la Comuna 11 a presentar un proyecto conjunto, que avalado por sus bloques sea finalmente aprobado por la cámara y salve  esta parte entrañable de nuestro patrimonio. Nos dirigimos a los diputados:  Facundo Del Gainso (Coalición Cívica), Pablo Alejandro Donati (Compromiso Liberal Republicano), Juan Francisco Loupias (Unión Cívica Radical), Gimena Villafruela (Vamos por más), Alejandro Grillo y Delfina Velázquez (Unión por la Patria) ).

sábado, 16 de noviembre de 2024

INSTITUCIONALES

VILLA DEVOTO


CERRARON LA CASA DE JUVENTUDES


Un espacio de apoyo, contención y capacitación orientado a jóvenes vulnerables.

Trabajadores despedidos, acompañados por alumnos y vecinos, realizaron un abrazo solidario.

Una amenaza podría volver a ceñirse sobre la propiedad "Sánchez Picado" que guarda valor como patrimonio arquitectónico, histórico y educativo de la zona.




El 31 de octubre y en el marco de la asamblea mensual del Consejo Consultivo Comunal , un grupo de trabajadores recientemente despedidos por el Gobierno Nacional, se acercó para comunicar una mala noticia: El Ministerio de Capital Humano a cargo de la ministra Sandra Pettovello resolvió despedir a todos los trabajadores de la Casa de las Juventudes y cerrar las puertas de la institución.

De esta manera, todos los empleados -contando al equipo de conducción, profesores, personal auxiliar y de mantenimiento- quedaron en la calle y solo unos pocos trabajadores que forman parte de la planta permanentemente salvaron su fuente laboral aunque hasta ahora sin funciones específicas. La desarticulación del programa de gobierno está acompañada por otras medidas similares como el cierre del Instituto Nacional de Juventudes (INJUVE).

Los representantes de La Casa de Las Juventudes que se acercaron a hablar con los consejeros, leyeron un comunicado donde exponen su posición, expresando que todo comenzó a principios de 2024 cuando “bajo el pretexto de alcanzar el superávit fiscal se realizó un profundo ajuste que significó el recorte de nuestros salarios y el no pago de servicios que garantizan el normal funcionamiento de la institución (servicio de limpieza, mantenimiento, internet, entre otros). A esto se le sumó el no nombramiento de autoridades desde el cambio de gobierno y el despido masivo de personal”.

Más adelante el mensaje también menciona que la misión de la Casa de Juventudes era “acompañar a los jóvenes en sus trayectorias educativas y laborales, consejerías sociales y de géneros, talleres recreativos y de formación profesional, acceso a la cultura y la tecnología”.

En función de ello “solo en 2023 se realizaron 83 talleres, se articularon actividades con 70 escuelas y participaron más de 4500 jóvenes. La casa de Juventudes no solo funcionó como un lugar de pertenencia, sino también como un espacio de contención y acompañamiento para el desarrollo individual y colectivo de los jóvenes.”

La nota cierra diciendo: “en un contexto de profundo deterioro económico y social, las políticas públicas cumplen un papel fundamental en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria”.

ABRAZO SOLIDARIO

En el marco de la lucha de los ahora ex trabajadores de La Casa de Juventudes, el día viernes 15 de noviembre realizaron a las 17.30 horas una convocatoria y se manifestaron en la puerta de la sede ubicada en Av. Chivilcoy y Av. Beiró.



Su objetivo es recuperar su fuente de trabajo pero también visibilizar a la comunidad que el desmantelamiento de estas políticas públicas que venían dando frutos positivos en la medida que alejaba a los jóvenes de las calles, de las adicciones y los enfocaba a forjar un futuro positivo de sus vidas a través de capacitaciones, talleres, apoyo psicológico y asistencia social, es ante todo una pérdida colectiva para una sociedad que quedará aún más expuesta a una mal llamada “libertad” que en realidad sin la presencia del Estado podría terminar convirtiéndose lisa y llanamente en la ley de la selva.


EL RIESGO DE PERDER UN EDIFICIO QUE ES PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO, HISTÓRICO Y EDUCATIVO

Los pastos crecidos, la
mampostería que se va deteriorando
dan cuenta del abandono
Al cierre definitivo de La Casa de las Juventudes se suma el abandono del edificio histórico que ocupaba esta dependencia estatal y que los vecinos más antiguos de Villa Devoto conocen como la “Casa de Sánchez Picado”.

De esta manera sobreviene otro riesgo y es que la comunidad en su conjunto (y no el gobierno de turno), pierda este edificio que forma parte de nuestro patrimonio común.

Para quienes no conocen esta historia siempre es bueno volver a contarla y para quienes sí están al tanto del valor que esta propiedad tiene para el sentir de los devotences, de quienes habitamos la comuna 11 y de los porteños en general, es necesario recordarla para volver a tenerla presente y estén atentos si en algún momento desean accionar para defenderla, si fuera necesario.

¿Quién fue el Dr. José Sánchez Picado?

Fue un médico cirujano de nuestra Armada Argentina, que se retiró en 1905 con el grado de Capitán de Navío.

Fue uno de los médicos fundadores del Hospital Alvear (Avenida Warnes 2630, CABA) y fundador y primer director del Hospital López y Planes en la localidad de General Rodríguez.

Su labor fue precursora en bien de los niños débiles, con discapacidad y huérfanos.

Casa Sánchez Picado (1996)
Donación con cargo del edificio:

Como filántropo que era, la última voluntad del Dr. Sánchez Picado fue que su residencia familiar, ubicada en la avenida Chivilcoy 3307 (esquina avenida Beiró) se convirtiera en un lugar de atención de niños necesitados del cuidado de su salud y educación especial. Y que estas tareas fueran realizadas por personal idóneo.

Tras su fallecimiento, su esposa, Cornelia de la Serna y su hija María N. Sánchez Picado de Amaya, cumplieron con el deseo de su familiar, legando la propiedad al Estado Nacional con la única condición que se le dé el fin altruista propuesto por el donante.

Cumpliendo con esta manda, el 6 de enero de 1938 se inauguró el Instituto que en el futuro albergaría y educaría a cientos de niños con capacidades especiales, que cursaban allí desde el jardín de infantes hasta la finalización de los estudios primarios. Al egresar pasaban a la Escuela Nº3 “María Dolores Navalles de Tobar García” (Avenida Beiró 4418) para seguir capacitándose en oficios y tener una salida laboral.

A la ceremonia de apertura se le dio la trascendencia que ameritaba, concurrió el entonces presidente de la República Argentina,Agustín Pedro Justo, el Ministro de Justicia e Instrucción Pública, José de la Torre, el presidente de la Comisión Asesora de Asilos y Hospitales Regionales, Dr. Nicolás Lozano. Bendijo las instalaciones el Cardenal Santiago Luís Copello.


CAMBIOS A LO LARGO DEL TIEMPO

Con los años, el Estado Nacional fue modificando parcialmente el destino del edificio. Se convirtió en un instituto de menores para la rehabilitación de niños con conductas problemáticas. En mayo de 1997 se transformó en el “Hogar de Convivencia Terapéutica Sánchez Picado” al que asistían jóvenes varones que provenían de institutos de menores con regímenes de salidas temporarias. La entidad contó con el madrinazgo de la reconocida modelo Valeria Mazza.

A lo largo de la década del 2000 el instituto dejó de prestar servicios y el edificio cayó en estado de abandono. Con el tiempo el deterioro se fue apoderando del lugar hasta que comenzaron a caerse los techos.

Casa Sánchez Picado (2008)
en condiciones de avanzado estado de abandono
En el año 2013 el Ministerio de Desarrollo Social comandado por Alicia Kirchner, de quien dependía el predio,  decidió renovar las instalaciones para trasladar allí parte de las funciones ministeriales.

Ante la noticia, un grupo del barrio, nucleados en la asociación “Devoto Jardín de Buenos Aires” iniciaron gestiones con las autoridades, entendiendo que las obras que se estaban realizando “no estaban siendo llevadas a cabo por personal idóneo y esto amenazaba el estilo arquitectónico de la casa, que era un inmueble con valor patrimonial”. Además, advirtieron a las autoridades de ese entonces que un cambio de destino podría hacer que el Estado perdiera el inmueble por reclamo de los descendientes de Sánchez Picado.

Atentos a cuidar estas cuestiones, los funcionarios provocaron la reconstrucción edilicia de manera de preservar el estilo y los materiales. Una vez concluidas las tareas, se iba a convertir en un espacio orientado a la contención de jóvenes.

Convertida en Casa del Futuro (2016)
Después de una importante labor de refacción
llevada adelante por el gobierno de Cristina F. de Kirchner
Finalmente, y con el cambio partidario en el Gobierno Nacional que pasó a manos del Ingeniero Mauricio Macri , a principios de 2016, la ministra de Desarrollo Social y Medio Ambiente, Carolina Stanley , decidió abrir lo que se denomina “LA CASA NACIONAL DEL FUTURO” .

El espacio se destinó a realizar actividades que funcionaban durante el día, orientado a acompañar a los jóvenes en tres problemáticas puntuales: obtención de empleo, habilidades socio emocionales y expresión cultural integral, contando para ello con equipos de docentes y psicólogos.

A partir del año 2019 y bajo la presidencia del Dr. Alberto Fernández , la institución pasó a llamarse LA CASA DE JUVENTUDES pero siguió manteniendo un destino similar, aunque con políticas públicas ajustadas al enfoque del nuevo gobierno.